Publicado: septiembre 18, 2026, 10:09 pm
La victoria del PP español en el Parlamento Europeo, el jueves, es la historia de un plante. De un plante doble, de hecho. Alberto Núñez Feijóo se negó dos veces a la intención de Manfred Weber, presidente del PP Europeo, de posponer la votación de la resolución sobre Ceuta a octubre, al no tener los apoyos suficientes y no estar «maduro» el texto que, finalmente, se acabó aprobando. El PP Europeo se arriesgaba a una dura derrota, pero la delegación española se impuso y forzó la máquina para subrayar la europeidad de Ceuta y Melilla, según la reconstrucción de las negociaciones que ha hecho EL MUNDO en fuentes populares.
Al final, y tras no pocas dificultades sobrevenidas, tuvo éxito. In extremis, eso sÃ. La resolución de la Eurocámara en apoyo de Ceuta -y en contra de la actuación de Pedro Sánchez– estuvo en el alero hasta las 9.30 horas del dÃa 17. La mayorÃa suficiente para que saliera adelante el texto se cerró, por tanto, dos horas y media antes de la votación. La negociación, pilotada por la delegación española del PP en Bruselas, tuvo al menos tres momentos crÃticos que se sortearon porque los populares españoles se plantaron. Dos con Weber y uno, en la negociación con los conservadores, los liberales y la extrema derecha.
En el Parlamento Europeo, las resoluciones se suelen llevar a Pleno cuando ya están bastante negociadas y queda clara su viabilidad. No era el caso, por varios motivos. El primero, que en el propio PP Europeo no se conocÃa del todo bien la situación de Ceuta. El segundo, que la decisión de culpar a Marruecos y criticar la gestión de Pedro Sánchez dejaba fuera de juego cualquier pacto con los socialdemócratas del S&D, capitaneados por la española Iratxe GarcÃa (PSOE). El tercero, que el Gobierno español habÃa explicado su posición, con éxito, a los grupos de la izquierda. Y el cuarto, que Marruecos articuló una fuerte operación de lobby, enviándoles correos a eurodiputados para influir en su voto. ¿Cómo? Exculpándose y comprometiéndose «a readmitir a todas las personas afectadas».
Con ese panorama previo, el presidente del PPE, el alemán Manfred Weber, le dijo a Feijóo que el texto no estaba suficientemente «maduro». «Llevémoslo al próximo Pleno», en octubre, le ofreció el bávaro, que tiene una excelente relación con la delegación española. Feijóo le contestó con una negativa cordial, pero rotunda: «No, esto es trascendental para España y para Europa, es muy grave y no admite esperas», le dijo, según fuentes conocedoras de los contactos. Y añadió que la avalancha -que él califica de «invasión»- habÃa ocurrido en el mes de julio y que los ciudadanos ceutÃes ya no podÃan esperar más.
Centenares de migrantes en una colina de Castillejos próxima a la frontera con España el pasado 31 de julio.AFP
Weber, que visitará este lunes Ceuta junto al propio Feijóo, no querÃa perder la votación, pero accedió a la petición del lÃder de la oposición española y le dijo que «adelante». La responsabilidad recaÃa sobre Génova, a la que le tocaba la parte más difÃcil: conseguir esa mayorÃa que no se atisbaba. Feijóo se lo encargó a Esteban González Pons, portavoz de los populares españoles en Bruselas; a Dolors Montserrat, secretaria general del PP Europeo; y a Alma Ezcurra, eurodiputada y vicesecretaria de Coordinación Sectorial de su partido.
Uno de los problemas que tuvieron para venderles a los eurodiputados las bondades de su resolución era la palabra «invasión». «En España tenemos asumido su significado, pero en otros paÃses les chocaba la traducción», relatan fuentes comunitarias del Partido Popular. «Entonces, se les informó a los compañeros de los informes desclasificados, de las comparecencias de los ministros, de las informaciones ya conocidas, etcétera».
Se presentaron otras seis resoluciones: lograr la mayorÃa de los votos era imposible si cada grupo apoyaba la suya. Desde el lunes hasta el miércoles se abrió un plazo para intentar cerrar una resolución conjunta. Lo habitual en ese espacio de tiempo suele ser que se pacte un texto con un pacto de mÃnimos (el PPE con S&D y los liberales de Renew, y, de forma variable, los Verdes). Pero no hubo acuerdo desde el primer momento, «porque hablar de Ceuta sin obviar la crÃtica a la gestión del Gobierno de Sánchez es imposible», relatan en el PP.
Entonces, Iratxe GarcÃa intentó una resolución conjunta de toda la izquierda para que se votase antes que la del PPE (un texto conjunto tiene prioridad). Pero fracasó: vencido el plazo, la izquierda no logra presentar una resolución conjunta.
Culpar directamente a Marruecos era un elemento «de fricción» para llegar a un acuerdo previo con los grupos a la derecha del PP Europeo, y la crÃtica al Gobierno español, también, por los liberales, reconocen las fuentes. «Llegados a este punto, era raro votar siete resoluciones, porque no saldrÃa ninguna adelante», relatan.
