Publicado: octubre 6, 2026, 11:24 am

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha solicitado a las autoridades rusas información adicional sobre la muerte de una trabajadora de un laboratorio especializado en el estudio de patógenos peligrosos en la región de Irkutsk, en Siberia, ante la sospecha de que pudiera tratarse de un caso de peste neumónica.
El portavoz de la OMS, Christian Lindmeier, explicó este martes que la agencia de Naciones Unidas todavía no ha recibido una comunicación oficial de Rusia a través del Reglamento Sanitario Internacional (RSI), que establece que los países deben notificar a la organización determinados acontecimientos sanitarios en un plazo de 24 horas.
La OMS detectó el caso a través de sus mecanismos internos de vigilancia y contactó el 3 de octubre con las autoridades rusas para solicitar información. Desde entonces, según Lindmeier, ambas partes mantienen comunicación sobre lo ocurrido.
Entre el 3 y el 5 de octubre, la organización incorporó al seguimiento del caso a expertos técnicos de su oficina regional para Europa, con sede en Copenhague, y de su sede central en Ginebra. Entre ellos figuran especialistas en amenazas sanitarias y agentes patógenos considerados de alto riesgo.
Pese a la preocupación suscitada por el fallecimiento, la OMS considera actualmente «muy bajo» el riesgo para la salud pública en Europa. En Irkutsk, donde se produjo el caso, la organización sitúa el riesgo entre «moderado y bajo».
El posible caso también ha provocado reacciones en Estados Unidos y Rusia. Washington emitió el domingo 4 de octubre una alerta relacionada con el fallecimiento, mientras que el Kremlin respondió al día siguiente con un llamamiento a la calma y pidió atender únicamente a la información difundida por el servicio ruso de defensa del consumidor.
Este organismo ha descrito el cuadro como una «neumonía de etiología no establecida», sin confirmar que se trate de peste.
Mientras tanto, medios rusos han informado de que varios hospitales de Irkutsk, entre ellos un centro pediátrico, habrían sido puestos en cuarentena ante la sospecha de que pudiera tratarse de peste pulmonar. La OMS no ha confirmado por ahora esta información.
