Publicado: julio 23, 2026, 8:08 pm

El fabricante chino Geely y el estadounidense Ford han rubricado este jueves un histórico acuerdo para revitalizar la factoría que la marca del óvalo mantiene en la localidad valenciana de Almussafes. Después de varios meses de conversaciones, ambas firmas han dado luz a una joint venture que comenzará en el primer semestre de 2027 y que garantizará la producción con cinco nuevos modelos para el mercado europeo, cuya fabricación comenzará a partir de 2028. En el acto, al que ha acudido el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, acompañado de una extensa comitiva de autoridades, el vicepresidente de Geely, Victor Yang y el presidente de Ford Europa, Jim Baumbick han informado que la nueva sociedad tendrá una participación del 66% de Ford y un 34% de Geely, pero no han precisado las cifras de su acuerdo.
Sí lo ha hecho, sin embargo, la propia Geely en el comunicado remitido en la Bolsa de Hong Kong al que ha tenido acceso este periódico. En esta documentación, la también propietaria de Volvo, Smart y Polestar ha cifrado en 221 millones de euros la inversión desembolsada para encauzar su entrada en la joint venture, que valora en 650 millones. Este importe, detalla, será abonado en efectivo y está sujeto a los ajustes habituales que se realizan en este tipo de operaciones corporativas antes del cierre definitivo de la compraventa. En concreto, el precio podrá variar en función de la deuda que tenga la sociedad en ese momento, de su capital circulante y del valor y alcance de los activos que finalmente se transfieran cuando se produzca el closing.
No será una ‘simple’ filial
El grupo chino también aclara que, una vez culminada la transacción, la sociedad que gestionará la planta valenciana no se integrará como una filial de Geely. En su lugar, será considerada una empresa asociada, por lo que sus cuentas no se incorporarán de forma íntegra a los estados financieros del fabricante asiático. Geely reflejará únicamente su participación en los resultados de la sociedad mediante el denominado método de la participación, el sistema contable utilizado cuando una empresa ejerce una influencia significativa sobre otra, pero no llega a controlarla.
El documento añade además que Geely y Ford se comprometen a aportar financiación adicional a la sociedad conjunta si fuera necesario. Ambas compañías lo harán de forma proporcional a su participación accionarial mediante préstamos de los propios accionistas, siempre que la empresa no pueda acceder a financiación externa o esta no esté disponible en condiciones de mercado razonables. Por último, el acuerdo incorpora mecanismos habituales en las alianzas industriales de este tipo. En determinadas circunstancias extraordinarias previamente pactadas, cualquiera de las partes podrá activar opciones de compra o de venta sobre las acciones de la sociedad conjunta, lo que permitiría modificar el reparto accionarial si se produjeran determinados supuestos excepcionales previstos en el contrato.
Una nueva vida para Almussafes
Gracias a este acuerdo empieza una nueva vida para una planta que pasará de fabricar únicamente el Ford Kuga a ensamblar otros cuatro modelos más. Un movimiento que demuestra «la capacidad de España para atraer grandes inversiones», ha apuntado Sánchez. Tal y como han desvelado, las líneas de producción de la factoría darán un salto exponencial, pasando a producir el ya anunciado Ford Bronco para 2028, un nuevo crossover multienergía (a finales de 2028) de la firma estadounidense, así como otros dos SUV 100% eléctricos que Geely incorporará a su catálogo (además del Kuga), el primero de ellos desde 2029.
El salto en la capacidad productiva de la planta será sustancial, pasando de 90.000 unidades en 2025 a alcanzar su capacidad máxima, cifrada en 400.000. Sin embargo, la instalación tiene potencial para desarrollar hasta medio millón de vehículos anualmente, tal y como han aclarado los dirigentes de ambas compañías, que han mostrado su ambición de alcanzar tal cifra, estimada en medio millón de vehículos. «Estamos muy contentos con esta alianza porque se trata de crear una comunidad en Valencia, un emblema. Queremos que la planta llegue a su capacidad máxima, por eso desarrollamos estos productos de forma que podamos maximizar las condiciones de la factoría», ha apuntado el mandatario de la firma del óvalo azul.
Los dirigentes de ambas firmas también han aclarado que los 4.296 trabajadores pasarán a formar parte de esta nueva empresa conjunta en la que mantendrán las mismas condiciones de trabajo. Pero no serán los únicos, porque este incremento en la actividad supondrá la necesidad de contratar a más trabajadores, «sin duda», tal y como ha apuntado el mandatario continental de Ford. Una situación que llevará a la compañía a un proceso de contratación, y sobre el que han descartado por completo «traer mano de obra china», ha aclarado también el directivo del fabricante asiático. A falta de cerrar todos los flecos y aprobar la regulatoria de esta nueva joint venture, las operaciones de esta nueva sociedad comenzarán a partir del primer semestre de 2027. Este giro de guion permite así la absorción de la sobrecapacidad productiva de la factoría, que en los últimos años había visto cómo la carga de trabajo se reducía a una cuarta de capacidad.
Esta alianza servirá también para dejar atrás los largos periodos de ajustes de plantilla en los que se han aplicado varios ERTE y en los que se han conservado los empleos gracias al Mecanismo Red, una herramienta impulsada por el Ejecutivo para evitar despidos definitivos. Tampoco quedará atrás la negociación de los convenios colectivos que regirán la planta hasta 2030 y que, por el momento, continúan negociándose entre la compañía y los representantes sindicales.