A mitad de semana, no habÃa mucha esperanza en aprobar ninguno de los textos. Entonces, Weber volvió a plantearle a Feijóo, por segunda vez, posponer un mes la votación, y el español reiteró su negativa, al ser un asunto «trascendental». «Tiene que quedar planteada la postura de España, aunque se pierda la votación». Era «muy arriesgado», explican en el PP español, «porque haber perdido la resolución habrÃa sido una derrota del PP Europeo».
400 LLAMADAS PARA IMPONERSE AL ‘LOBBY’ DE RABAT
Entonces Feijóo insistió: «Vamos a votación». Y les pidió a Montserrat, a Ezcurra y a Pons que trabajasen para convencer al máximo número de eurodiputados posible de que serÃa una «tragedia» para el pueblo de la ciudad autónoma que el Parlamento Europeo no aprobara ahora una resolución en su apoyo. Ceuta habrÃa quedado, una vez más, en un segundo plano.
Toda la delegación española del Partido Popular se activó, entonces. Los 22 eurodiputados se repartieron más de 400 llamadas. Cada uno contactarÃa con varios. «Si no puedes votar a favor, abstente o no votes» les decÃan. Lograron el voto en blanco, incluso, de dos parlamentarios daneses del S&D: Niels Fuglsan y Christel Schaldemose. Y también que otros no votaran.
En paralelo, se iniciaron las negociaciones con el resto de grupos polÃticos. «Les dijimos que esto trasciende a los partidos y que es algo importante para Europa. Y la reacción de los Conservadores (ECR) fue muy buena, dijeron que apoyarÃan con enmiendas». «Luego los Patriotas podrÃan haber hecho caer la resolución y abonar el euroescepticismo, pero se mostraron favorables». Igual los liberales, «y eso que son mayoritariamente gente de Macron, que visita España la semana que viene», añaden las fuentes.
El equipo de Feijóo comenzaba a respirar aliviado, pero no estaba todo hecho. «HabÃa una dificultad, y es que los jueves siempre hay menos gente en Estrasburgo, porque los aviones de vuelta se adelantan. Por eso, una de las cosas que preguntamos el miércoles a todos es cuánta gente ponÃa cada delegación al dÃa siguiente», detallan. Ahà se dieron cuenta de que muchos europarlamentarios griegos iban a volver a su paÃs antes de votar. Los convencieron de retrasar sus vuelos. Y en los Conservadores de Giorgia Meloni, ECR, iban a faltar 20.
Tuvieron que fajarse. El miércoles por la tarde no lo tenÃan atado. La reunión de estrategia del PP Europeo terminó a las 20.30 horas. Entonces, sus tres lugartenientes llamaron a Feijóo: «Presidente, se puede conseguir». El lÃder del PP les contestó: «¡Vamos, vamos, no es el PP, es España!».
El jueves por la mañana siguieron las llamadas a un ritmo frenético. Estaba siendo «muy difÃcil» a esa hora, reconocen los populares. Pero el esprint final surte efecto y a las 9.30 horas el Partido Popular logra la fumata blanca. «A esa hora se cierra la mayorÃa. Y se vota a las 12». In extremis es poco, en términos bruselenses.
Tras conseguirlo, Dolors Montserrat se emociona. Ha sido de las negociaciones más difÃciles que recuerda y ella se ha fajado de manera especial. Alma Ezcurra llama entonces al presidente de la ciudad autónoma de Ceuta, Juan Vivas: «Presidente, lo hemos logrado».
Votan a favor de la resolución, además del PPE, los Patriotas de Santiago Abascal y Marine Le Pen, los liberales de Renew, los Conservadores de Giorgia Meloni, una docena de no inscritos y la inmensa mayorÃa de los soberanistas.
El plante de Feijóo habÃa surtido efecto. El lunes, él y Weber pasearán su victoria por Ceuta, y dirán que no es un triunfo suyo, sino de los ceutÃes.
«El documento para Ceuta y Melilla más importante desde que existe la UE»
«La resolución de ayer del Parlamento Europeo es el documento más importante que ha conseguido Ceuta y Melilla desde que existe la Unión Europea», y sirve para que «todos en Europa sepan que BerlÃn, Viena, Madrid, Ceuta y Melilla son europeas» por igual. Asà de contundente se expresó, ayer, el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, durante una visita a la ciudad melillense. Tras poner en valor a Manfred Weber -su «amigo bávaro»-, el lÃder de la oposición a Pedro Sánchez aseguró que la resolución es «una voz firme, clara y serena a favor de que la frontera sur sea tan protegida como la frontera este».
Asà lo dijo en un acto junto con el presidente de dicha ciudad autónoma, Juan José Imbroda. «Hemos conseguido que ellos voten a favor de la posición de Ceuta y Melilla mientras los diputados españoles del PSOE votaban en contra. El PSOE se ha esforzado más en defender que Groenlandia es parte del territorio europeo que en defender a Ceuta y Melilla y, por tanto, a España, y eso no se puede consentir», añadió. «¿Qué necesitarÃa el señor Sánchez para indignarse, que Trump invadiera Ceuta y Melilla?», remató. Juan José Imbroda agradeció la dedicación del presidente del Partido Popular con «la parte más vulnerable de España».

