Publicado: septiembre 6, 2026, 5:20 pm
Carlos Alcaraz volvió a deleitar al público de Nueva York con una nueva exhibición para adentrarse en los cuartos de final del US Open, tras vencer al héroe local Tommy Paul en tres mangas, por 4-6, 3-6 y 4-6. El murciano, con más dudas que certezas, reapareció en el último Grand Slam de la temporada tras más de cuatro meses fuera de las pistas por una dura lesión de muñeca.
Nadie daba por favorito en esta edición al murciano, sobre todo si nos centramos en el supuesto poco ritmo de competición con el que se aterrizó en el territorio americano. Sin embargo, ante Paul, dejó claro todo lo contrario y presentó su candidatura por la puerta grande.
Contundencia, magia, seguridad, un gran abanico de golpes y confianza en su juego, como si no hubiese pasado nada en estos últimos meses del año. El gen de un ganador -y de un gran campeón-. Eso sí, nadie dijo que fuera fácil: en el primer invite, ambos eran conocedores del alto ritmo que imprimirían desde el primer momento y no fallaron a su cita con el espectáculo. Con 5-4 en el marcador, Alcaraz, al resto, sacó su lado más competitivo y regular para desarbolar el plan (perfecto hasta ese momento), del estadounidense, que no se podía creer lo que había pasado en pista.
La efectividad y la potencia en los golpes de Carlitos subió un escalón y Paul no pudo seguir el ritmo, tanto de juego como a nivel mental. Eso se vio reflejado, sobre todo, en la segunda manga: el golpe fue tan duro que el español sacó partido de ello con una doble rotura en el segundo parcial (1-4), a pesar de ceder su primer turno de servicio en todo el partido. No obstante, el marcador en contra no le privó a Paul de seguir peleando con orgullo y extendió el set hasta que Alcaraz lo cerró definitivamente con un cómodo marcador de 3-6.
El doble campeón en Nueva York, donde suma 26 victorias a lo largo de su carrera y tan solo tres derrotas, nunca ha perdido hasta la fecha con dos sets a cero arriba en el marcador y en la ciudad de la luz no iba a ser menos. La tercera manga fue parecida a la inicial. La solidez de Carlos le permitió mantener su servicio y no dejar pasar la oportunidad de romper el saque de su rival en el tercer juego del mismo. A partir de ahí, coser y cantar.
Cerró el parcial definitivo por 4-6 y se adentró por quinta vez en su carrera (de seis participaciones) en los cuartos de final de la competición estadounidense. El ganador de siete ‘grandes’, que ostenta un 93% de victorias en la Era Abierta, ya mira hacia su próximo rival en el US Open: saldrá del vencedor entre Ben Shelton y un renacido Stéfanos Tsitsipas.
