Publicado: septiembre 29, 2026, 2:07 pm
Ante 17 cámaras de vídeo colocadas sobre trípodes y distribuidas a dos alturas gracias a un banco situado frente al morro del Oso y el Madroño de la icónica estatua madrileña, las portavoces del Sindicato de Inquilinas han despejado este martes una de las principales incógnitas sobre el futuro de la protesta en la Puerta del Sol. La acampada permanecerá, al menos, hasta que conozcan y analicen «la letra pequeña» del denominado «Real Decreto Maricarmen«. «Estamos echando un pulso histórico al Gobierno«, ha asegurado Alicia del Río.
La expectación era máxima durante los minutos previos a la comparecencia. Mientras cámaras, fotógrafos y periodistas aguardaban el comienzo de las declaraciones, desde distintos puntos de la acampada se escuchaban vítores aislados. El anuncio del Gobierno de que las medidas reclamadas se articularán mediante dos reales decretos, y no a través de uno solo, ha centrado buena parte de la intervención de las portavoces.
«Ahora mismo nos encontramos con todos los ojos puestos en la espera del texto concreto, porque sabemos que es en la letra pequeña donde siempre nos han intentado colar favorecer a los rentistas en lugar de favorecer a las personas», ha advertido Del Río. La portavoz ha asegurado que la movilización continuará mientras no se conozca el contenido definitivo: «Todos los ojos están puestos en la redacción de ese texto concreto».
Valeria Racu, también portavoz del Sindicato de Inquilinas de Madrid, ha rechazado la posibilidad de que el Ejecutivo divida el paquete de medidas. «Estamos viendo una vez más una táctica a la que ya nos estamos acostumbrando demasiado: la táctica del divide y conquistarás», ha afirmado. A su juicio, fragmentar la iniciativa supondría «romper el paquete para luego dar unas migajas» y obligar a los movimientos sociales a «celebrar cosas que sabemos que en realidad no van a tener impacto en la vida de la gente».
«Estamos hablando de medidas de mínimos para marcar un antes y un después en la lucha por la vivienda y la lucha contra el rentismo y la especulación en este país», ha continuado Racu. «Que a lo mejor se rompa en dos decretos sería una verdadera vergüenza. Eso sería, una vez más, jugar a la campaña electoral».
El Sindicato de Inquilinas reclama que las medidas planteadas tras el desahucio de Maricarmen permanezcan agrupadas en una única norma. «Real Decreto Maricarmen en su totalidad, en un único decreto donde se incluya todo lo que necesitamos como primer paso para avanzar hacia sacar la vivienda del mercado y que la vivienda sea de verdad un derecho como dice nuestra Constitución«, ha reclamado Racu. «Cualquier otra cosa que salga será un decreto falso y eso siempre lo hemos tenido claro».
Las portavoces tampoco consideran suficiente el anuncio político de las medidas. La continuidad inmediata de la acampada dependerá de su redacción definitiva. «Hasta que no conozcamos el decreto, hasta que no veamos la letra pequeña, hasta que no veamos qué comas se han sacado y qué comas no se han sacado, no sabemos si es una farsa o es un decreto de verdad como lo necesitamos», ha señalado Racu.
El movimiento atribuye a la presión ejercida desde Sol la incorporación de determinadas medidas a la agenda del Ejecutivo. «No sólo hemos conseguido la victoria histórica de que Maricarmen, tras ser desahuciada, pueda volver a su casa […], sino que estamos también echando un pulso histórico al Gobierno«, ha afirmado Del Río. «Las calles, esta acampada, todas las acampadas que hay ahora mismo en el Estado están echando un pulso histórico al Gobierno para hacerle avanzar en el derecho a la vivienda con medidas que no estaban siendo contempladas».
Racu ha empleado prácticamente las mismas palabras minutos después: «Le estamos echando un pulso histórico al Gobierno como hacía décadas que no se veía». También ha advertido de que, independientemente del desenlace inmediato de la negociación sobre el decreto, las movilizaciones continuarán. «Esto sólo acaba de empezar», ha repetido antes de recordar que el movimiento ha convocado movilizaciones estatales para este fin de semana.
