Publicado: octubre 11, 2026, 10:30 am
Max Verstappen no tuvo rival este domingo en el Gran Premio de Singapur de Fórmula 1. El neerlandés no tuvo rival desde que defendió su pole de Charles Leclerc, que finalizó la prueba en segunda posición, justo por delante de un Kimi Antonelli que ya está en posición de ganar el Mundial en la próxima carrera. Carlos Sainz cruzó la meta 14º, y Fernando Alonso, 16º.
La carrera en Marina Bay fue una nueva oda a los problemas que trae consigo el reglamento técnico actual del Gran Circo. Sin un Safety Car que agitase el avispero, el enfoque en la gestión resultó en una procesión tan solo animada por un conato de batalla por el podio en los últimos giros.
Desde el cajón más adelantado, Verstappen resistió la gran salida de Leclerc, y no volvió a mirar atrás. Las posiciones de cabeza se mantuvieron estables, con Lewis Hamilton, tercero, cediendo terreno con sus neumáticos medios.
Tras unos primeros giros de gran mérito, Carlos Sainz se encuadró en los puntos, aunque fue entonces rebasado por los dos Haas por un fallo en su batería, perdiendo así las opciones de sumar más puntos. Eso sí, fue de nuevo ostensiblemente más rápido que su compañero de equipo, Alex Albon.
Por su parte, Fernando Alonso, que salió desde los boxes, también superó a su vecino de garaje, un Lance Stroll que se quedó tirado antes de tiempo, aunque a pesar de los buenos presagios antes de comenzar el fin de semana, no pudo pasar de la decimosexta posición en la meta.
El abandono del Aston Martin propició un periodo de Virtual Safety Car en el que los líderes, excepto Hamilton, pararon una vez más para tener gomas frescas en el desenlace. El de Ferrari dejó pasar a su compañero de equipo, y posteriormente intentó defenderse de los envites de Lando Norris, que se salió y perdió una posición al intentar la maniobra, y un Antonelli que fue de nuevo el más listo y acabó subiéndose al podio.
Con 102 puntos de ventaja sobre George Russell, el italiano podrá ser, en el Gran Premio de Estados Unidos, matemáticamente campeón del mundo, aunque las probabilidades determinan que lo más probable es que tenga que esperar un poco más.
Max Verstappen se alzó en lo más alto del podio de Singapur, uno de los pocos feudos que le quedaban, para conseguir el triunfo número 73 de su carrera deportiva en la Fórmula 1. Su estado de forma es espectacular en las últimas pruebas, con ya cinco grandes premios consecutivos entre los tres laureados, pero el tétrico arranque de temporada de Red Bull hace que, salvo milagro, sea imposible para Super Max pensar en el Mundial.
