Publicado: agosto 12, 2026, 8:10 pm

Hubo un tiempo en el que marcharse del pueblo era casi obligatorio. Los jóvenes se mudaban a las ciudades en busca de oportunidades. Querían construir una vida mejor, tener un buen trabajo, comprarse una casa… Pero ahora la historia empieza a escribirse al revés. Cada vez son más los que miran hacia la ‘España Vaciada’ como una alternativa para escapar de los elevados precios de la vivienda. El 23% de los españoles de entre 18 y 24 años planea irse a una localidad de menos de 10.000 habitantes, según una encuesta de Fotocasa Research del primer semestre de 2026.
El pueblo empieza a aparecer en el mapa como una alternativa económica para poder independizarse y construir un proyecto de vida. De hecho, siete de cada 10 menores de 25 años aseguran que les atrae la idea de vivir en un entorno rural o que tienen previsto hacerlo. Y esto no se limita solo a los jóvenes. El 13% de los españoles mayores de 18 años afirma que tiene intención de mudarse a un pueblo en los próximos eses. El porcentaje ha aumentado con respecto al año pasado, cuando se registró un 11%. Y esto refleja un cambio de mentalidad.
¿Por qué los jóvenes miran ahora a la ‘España Vaciada’?
La vivienda está detrás de buena parte de este giro. El encarecimiento de los mercados urbanos está haciendo que muchos ciudadanos amplíen el radio de búsqueda de vivienda y contemplen localidades que hasta hace unos años quedaban fuera de sus planes. Un 9% de los españoles que tienen previsto dar el salto al rural asegura que cambiará de empleo para poder instalarse en un pueblo. Un 4% apuesta por el teletrabajo.
Y la edad marca una diferencia clara. El 23% de los jóvenes de 18 a 24 años prevén trasladarse a un pueblo próximamente. Los españoles de entre 25 y 34 años también tienen interés. Además, cada vez son más los que se lo están planteando: ha pasado de un 10% en 2024 y un 13% en 2025 a un 16% en la actualidad. Pero esta tendencia contrasta con los mayores. Más de la mitad de las personas de entre 55 y 75 años querría vivir en un pueblo, pero no pueden hacerlo.
Y no solo eso. Seis de cada 10 españoles afirman que se irían a vivir a un pueblo o que le gustaría hacerlo. Sin embargo, todavía existe una brecha considerable entre querer hacerlo y dar el paso. La capacidad para llevarlo a cabo depende de diferentes factores, como la edad, el empleo y las posibilidades económicas.
Los precios de la vivienda en España
El precio de la vivienda sigue sin dar un respiro a los españoles. El metro cuadrado alcanzó este mes de julio su máximo histórico: los 2.933 euros de media, según el último informe de Idealista. E incluso esa cifra es más alta en algunos puntos del país. El suelo en Baleares cuesta unos 5.575 euros, mientras que en la Comunidad de Madrid se sitúa en los 5.135 euros y en Euskadi ya se acerca a los 3.750 euros. Canarias y Cataluña también superan la media nacional, con 3.357 y 3.091 euros, respectivamente.
El metro cuadrado en las grandes ciudades tampoco se queda atrás. Una de las más caras es Madrid, que ha alcanzado este mes de julio los 6.547 euros. El precio de la vivienda en Donostia es incluso un poco más alto. Y es que el suelo en la capital guipuzcoana ya se sitúa en los 6.590 euros. Barcelona ronda los 5.449 euros, su máximo histórico registrado. Valencia se acerca a los 3.500 euros, mientras que las ciudades andaluzas de Málaga, Cádiz y Sevilla están en los 3.937, 3.310 y 2.931 euros.
Y el alquiler no se libra tampoco de la subida de precios. El suelo ronda los 15,3 euros de media en España, pero es mucho más caro en comunidades como Madrid, donde ha registrado su máximo histórico este mes de julio al alcanzar los 21,4 euros; Baleares, con 20 euros; Cataluña, con 16 euros; Canarias, con 15,5 euros, o Euskadi, con 15,1 euros. Y a nivel ciudad es incluso más caro. El metro cuadrado en la capital cuesta 21,2 euros, mientras que en Barcelona se sitúa en los 20,1 euros.
Madrid, el gran foco del éxodo urbano
La Comunidad de Madrid es el territorio donde esta tendencia adquiere mayor intensidad. El 17% de los mayores de 18 años residentes en la región tiene previsto trasladarse a una zona rural, cuatro puntos por encima de la media nacional. También aumenta el peso del teletrabajo: quienes planean mudarse a un pueblo manteniendo su empleo mediante esta fórmula pasan del 4% al 7%. Los que optarán por cambiar de trabajo alcanzan el 10%.
Madrid concentra, además, un elevado interés potencial por la vida rural. El porcentaje de personas a las que les gustaría mudarse a un pueblo, aunque no tengan previsto hacerlo, se disparó del 50% al 61% entre 2024 y 2025 y se mantiene en ese nivel en 2026. La explicación parece evidente: cuanto mayor es la presión de la vivienda en la ciudad, más atractivo puede resultar ampliar la búsqueda a municipios alejados de los grandes núcleos urbanos.