«Más allá de ese texto que veamos mañana, que como decimos tiene que ser el Real Decreto sin una sola coma cambiada, esto continúa», ha asegurado. «No tienen que cambiar nada, sólo aceptar lo que el pueblo está pidiendo, se está exigiendo». La portavoz ha añadido que la protesta de Sol no es un fenómeno aislado y que ya existen acampadas en otros puntos: «Esto no va sólo de la acampada. Ya están empezando en otras partes, hay acampadas en otros lados y pase lo que pase».
El despertar en la plaza
Las tiendas se extendían prácticamente de un extremo a otro de Sol: desde la estatua del Oso y el Madroño hasta la estatua ecuestre de Carlos III. Quedaban despejadas la calzada que discurría frente a la sede de la Comunidad de Madrid y el corredor peatonal, utilizado también por vehículos autorizados, que pasaba junto a establecimientos como Montero y Casa de Diego. En el resto de la plaza, a primera hora de la mañana resultaba difícil encontrar un hueco libre.
El día comenzó con el anuncio de que Maricarmen podrá regresar a la vivienda de la que fue desahuciada la semana pasada después de haber vivido allí durante 71 años. «Empezamos un día muy importante con una de las mejores noticias que podíamos recibir: Maricarmen va a poder volver a su casa después de algo que no tenía que haber pasado», afirmó por la mañana Racu.
La portavoz recordó las imágenes del lanzamiento. «No teníamos que haber visto esas imágenes de una señora de 87 años siendo desahuciada de la casa en la que llevaba viviendo 71 años, donde simplemente quería vivir tranquila y morir tranquila». Racu denunció además la actuación policial durante el desalojo: «Fuimos cientos de personas las que defendimos ya no solo su derecho a la vivienda, sino el derecho a la vivienda en nombre de todos, y lo que recibimos fueron palos, pisotones, dedos en los ojos y agarres en los cuellos».
Los participantes de la acampada realizando distintas iniciativas.
El regreso, precisó, todavía dependerá de la decisión de la propia afectada una vez conozca las condiciones concretas que se le ofrecen. «Maricarmen va a poder volver a casa. Eso sí, si ella quiere, porque basta ya de que la última palabra siempre la tengan ellos. Por una vez la última palabra la va a tener Maricarmen«, señaló. «Cuando sepa todas las condiciones del contrato, ella decidirá».
Racu también rechazó que el acuerdo pudiera ser presentado como un éxito de las administraciones. «Esto no es una victoria de una gestión, ni del Ayuntamiento ni de la Comunidad, que son partes de este conflicto», dijo, antes de endurecer el reproche: «Más bien partes culpables, responsables directos de este conflicto». Según la portavoz, ambas administraciones «se habían negado a negociar una y otra vez, se habían negado a mediar una y otra vez y se habían negado a ofrecer una alternativa una y otra vez».
«Hoy, o decreto Maricarmen o decreto falso», resumió la portavoz. «El Gobierno tiene que decidir dónde se posiciona. Tiene que dejar muy claro si las casas son para vivir o si las casas son para especular». Incluso en caso de salir adelante, el sindicato considera la medida solo un primer paso: «El decreto Maricarmen solo tiene que ser el principio, jamás el final».
Decreto «racista» sobre Ceuta
Durante su comparecencia, Racu también ha vinculado la protesta por la vivienda con el otro asunto que, según ha señalado, llegará este martes al Consejo de Ministros: las medidas relacionadas con las devoluciones en Ceuta. La portavoz las ha calificado de «decreto racista» y ha afirmado que «los verdaderos invasores son los inversores inmobiliarios». «Los culpables jamás van a ser los migrantes. Los que nos están destrozando el país ya están aquí, llevan mucho tiempo aquí y están en oficinas, en edificios altos y trajeados, moviendo mucho dinero y dejándonos a todos en la calle simplemente para hacer negocio con nuestras vidas», ha asegurado.
De ahí el mensaje que el Sindicato de Inquilinas dirige esta mañana al Ejecutivo desde una Puerta del Sol ocupada por las tiendas: «Hoy el Consejo de Ministros va a tener que dejar claro de qué lado se pone: si del lado de la gente o del lado de los inversores y de los especuladores».

