Publicado: octubre 14, 2026, 4:08 pm

El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha confirmado este miércoles que los precios aumentaron un 4,9% más en septiembre, seis décimas más que en el mes anterior, y supone la mayor alza desde febrero de 2023. Detrás de este alza la escalada de los combustibles. La denominada inflación de alimentos y bebidas se ha situado en el 2,7% en el noveno mes del año. La Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados (ASEDAS), a la que pertenecen enseñas tan relevantes como Mercadona, Aldi o AhorraMas, ha alertado de que los supermercados españoles ya soportan un sobrecoste mensual de entre 20 y 25 millones de euros. Lo que supone más de 130 millones en un año.
La patronal de los supermercados apunta que este sobrecoste se distribuye en 3 grandes partidas: electricidad, combustibles y materias primas del envasado plástico. Sobre el primero, en ASEDAS, hablan del fuerte crecimiento de la electricidad que estiman en un 53% respecto a octubre de 2025 y que impacta directamente en las facturas de las empresas.
Gasóleo y plásticos, claves
Sobre los combustibles, en esta organización patronal , apuntan hacia un gasóleo que se ha encarecido un 35,5% en el último año. Lo que impacta sobre los gastos en transporte y, por lo tanto, a la distribución. A lo que se suma el encarecimiento de los envases por la situación en Oriente Próximo, y sus consecuencias sobre la industria petroquímica, que se dedica a la fabricación de plásticos. En su análisis ASEDAS advierte de una subida del 25% en el valor de las materias primas plásticas durante los últimos 12 meses
Sin embargo, desde la patronal de los supermercados, destacan que estos sobrecostes contrastan con unos precios de los alimentos que se situarían en una tasa anual del 2,7% en septiembre. Esto son más de dos puntos por debajo del IPC general.
Una red amplia y «variedad de surtido»
ASEDAS habla de contención en los precios finales de los alimentos por parte de la distribución «durante el mayor tiempo posible» y lo atribuye a la competitividad de la red de supermercados. También cree que tienen relación otras variables como la «variedad del surtido» a disposición del consumidor, a lo que se suma la pluralidad de marcas y de tipos de tienda. Lo que, en su opinión, permite al consumidor combatir la escalada de precios.
Según el último ‘Informe de la distribución alimentaria de Proximidad’ en España había abiertos a cierre del año pasado un total de 26.068 establecimientos de los que 10.752 eran supermercados, 14.803 eran autoservicios y había 513 hipermercados. En el mismo periodo se han registrado 860 aperturas y para este año se prevén alrededor de 800. Lo que ha supuesto la creación de 10.000 empleos y una inversión de 1.300 millones.
Contención de los precios
La patronal de los supermercados habla de un «efecto downtrading» que, según un estudio de Worldpanel by Numerator puede reducir hasta en tres veces el impacto de la inflación en los alimentos. La distribución alimentaria cree que como «dique de contención» frente al consumidor es muy importante la mayor eficiencia en el funcionamiento de la cadena agroalimentaria, según apuntan desde ASEDAS.
Sin embargo, matizan que las subidas de precios pueden terminar impactando en la alimentación aunque los «ritmos y mecanismos de transmisión son diferentes». A lo que no sería ajeno la estacionalidad de las campañas agrícolas ni la propia dinámica de la cadena agroalimentaria.
