Publicado: mayo 18, 2026, 9:00 pm
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Un jurado de una corte federal de Estados Unidos desestimó la demanda presentada por Elon Musk contra OpenAI y sus cofundadores, al considerar que el caso fue promovido fuera del plazo legal permitido. La decisión, ratificada por la jueza Yvonne González Rogers, pone fin a uno de los litigios más relevantes dentro de la industria de la inteligencia artificial y del ecosistema tecnológico de Silicon Valley.
El jurado del tribunal federal de Oakland, California, concluyó que los hechos denunciados por Musk habían prescrito, por lo que desechó las reclamaciones dirigidas contra el director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman; el presidente de la compañía, Greg Brockman; la Fundación OpenAI; y Microsoft, socio estratégico e inversionista clave de la firma. Musk sostuvo que OpenAI traicionó su misión original al transformarse de una organización sin fines de lucro en una de las compañías más valiosas del mercado tecnológico. El magnate argumentó que la empresa abandonó su visión fundacional de desarrollar inteligencia artificial abierta y segura en beneficio de la humanidad para convertirse en una firma enfocada en el lucro. Según el empresario, OpenAI pasó de ser una pequeña organización sin ánimo de lucro a un gigante valuado en unos 850,000 millones de dólares. La demanda representaba un riesgo considerable para el futuro de OpenAI, pues de haber perdido el caso, la compañía habría enfrentado la posibilidad de regresar a un modelo sin fines de lucro, y con ello complicar sus planes financieros y de expansión en plena carrera global por el liderazgo en inteligencia artificial. Además, un fallo adverso habría puesto en riesgo miles de millones de dólares comprometidos por inversionistas como Amazon, SoftBank y Microsoft, quienes respaldan el crecimiento de OpenAI en los últimos años. Tras conocerse el veredicto, el abogado de OpenAI, William Savitt, aseguró que el caso representó “un intento hipócrita de sabotear a un competidor”. El litigante afirmó que las acusaciones de Musk carecían de pruebas suficientes y que el jurado determinó que sus señalamientos eran “historias, no hechos”. El empresario, dueño de SpaceX y Tesla, sostenía que Altman y Brockman utilizaron de manera indebida una donación de 38 millones de dólares que él realizó a OpenAI en sus primeros años, cuando la organización se enfocaba en investigación abierta de inteligencia artificial.
Antes de analizar el fondo de las acusaciones, el jurado tuvo que resolver si las reclamaciones presentadas por Musk en 2024 aún podían ser juzgadas legalmente. La jueza González Rogers había adelantado que el pronunciamiento de los jurados sería consultivo, aunque posteriormente confirmó que seguiría su recomendación. Musk abandonó OpenAI en 2018 y posteriormente impulsó nuevos proyectos de inteligencia artificial mediante SpaceX y su startup xAI. Por su parte, Altman sale fortalecido de un proceso que también volvió a poner bajo escrutinio interno la cultura laboral y el estilo de liderazgo dentro de OpenAI, luego de la crisis que enfrentó en 2023 cuando fue despedido temporalmente por la junta directiva antes de ser reincorporado tras la presión de empleados e inversionistas. Con información de AFP.
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