Publicado: noviembre 7, 2026, 1:07 pm
Casi dos semanas después de su último mitin, y tras la abrupta interrupción de la precampaña por el accidente ferroviario de Urda (Toledo), Alberto Núñez Feijóo ha retomado este sábado la carrera a las urnas desde Valladolid, plaza nada baladí. Con cinco escaños en juego, los populares buscan apuntarse un tercer asiento a costa del PSOE, y para ello competirán con una papeleta que encabezará el Óscar Puente, pues los plazos han impedido retirar al ex ministro de las listas tras su dimisión. Pese a que Feijóo ha querido desligar la elección de la ubicación del mitin de este hecho, el ex titular de Transportes, su gestión al frente de la cartera, los dos accidentes ferroviarios de este año y la reacción socialista a su paso a un lado han sido protagonistas del redebut popular.
Porque si ayer Pedro Sánchez exprimía la dimisión de Puente como ariete electoral frente a PP y Vox -y lo hacía desde Valencia, que el 29-N votará por primera vez tras la dana-, hoy Feijóo ha condenado esa reacción del líder socialista, compartida en sus filas. «Hemos visto más abrazos del PSOE y de sus socios al ministro dimitido que a las víctimas», ha lanzado el dirigente popular, y ha ahondado en este mensaje: «Más atención para el que dice que se va que para los que no van a volver nunca». «Es sencillamente lamentable», considera Feijóo.
El presidente del PP ha censurado que los socialistas hablen de «dignidad» al referirse al paso a un lado que ha dado Puente, pues a su juicio la dimisión del ex ministro llega tarde -«después de 116 víctimas»- y se produce «por las elecciones». «La dignidad sería haber pedido perdón, y ni siquiera eso», ha expuesto Feijóo, que al final del mitin ha llegado a ironizar al referirse a la actitud que están manteniendo los socialistas: «Están a punto de canonizar en la Basílica de San Pedro en El Vaticano a Puente. El PSOE ya lo nombró beato, están a punto de santificarlo», ha sostenido ante sus simpatizantes.
Recuerdo a las víctimas de Urda
Pese a que el ambiente optimista ha vuelto a inundar el mitin del líder popular en Valladolid, con más de 1.500 asistentes coreando proclamas de «presidente, presidente» y «oa, oa, oa, Feijóo a Moncloa», el aludido ha querido señalar al inicio del acto que no le resulta «fácil subirse a un escenario, ponerse en modo campaña». Con un recuerdo a las víctimas y sus familiares, y dirigiéndose a quienes tienen «miedo» a subir en tren, Feijóo se ha presentado como el candidato para cambiar la «tristeza» por «esperanza». Y, para ello, ha llamado a «recuperar el respeto por lo que significa gobernar».
«Llevamos años de política basura, de escándalo en escándalo, de detenido en detenido, de sumario en sumario», ha lamentado el líder popular, que así se ha comprometido a que el foco de atención se desplace «a la gente»: «Se acabó el espectáculo, las redes, la desvergüenza». El tono, y el mensaje, es un claro contrapunto a la forma de hacer política que abanderaba Puente, y en ello ha querido ahondar Feijóo con la promesa de priorizar la «gestión», su principal bandera en los últimos días.
En este marco, y respecto al asunto que centra todas las miradas, la seguridad ferroviaria, el líder popular ha destacado su propósito de auditar el transporte por tren si llega a La Moncloa, para «recuperar todas las garantías de seguridad». Y, con los altos directivos de Transportes en el foco, Feijóo ha lanzado otra promesa relativa a los nombramientos que haría como presidente: «Los más preparados volverán a estar al frente de los puestos claves. No seleccionaré a nadie por amiguismo».

