Publicado: septiembre 25, 2026, 8:08 am

La economía española aceleró en el segundo trimestre de la mano del consumo de los hogares y la inversión de las empresas pese a que encaró una coyuntura muy complicada por la guerra en Oriente Próximo, la crisis energética y el alza de la inflación, que llevó al Banco Central Europeo a subir los tipos de interés en junio y a endurecer, con ello, los costes de financiación. El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha confirmado este viernes que el PIB avanzó un 0,7% entre abril y junio, una décima más que en el primer trimestre. Si se compara con el mismo periodo de hace un año, el avance de la actividad fue del 2,6%.
En un contexto en el que el mercado de trabajo siguió mostrándose robusto pese a la incertidumbre global, el consumo de las familias se consolida como uno de los principales motores del crecimiento. Este avanzó un 1,2% en relación al trimestre previo, nueve décimas más que en el primero. A la vez, la inversión productiva también se mostró dinámica, de modo que la formación bruta de capital fijo creció un 1,4% intertrimestral, cuatro décimas más que en el primer trimestre. Por sectores, destaca la construcción, con un avance del 1% en el segundo trimestre.
El 0,7% de crecimiento confirma lo que el INE adelantó hace unas semanas, si bien los datos publicados este viernes muestran cambios en la composición de la actividad con respecto a lo que estimó en origen. Así, ha dado más peso a la aportación de la demanda nacional (consumo e inversión), que suma 1,1 puntos, mientras que ha rebajado la contribución de la demanda exterior (exportaciones e importaciones), que pasa a restar medio punto a la actividad.
En concreto, las ventas de bienes y servicios al exterior aumentaron un 1% en el segundo trimestre, una décima más; mientras que las importaciones lo hicieron un 2,6%, dos puntos y medio más que en el primer trimestre, ante ese mayor tirón de la demanda interna. Desde el ministerio de Economía, Comercio y Empresa destacan cómo el comportamiento del PIB permite que el crecimiento acumulado en lo que va de año sea del 2,2%, lo que «favorece» que al final del ejercicio se cumpla la previsión del Gobierno de que la economía crezca al 2,6%.
«España sigue liderando entre las grandes economías avanzadas, según las últimas previsiones de los principales organismos internacionales, en un contexto todavía marcado por la incertidumbre internacional», aseguran las mismas fuentes. De hecho, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) mejoró esta misma semana sus previsiones de crecimiento para España (contempla también un avance del 2,6% en el conjunto del ejercicio), si bien la sitúa como la economía donde más subirá la inflación tanto este como el próximo año entre las grandes del euro.
