Publicado: junio 22, 2026, 8:08 am
El esfuerzo económico que hay que hacer para comprar un piso se ha disparado en los últimos años. Tanto, que en algunas zonas de España, un hogar normal necesitaría dedicar hasta 17 años de sus ingresos íntegros para poder adquirir una vivienda promedio en el mercado. Según se recoge en el Informe Anual 2025 que publicó el Banco de España el jueves pasado, en áreas urbanas como Marbella una familia con unas ganancias promedio que esté buscando piso tendría que invertir 17,4 años de su renta para comprarse un piso. Un esfuerzo económico inalcanzable para la inmensa mayoría de las familias.
Los datos que presenta el supervisor bancario, que corresponden al año 2024, muestran dos realidades muy marcadas. Por un lado, las urbes costeras donde los locales tienen que competir con inversores extranjeros concentran los niveles de esfuerzo más elevado. Por ejemplo, para que una familia de Palma de Mallorca pudiera comprarse un piso promedio, tendría que dedicar 14 años de sus ingresos a la inversión. En Málaga o Benidorm, donde el impacto de la demanda extranjera es también elevado, una familia local tendría que destinar 9,9 y 9,1 años de su renta neta a financiar la adquisición.
El esfuerzo económico también es muy elevado en las dos áreas urbanas más pobladas del país: Madrid y Barcelona. En la capital, un hogar promedio tendría que destinar nueve años de sus ganancias íntegras para hacerse con un piso de características normales. Un esfuerzo económico, que en la Ciudad Condal es de ocho años de ingresos completos.
Además, en otras urbes marítimas de tamaño intermedio o pequeño como Cádiz (7,7 años de esfuerzo), Alicante (7 años), Torrevieja (7 años), Santa Cruz de Tenerife (6,6 años), Santander (6,6 años), Las Palmas de Gran Canaria (6,4 años), Vigo (6,4 años) o Gijón (6,4 años) el nivel de renta exigido es también llamativo.
La realidad opuesta del mercado está en las zonas del interior de la Península o en la España Vaciada. En áreas urbanas como Linares (Jaén), Alcoy (Alicante), Ponferrada (León) o Lorca (Murcia) tres años y medio de ingresos de una familia promedio que vive allí y no tiene casa son suficientes para acceder a una vivienda de precio medio. También se acercan a esos niveles Ferrol (3,6 años), Talavera de la Reina (3,7 años), Mérida (3,7 años) o Zamora (3,8 años)
Entre medias de esos dos extremos conviven realidades diferentes. En capitales de provincia como Córdoba (6,3 años), Sevilla (6,3 años), Coruña (6,2 años), Valencia (6,2 años) o Granada (6,1 años) la renta neta necesaria supera todavía los seis años.
En ese umbral de los seis años y por debajo de ese esfuerzo aparecen áreas urbanas como las de Girona (6 años), Albacete (5,9 años), Almería (5,8 años), Salamanca (5,7 años), Arrecife (5,6 años), Valladolid (5,5 años), Zaragoza (5,5 años), Logroño (5,5 años), Huelva (5,5 años), Sagunto (5,5 años), Elche (5,4 años), Lugo (5,2 años), Algeciras (5,1 años), Oviedo (5,1 años), Cuenca (5 años), Tarragona (5 años), Badajoz (5 años) o Burgos (5 años).
Ya por debajo de los cinco años de inversión se encuentran urbes como Cartagena (4,9 años), Castellón de la Plana (4,9 años), Gandía (4,8 años), Avilés (4,8 años), Reus (4,8 años), León (4,7 años), Jaén (4,6 años), Cáceres (4,6 años), Ciudad Real (4,6 años), Guadalajara (4,6 años), Ávila (4,6 años), Toledo (4,5 años), Murcia (4,5 años), Ourense (4,4 años), Palencia (4,2 años), Manresa (4,2 años) o Lleida (4,1 años).
Alquiler prohibitivo
En el otro segmento del mercado inmobiliario, el del alquiler, el nivel de esfuerzo para acceder a una vivienda con un precio promedio también es elevado. De nuevo, las zonas costeras donde los compradores extranjeros o el turismo tienen mucho peso en el mercado son las que presentan más problemas.
Así, Marbella -que exige a un hogar local que quiera acceder a una vivienda en alquiler que destine el 38,7% de su renta- vuelve a ser el área urbana donde más difícil es acceder a un piso. Tras ella, aparecen Málaga (35%), Torrevieja (33%), Benidorm (32%), Cádiz (31,5%), Alicante (30,8%), Palma de Mallorca (30,7%) y Jerez de la Frontera (30,7%).
Con tasas de esfuerzo sobre los ingresos superiores al 30% también están las dos grandes áreas urbanas del país: la madrileña (30,3%) y la barcelonesa (30,1%). Les siguen Sagunto (28,6%), Valencia (28,4%), Algeciras (28,3%), Almería (27,9%), Córdoba (27,8%), Albacete (27,7%), Santa Cruz de Tenerife (27,3%), Santander (27,2%) o Granada (27%).
En el otro lado del espectro, las áreas urbanas donde los habitantes locales tienen más asequible acceder a una vivienda en alquiler son Lorca (19,1%), Lugo (20,1%), Ferrol (20,1%), Zamora (20,5%), Ourense (20,8%), Ponferrada (21%), Manresa (21%), Ciudad Real (21,5%), Mérida (21,7%), Coruña (21,8%) y Burgos (22,2%).

