Publicado: julio 3, 2026, 2:07 pm

Nuevas imputaciones en el caso Koldo. El instructor de la Audiencia Nacional, el juez Ismael Moreno, ha citado como investigados a Jésica Rodríguez, la ex amante del ex ministro de Transportes José Luis Ábalos; a Joseba García, hermano de su ex asesor Koldo García; y, a Ignacio Zaldívar, subdirector de Gestión Administrativa en ADIF, por un presunto delito de malversación en la contratación de la primera en Ineco y Tragsatec.
Así consta en una providencia dictada por el magistrado, en la que los cita a declarar a los tres el próximo 20 de julio, «al existir indicios de participación en la ilícita contratación de Doña Jésica Rodríguez por parte de INECO y Tragsatec».
Lo hace a petición de la Fiscalía Anticorrupción, después de que las contrataciones de la ex amante de Ábalos fueran calificadas como constitutivas de delitos de malversación de caudales públicos y tráfico de influencias por el Tribunal Supremo. El Ministerio Público señala que los hechos considerados probados por la sentencia del Alto Tribunal que condenó a 24 años de cárcel a Ábalos y 19, a Koldo, «guardan una íntima conexión», con los que ahora investiga el juez Moreno. Recalca el Ministerio Fiscal que el propio fallo apunta a «la eventual responsabilidad penal de Jésica Rodríguez, por cuanto ha sido la principal beneficiada por el ilícito proceder en su contratación».
En el caso de Rodríguez y de Ignacio Zaldívar, se les cita como investigados por la contratación de la primera en Ineco, entre el 1 de marzo de 2019 y el 28 de febrero de 2021, y por la empresa Tragsatec, entre el 2 de marzo de 2021 y el 1 de septiembre de 2021. Al hermano de Koldo, Joseba, sólo se le atribuye su participación en la contratación por parte de Ineco, donde también trabajaba este.
Durante el juicio del caso Koldo en el Alto Tribunal, Rodríguez se refirió a su paso por las dos empresas públicas. En la vista oral, la mujer declaró que se llegó a reunir con el hermano de Koldo, Joseba, porque según le había transmitido el primero, «estaba bajo su tutela, que era su subordinada». Jésica aseguró que Ábalos estaba al corriente de que ella no realizaba las labores correspondientes al puesto de trabajo en el que había sido contratada: «No trabajaba activamente. Estaba a la espera de que Joseba me dijera lo que tenía o no que hacer», afirmó.
El Supremo consideró que el testimonio de Jésica, asegurando que pese a cobrar de las empresas públicas nunca fue a trabajar, resultó «fiable». De hecho, fue clave para condenar a Ábalos por el delito de malversación de caudales públicos.
Tal y como informó el pasado lunes EL MUNDO, Anticorrupción estudió la posibilidad de incorporar a Rodríguez en el procedimiento de la Audiencia Nacional como partícipe a título lucrativo o como investigada, condición procesal por la que finalmente se ha decantado.
No obstante, pese a estar ahora imputada, fuentes fiscales consultadas explican que, de cara al juicio oral, contará con la atenuante recogida en el artículo 21.4 del Código Penal que fija para obtener una rebaja de la pena «haber procedido el culpable, antes de conocer que el procedimiento judicial se dirige contra él, a confesar la infracción a las autoridades».
La razón reside en que Rodríguez confesó no sólo haber sido enchufada en las empresas públicas dependientes del Ministerio de Transportes sino que desveló que nunca desarrolló actividad laboral alguna, hecho desconocido hasta entonces para los investigadores.
