Publicado: mayo 8, 2026, 2:07 am

El Gobierno de coalición de PP y Vox en Extremadura ha comenzado a rodar. Se trata de la segunda experiencia consecutiva en esta comunidad entre ambas formaciones después de un corto inicio de la relación en 2023. Ahora llega un nuevo intento, con Vox fortalecido en cuanto número de diputados (de cinco a 11) y también en cuanto a su presencia en el Consejo de Gobierno de María Guardiola, con una vicepresidencia y dos consejerías, la de Desregulación, Servicios Sociales y Familia y la de Agricultura, Ganadería y Medio Natural.
Cabe preguntarse hasta dónde puede llegar la influencia política del partido de Santiago Abascal en el día a día de la gestión en la Junta, por encima de que siempre tendrá en sus manos la llave de la legislatura. El pasado 4 de mayo se publicó el decreto que establece la estructura orgánica básica de la administración regional, donde se especifica de forma legal el número y competencias de cada área. El primer dato es el aumento del número de altos cargos de las estructuras intermedias (sin contar los consejeros), que pasan de 55 a 59 (secretarios generales o directores generales), sin que se incluyan los entes paralelos, como el Servicio Extremeño de Salud (SES), con amplia estructura orgánica propia.
Como en el transcurso de las negociaciones entre ambos partidos había adelantado EL MUNDO, la gran novedad es la creación de una doble vicepresidencia, un estatus que María Guardiola no tuvo en su primer mandato. Lo hace por exigencia de Vox (Óscar Fernández ocupa una de ellas), pero ni mucho menos están «al mismo nivel», como aseguró la presidenta de la Junta, que ha confeccionado una super vicepresidencia para el PP. En principio, la idea con este doble escalafón era equilibrar el poder de Vox dentro del Ejecutivo autonómico, pero de facto se ha convertido en una verdadera macro vicepresidencia primera operativa, encargada de engrasar el funcionamiento del Gobierno y en la que recae toda la coordinación del resto de consejerías. Al frente de este núcleo de poder, Guardiola ha designado a Abel Bautista, secretario general del PP en esta región.
Durante las negociaciones para la formación de la nueva coalición, Guardiola barajó la posibilidad de que la vicepresidencia de los populares recayera en la consejera de Agricultura de la pasada legislatura, Mercedes Morán, damnificada por la pérdida de su especialidad, unas competencias que desde el primer momento exigió Vox para el acuerdo. Morán es una persona de suma confianza de la presidenta de la Junta, pero finalmente se ha decantado por Bautista. Entre otras cuestiones, las razones de compensación territorial han jugado a favor del secretario general del PP extremeño (natural de Montijo, Badajoz), que ha tenido que salvar el obstáculo de la incompatibilidad que reflejan los estatutos de su partido para no acumular cargos.
El hecho de que la gran mayoría de consejeros sean originarios de Cáceres -seis frente a dos-, ha jugado en favor de Bautista en una búsqueda de equilibrios provinciales, que tuvo su primer exponente en la designación del presidente provincial del PP en Badajoz, Manuel Naharro, como presidente de la Asamblea. Con respecto a Mercedes Morán, se le ha asignado la Consejería de Industria, Energía, Territorio y se le une el área de Ciencia (históricamente vinculada a Educación).
Así las cosas, Bautista se convierte en el número dos del Ejecutivo, al asumir una dirección de política transversal que incluye además las competencias de Interior y Emergencias, siendo el encargado legalmente de sustituir a Guardiola en casos de ausencia de la presidenta. Además, será el responsable de las relaciones con la Asamblea, la administración local, asuntos europeos y, entre otras cuestiones, las políticas de comunicación.
El enorme poder que ha pasado a tener Bautista contrasta con las competencias de la otra vicepresidencia que ocupa Vox. Su líder en Extremadura asume las áreas de Desregulación (eliminación o simplificación de trabas burocráticas), Servicios Sociales y Familia, así como diversos organismos, como la Agencia Extremeña de Cooperación Internacional para el Desarrollo, el Instituto de la Juventud de Extremadura y el Consejo de la Juventud de Extremadura. El diputado de Vox José María Figueredo (presente en las negociaciones de Gobierno) subrayó la importancia clave de que iban a contar la Consejería de Desregulación con el fin de reducir la carga normativa, simplificar la estructura de la administración autonómica y asumir la gestión de las ayudas sociales relacionadas con la inmigración.
Sin embargo, la estructura orgánica de dicha área no contará con una secretaría general propia ni una dirección general, como sí ocurre para Servicios Sociales, Infancia y Familia y para la otra consejería de Vox, la de Agricultura, cuyo titular es Juan José García.
