Publicado: abril 27, 2026, 6:43 am

Son tiempos de militarización en el mundo y en el último año España ha aumentado su gasto militar en un 50% hasta superar la inversión de más del 2% del PIB en ello por primera vez en dos décadas. En 2025 el país invirtió un total de 34.265 millones de euros. Son conclusiones que se extraen del informe anual de armamento publicado por el Instituto Internacional de Estocolmo para la Investigación de la Paz (SIPRI), que además recoge que son Europa y Asia los que sostienen el incremento mundial pese a la reducción de la inversión por parte de EEUU; de hecho, los países europeos alcanzan cifras que no se veían desde la Guerra Fría.
En 10 años, según el organismo, España ha aumentado su gasto en defensa en un 122%, con cifras que ya anticipó hace un mes el informe anual precisamente de la Alianza Atlántica. Estos pasos se enmarcan en la iniciativa global por rearmar el planeta a raíz de conflictos que cada vez son más evidentes a lo largo de todo el mundo, como es el caso de la invasión rusa de Ucrania, la guerra en Gaza o en Oriente Medio o la situación en países como Sudán. De hecho, España se ha convertido en el sostén de Occidente, porque el crecimiento en el último año solo lo supera Bélgica (una subida del 59%).
«Los aliados de Estados Unidos en Asia y Oceanía, como Australia, Japón y Filipinas, están aumentando el gasto en sus ejércitos, no solo debido a las tensiones regionales de larga duración, sino también a la creciente incertidumbre sobre el apoyo estadounidense«, explicó Diego Lopes da Silva, investigador principal del Programa de Gasto Militar y Producción de Armas del SIPRI. «Al igual que en Europa, los aliados de Estados Unidos en Asia y Oceanía también están sometidos a la presión de la Administración Trump para que aumenten el gasto en sus ejércitos».
En general, el gasto militar mundial alcanzó los 2,49 billones en el año pasado, lo que representa un aumento del 2,9% en términos reales con respecto a 2024. Mientras que el gasto militar disminuyó en los Estados Unidos, este aumentó un 14% en Europa y un 8,1% en Asia y Oceanía. Los tres países con mayor gasto -Estados Unidos, China y Rusia sumaron un total combinado de 1,26 billones de euros, es decir, el 51% del total mundial. Asimismo, el 2025 fue el undécimo año consecutivo de aumento global en la inversión en defensa.
El diagnóstico del organismo parte de la premisa de que Washington gasta menos en defensa, por lo que el peso en el resto de países se reparte de manera diferente a otras épocas. El gasto militar de los Estados Unidos fue de 887.000 millones de euros en 2025, un 7,5% menos que en el año anterior. Esta caída se debió principalmente a que no se aprobó nueva asistencia financiera militar para Ucrania durante el año, en contraste con los 118.000 millones de euros aprobados en los tres años anteriores. Ese paso atrás fue definido por ejemplo por el vicepresidente JD Vance como «una de las decisiones de las que más orgulloso» se siente.
No obstante, EEUU incrementó sus inversiones en capacidades nucleares y convencionales para mantener su dominio y disuadir a China. Los expertos que han elaborado el informe advierten que esta disminución será breve, ya que el gasto aprobado para 2026 supera los 930.300 millones de euros y podría llegar a 1,4 billones de euros en 2027 si se acepta la propuesta presupuestaria que ha puesto sobre la meas la Administración Trump, sobre todo también en un contexto marcado por la actual guerra en Oriente Próximo.
Europa, por su parte, sigue en la dinámica de ‘remilitarización’ y ha dado el impulso al crecimiento global: el gasto en defensa de todo el continente aumentó un 14% hasta alcanzar los 804.000 millones de euros. En 2025, los 29 miembros europeos de la OTAN sumaron un gasto total de 520.000 millones de euros, y un hito significativo fue que 22 de ellos alcanzaron un gasto de al menos el 2% de su PIB. Este incremento refleja un cambio geopolítico profundo hacia el rearme condicionado por la situación de seguridad regional.
Dentro del contexto europeo, el impacto de los conflictos actuales es evidente: el gasto de Rusia creció un 5,9%, representando el 7,5% de su PIB, mientras que Ucrania aumentó su inversión un 20%, lo que supone un 40% del producto interior bruto, con la invasión de Putin sobre Kiev avanzando hacia su quinto año sin que haya visos de acuerdo de paz ni a corto ni a medio plazo. Otros países también mostraron incrementos notables, como Alemania con un 24% y la propia España. En el caso alemán además ya trabaja el Gobierno en planes para, en palabras de su ministro de Defensa, Boris Pistorius, dispone del «ejércitos más fuerte de Europa».
Por el contrario, y pese a estar en el foco actualmente, Oriente Próximo mostró una estabilidad relativa pese a los conflictos, con un incremento estimado de apenas un 0,1%. El gasto de Israel disminuyó un 4,9% tras el acuerdo de alto el fuego de enero de 2025, aunque se mantiene un 97% por encima de sus niveles de 2022, con el país, igual que EEUU, metido de lleno en la ofensiva sobre Irán y el Líbano. En la misma región, Turquía incrementó su inversión un 7,2%, mientras que el gasto precisamente de Irán cayó un 5,6% en términos reales, afectado sobre todo por los altos niveles de inflación
Finalmente, Asia y Oceanía registraron su crecimiento más rápido desde 2009, con un aumento del 8,1% hasta los 633.000 millones de euros. China aumentó su gasto un 7,4%, encadenando más de tres décadas de incrementos consecutivos, mientras que Japón subió su presupuesto un 9,7%. Por su parte, Taiwán incrementó su gasto un 14%, alcanzando los 17.000 millones de euros en un entorno marcado por las maniobras militares sobre todo de Pekín alrededor de la isla.
