Publicado: mayo 28, 2026, 6:09 am

La posición de España no cambia. El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, ha insistido este jueves en que la UE tiene que romper su acuerdo de asociación con Israel, algo que España lleva poniendo encima de la mesa muchos meses sin conseguir mayorías para que el tema avance. «Europa no puede permitir violaciones del derecho internacional», ha incidido en la reunión de ministros del ramo en Chipre. Además, ha añadido que «no hay solución militar» para la situación en el estrecho de Ormuz, sobre todo después de los últimos ataques parecen alejar la salida diplomática entre Estados Unidos e Irán.
«La voz de España y la voz de Europa deben ser una de alentar a todas las partes a negociar, a seguir negociando, a estabilizar y hacer permanente el alto el fuego, a detener todos los bombardeos, todos los lanzamientos de misiles desde Irán hacia los países del Golfo, y por supuesto abrir el estrecho de Ormuz de manera libre, segura y sin cargos para cualquier barco que quiera cruzarlo», ha resumido el jefe de la diplomacia española.
En ese punto ha señalado de nuevo a Tel Aviv. «Estamos muy preocupados por las noticias que insisten en que Israel piensa que la guerra es la única posibilidad y la única manera de relacionarse con los otros pueblos de Oriente Medio. La orden de declarar el sur del Líbano como una zona de guerra y decirle a todo el mundo que abandone el área es completamente inaceptable», comentó. «Es contrario al derecho internacional».
El mensaje que sale del Gobierno de Pedro Sánchez sobre Israel sigue siendo durísimo. «Israel debe aceptar que los otros países tienen exactamente el mismo derecho que Israel tiene, a tener su propio Estado y a tener un Estado en paz y seguridad. Israel tiene derecho a tener su Estado de manera pacífica y con seguridad, pero el pueblo palestino y el pueblo libanés tienen exactamente el mismo derecho«, recordó Albares ante los periodistas en Chipre.
«La voz de Europa debe alzarse muy alto, diciéndole a Israel que si quieren relacionarse con nosotros con normalidad, no pueden comportarse así. Las democracias no violan el derecho internacional, no violan los derechos humanos«, sentenció, antes de avisar que impulsará de nuevo sanciones contra Israel, en concreto, entre otros, contra el ministro de Seguridad Nacional del país, Ben Gvir.
Sobre las negociaciones con Rusia
Por otro lado, Albares aseguró que el debate sobre la presencia de un negociador europeo en las conversaciones de Ucrania con Rusia para la paz es «incipiente» y que ninguno de los nombres que han salido hasta ahora -Merkel, Draghi o Stoltenberg, entre otros- han estado «realmente encima de la mesa». Para el ministro español la pelota está en el tejado de Kiev. «Debemos seguir lo que Ucrania quiera. No debemos olvidar que Ucrania es un país soberano con un gobierno elegido democráticamente, así que les corresponde a ellos decírnoslo. Pero si ellos nos animan y nos animan a tener una voz con Rusia, creo que eso es correcto», respondió.
«Un enviado especial, quizá no sea necesario. Ya tenemos nuestras propias instituciones y nuestros propios canales. Lo importante, más que hablar de un enviado especial en sí mismo, lo que me parece interesante de esa idea es que tiene que haber una sola voz«, comentó un Albares que repitió que «lo importante no es el quién, sino el enfoque» y este, terminó, «tiene que ser una sola voz».
Sobre el tema también se pronunció la Alta Representante, Kaja Kallas, que pidió no ceder ante los movimientos de Moscú para señalar a un posible mediador. «Rusia quiere que caigamos en la trampa de debatir quién habla con ellos, eligiendo ya quién les parece adecuado o no. No caigamos en esa trampa. La negociación es siempre un esfuerzo de equipo: hay roles duros, roles más flexibles y una estrategia para sentarse a la mesa. Por eso la sustancia es mucho más importante que quién negocia», esgrimió ante los medios.
Coincidió con Albares en que el enfoque que se haga desde la UE tiene que darse «como trabajo en equipo» y que las negociaciones han de producirse en igualdad de condiciones. «Las concesiones que se le han pedido a Ucrania en materia de limitación militar deben aplicarse en espejo también a Rusia», concluyó la jefa de la diplomacia europea.
