Publicado: mayo 11, 2026, 6:07 am
Hay un virus que se ha propagado a cuenta de la operación para desembarcar en el puerto de la Granadilla, en Tenerife, el buque MV Hondius: el choque político. No hay mascarilla FFP2 que haya podido evitar el contagio a una crisis sanitaria como la provocada por el hantavirus. La relación entre el Gobierno central y el de Canarias casi precisa de una cuarentena que elimine los síntomas de una guerra institucional: desinformación, boicot, deslealtad, vergüenza, ignorancia… son algunas de las señales que relatan los protagonistas de ambos ejecutivos. Sobre todo, ambas partes inciden en que la PCR política es positiva en «deslealtad».
España asumió en primera persona el operativo sanitario y logístico por el hantavirus tras una petición formal, el martes 5 de mayo por la tarde, de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Desde entonces, la relación entre Madrid y Canarias ha estado marcada por el choque institucional y la discusión sobre las decisiones. Desde por qué debía llevarse a cabo en Canarias y no en Cabo Verde; a la negativa del gobierno autonómico a autorizar el fondeo del buque en la madrugada pasada tras tener constancia de que la operación se prolongaría hasta el lunes. «Clavijo no ha hecho más que intentar boicotear este asunto», denuncian fuentes gubernamentales. «Ha complicado el proceso». Desde el ejecutivo autonómico censuran el haber estado apartados de la toma de decisiones. « No hemos estado de acuerdo con el Gobierno, pero nos tenemos que relacionar con quienes ostentan cargos institucionales», dicen en alusión, sobre todo, a la ministra de Sanidad.
El gobierno canario habla de «agravio ultraperiférico» y Clavijo ha llegado a deslizar que Sánchez era un «colonialista» por imponer decisiones. «No podemos entender algunas de las cosas que Clavijo ha dicho porque hemos estado en permanente contacto y le hemos contado toda la información», responde uno de los ministros que ha capitaneado esta operación sanitaria.
«La sensación en estos momentos es de deslealtad, de falta de responsabilidad institucional», ahondan fuentes del Gobierno que han estado en primera línea. «En el fondo, lo que tenemos es tristeza, porque ni el pueblo canario, ni la administración, ni el gobierno canario se merecen trasladar una imagen que no se corresponde con su realidad. Canarias está capacitada para hacer frente a esta situación, tiene una sanidad pública inmejorable y haber dado la imagen contraria no contribuye a nada positivo».
En este marco de confrontación se ha producido el complejo desembarco de los pasajeros del MV Hondius. «Nos ha parecido innecesario el ruido político que han generado alrededor de cosas palmarias. No lo entendemos. Han generado desconfianza», explica desde el Gobierno sobre Clavijo y el ejecutivo canario.
En La Moncloa hay mucho enfado con el presidente canario. Pedro Sánchez, que se refirió a la crisis del hantavirus ayer por primera vez en un mitin del PSOE andaluz en la Línea, cinco días después, no mencionó expresamente a Clavijo, pero le mandó varios mensajes. «La política no sirve para insultar, para desinformar. Tampoco sirve para alarmar, sirve para solucionar problemas a la gente». Otro dardo fue cuando apeló a la «lealtad institucional».
El hecho de que Clavijo se negara a autorizar el fondeo del buque y abonara la teoría de que de haber roedores en el barco podrían llegar a tierra colmó la paciencia gubernamental. «Pasamos mucha vergüenza cuando hubo que explicar el tema de que los roedores no iban a llegar a nado. Se lo hicimos a ver en un informe serio ante su propuesta loca. Y aún así le dio igual y salió a decirlo a los medios. No lo podemos entender».
La quiebra es tal que la ministra García señaló que el ejecutivo canario «estaba invitado» y «no ha venido al operativo. Hoy era el día de trabajar».
En este ambiente y marco institucional de choque transita la relación entre Madrid y Canarias. Una convivencia jalonada de hitos nada sencillos como la gestión de las llegadas masivas de migrantes a las costas canarias; la tutela de los 700 menores migrantes que piden asilo; o la próxima visita del Papa, que estará en las islas el 12 de junio. Un viaje que precisa de trabajo conjunto en materia de logística, protocolo, seguridad…
Precisamente León XIV aludió ayer a la crisis sanitaria por el hantavirus tras el rezo del Regina Coeli, alabando la actuación española y canaria «Quiero agradecer la acogida que caracteriza al pueblo de las Islas Canarias por permitir la llegada del crucero Hondius con los enfermos de hantavirus. Estoy contento por encontrarme con vosotros el próximo mes en mi visita a las islas». Concordia en medio del choque.

