Publicado: mayo 16, 2026, 5:31 pm
El Celtic acabó con el sueño del título liguero del Hearts, 66 años después, de la forma más trágica y cruel posible: en el minuto 88 de partido y tras la actuación del VAR, que corrigió un fuera de juego previo que había señalado el juez de línea en el tanto del mítico Daizen Maeda.
Al equipo de Edimburgo solo le bastaba con empatar o ganar en Celtic Park para cumplir con una gesta histórica, pero los de Glasgow supieron tirar de experiencia y veteranía en un momento clave de la temporada para lograr su título número 56 de la Liga escocesa.
Eso sí, tuvieron que sufrir de lo lindo ante los Hearts, que han liderado la clasificación en todas las jornadas posibles del campeonato, excepto en cuatro fechas (jornada 3, 4, 5 y 38). El primer zarpazo en el marcador lo dio, precisamente, el conjunto de Edimburgo, tras un cabezazo de Lawrenze, que provocaba el delirio en la grada visitante.
Sin embargo, poco le duró la alegría al Hearts: antes del descanso, Engels puso de nuevo las tablas en el marcador desde el punto de penalti. Tras la reanudación, el ejercicio de resistencia visitante fue tremendo y solo lo pudo desquebrajar Maeda en el último suspiro. En un primer momento, fue invalidado, pero la decisión del VAR iba a ser otra muy distinta: el nipón había rematado en boca de gol tras un centro de Osmand, que supuestamente estaba en fuera de juego.
La revisión del VAR, sin embargo, otorgó el gol y desató la locura: Maeda rompió a llorar de alegría tirándose al césped de un Celtik Park que había estallado de emoción. A la desesperada, y con la esperanza de anotar el 2-2, el Hearts fue hacia arriba con todo y a la contra llegaría el 3-1 definitivo de Osmand, que anotó a portería vacía para el delirio final, acompañado de una invasión de campo que se comió literalmente los últimos segundos del choque.
Los ‘Jambos’ no habían estado tan cerca de un título liguero desde la temporada 1986, la última de Ferguson antes de marcharse al Manchester United, cuando se les escapó la liga en el último partido con una derrota ante el Dundee United. Aquella vez, el campeón fue el Celtic. La historia se repitió. Los ‘Católicos’ suman su quinto título consecutivo y ya son el gran rey de Escocia con 56 trofeos. El Hearts tendrá que seguir esperando.
