Publicado: mayo 12, 2026, 1:08 am

Pocas industrias han concentrado tantas tensiones como las que sufre hoy en día el automóvil europeo. Una tormenta perfecta entre la acelerada transición al coche eléctrico, el desplome de la demanda, el alza de costes y la pérdida de competitividad frente al motor asiático ha obligado a los grandes fabricantes a reducir producción, paralizar líneas y revisar miles de empleos en toda Europa. España, segunda potencia automovilística del continente y novena a nivel mundial, tampoco ha escapado al ajuste y sus plantas encadenan varios años de caídas de producción, con despidos, expedientes temporales, recortes de turnos y una creciente incertidumbre sobre la adjudicación de los nuevos modelos que definirán el empleo de la próxima década. Es en medio de este repliegue industrial, con fábricas infrautilizadas, cuando las marcas chinas han encontrado su momento.
Muchas son las marcas que han llegado para quedarse, con gigantes de la talla de SAIC o Chery, entre otros, que han pasado de ser meros desconocidos en el mercado español a acaparar gran cuota del mismo, gracias, en gran parte, a una estrategia de precios competitivos. Pero su estrategia no se ha limitado a importar todo lo que fabrican en sus plantas, sino que también han decidido echar raíces en suelo español. Un movimiento con el que consiguen ‘librarse’ de los costosos aranceles europeos de exportación y, además, revitalizan una industria del automóvil maltrecha en España. El goteo de movimientos de las últimas semanas es suficiente para postular a España como una de las principales puertas para su llegada a Europa, que ha cobrado un mayor protagoninsmo gracias a «una ubicación estratégica, el apoyo de las autoridades españolas o un sólido suministro de energía verde», según explican fuentes del sector a este medio.
Chery, la primera en llegar de la mano de Ebro
No hay mejor ejemplo de reindustrialización que el protagonizado hace dos años por Chery en la Zona Franca de Barcelona, donde la ‘joint venture’ con la española Ebro ha devuelto la actividad a la planta que Nissan abandonó en 2021 y, de paso, ha resucitado una marca icónica extinta desde 1987. Hoy, en esas mismas instalaciones, se fabrican ya los SUV Ebro S700 y S800, con los eléctricos Omoda y Jaecoo 5 de Chery a punto de sumarse a la línea de montaje, con cerca de 850 trabajadores en plantilla y la meta de alcanzar los 300 empleados para 2030, a medida que la firma china pretende elevar su capacidad de producción hasta 200.000 vehículos anuales.
CATL, una fábrica de baterías
El desembarco del gigante asiático en España no solo se está produciendo de la mano de fabricantes automovilísticos, sino también de productores que forman parte del ecosistema del coche eléctrico. Es el caso de CATL, cuya alianza con Stellantis se ha plasmado en una gigafactoría de baterías en Figueruelas (Zaragoza), que se encuentra en construcción al calor de una inversión de 4.100 millones de euros. Este proyecto, como detalla el entorno de CATL a este periódico, priorizará talento español para designar sus proveedores, empleados y contratistas e, incluso, incluye programas de formación en centros de producción en China.
Leapmotor, la última en llegar
La última en colgarse la etiqueta del ‘made in Spain’ ha sido Leapmotor, la joint venture entre la marca china y el gigante Stellantis, dueña de sellos como Opel, Citroën, Peugeot o Fiat. Fue el pasado viernes cuando la compañía comandada por el italiano Antonio Filosa reveló que van a prolongar su acuerdo de colaboración con la empresa asiática. Una renovación con la que la clásica planta de Figueruelas tomará mayor relevancia con la fabricación de un nuevo SUV 100% de Opel, que aprovechará elementos de los asiáticos para fabricar a final de año su B-10. Su ‘estancia’ en España podría ir más allá, ya que en la planta asentada en el distrito madrileño de Villaverde fabricará elementos de Leapmotor. Una decisión que podría conllevar la transferencia de la titularidad de la planta a la filial española LPMI para mejorar su futuro a partir de 2028.
MG ultima su llegada a Galicia
Todo parece indicar que pronto MG también va a seguir el mismo camino. Tal y como reveló Bloomberg el pasado mes de abril, la marca que forma parte de la matriz Saic Motor podría haber elegido a España como su primera base en España por delante de Hungría. Una decisión que por el momento no se ha confirmado de forma oficial, aunque está cada vez más cerca de hacerlo. Si bien su destino no se ha decidido al 100%, lo que sí es seguro es que la compañía que maneja en torno a 300.000 ventas anuales en Europa se asentará en el Vejo Continente, tal y como confirmó el responsable de la marca en este mercado, William Wang. Los rumores apuntan a que podrían instalarse en Ferrol, aunque todavía faltan muchos detalles por cerrar, como es el caso del volumen de inversión, la capacidad de producción o el calendario a seguir en los próximos tiempos.
BYD también pone a España en el radar
Tampoco está confirmada la llegada de BYD a suelo español, pero los directivos del grupo asiático -propietario BYD, Denza y Yangwang- ya barruntan un posible destino para su tercera fábrica. Así lo confirmó recientemente la vicepresidenta del grupo, Stella Li, a La Información Económica, tras argumentar que nuestro país supone un gran objetivo estratégico para una firma que en los últimos tiempos está sufriendo un crecimiento exponencial. «España es un país importante para nuestros consumidores y nuestro mercado, por lo que en el futuro puede considerarse como uno de los tres países principales para construir una nueva fábrica», detalló la mandataria durante el Salón del Automóvil de Pekín 2026 celebrado en el mes de abril.
Tras adueñarse de un 10% del mercado
La estrategia productiva de estas marcas coincide con el auge de su comercialización en España. De acuerdo con los datos de matriculaciones de 2025, de las 1.045.638 registradas, 112.453 pertenecían a estos fabricantes, lo que se traduce en una cuota de mercado que ya supera el 10%. Una tesitura de continua expansión que muchas están aprovechando para asentarse y crecer en países europeos, con España entre sus principales opciones. Es el caso del grupo Chery, que este 2026 aterrizará de la mano de Lepas o Exeed, al igual que lo hará Denza (BYD), quien seguirá los pasos de Geely, que ya ha puesto a la venta los dos modelos con los que aterriza en nuestro país como marca individual.
