Publicado: septiembre 23, 2026, 10:08 am

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) vuelve a mejorar las previsiones para España. Según sus cálculos, el paÃs logrará capear las consecuencias de la guerra en Oriente Próximo como la economÃa que más crece entre las grandes europeas tanto este como el próximo ejercicio. Sin embargo, no será inmune al conflicto y, de hecho, el ‘club’ de las economÃas más desarrolladas ha elevado cuatro décimas la tasa de inflación prevista hasta el 3,7%, también la más alta entre sus pares europeos.
En concreto, España crecerÃa este año al 2,6%, al mismo ritmo que el año pasado tras la reciente revisión publicada por el INE, mientras que de cara a 2027 echarÃa el freno para avanzar un 1,8%, una décima más de lo que los economistas de la organización calcularon el pasado mes de junio. Para entonces la tasa de IPC se habrÃa moderado hasta el 3,4%. El coste de la vida subirá menos que este año pero ese cálculo es muy superior al que la OCDE habÃa dado a conocer hasta ahora.
El avance del PIB español contrasta con las proyecciones que la organización ha publicado este miércoles para otras grandes economÃas europeas. Francia permanecerá prácticamente estancada con un avance de apenas el 0,4% cuando el paÃs sigue sin recuperarse de su crisis fiscal; un 0,9% crecerá Italia, mientras que Alemania lo hará un 1%. España también crecerá más que Estados Unidos (2,1%), que su vecina Canadá (1,9%) y que Reino Unidos (1,3%).
En su informe, la OCDE incide en que las perspectivas económicas mundiales «siguen dependiendo en gran medida de que se alcance una solución duradera al conflicto de Oriente Medio». Los precios de la energÃa han vuelto a aumentar recientemente por el bloqueo de la producción y las exportaciones en la región del Golfo que elevan con fuerza los márgenes de refino. Estas subidas están repercutiendo en los precios de consumo y en los costes empresariales. A esto se añade el rally de precios en algunos productos agrÃcolas debido al impacto de fenómenos meteorológicos extremos, como El Niño.
«Los continuos cambios en las polÃticas comerciales, tanto en materia arancelaria como de restricciones a las exportaciones, incrementan la incertidumbre y contribuyen a las disrupciones de la oferta», advierte además la OCDE. Y por si fuera poco, a este contexto se añaden las crecientes preocupaciones sobre los riesgos fiscales a largo plazo y la subida de los tipos de interés con la que los bancos centrales intentan frenar una crisis de precios.
Todas estas variables llevan a la organización capitaneada por Mathias Cormann a proyectar que el PIB mundial avance un 2,9% este año y que acelere una décima el que viene hasta el 3%. La actividad será más robusta el año que viene gracias a la solidez de la actividad relacionada con la inteligencia artificial y a la reducción de los precios de la energÃa que se proyecta en los mercados de futuros.
Riesgos evidentes para el crecimiento
La propia OCDE reconoce que sus previsiones están envueltas por una «considerable» incertidumbre, sobre todo en lo que respecta a la evolución de los mercados energéticos. Una normalización más rápida de los mercados energéticos «aliviarÃa las presiones inflacionistas y respaldarÃa la actividad», explican sus economistas. Estos mismos expertos recalcan que si se producen nuevas interrupciones o se prolongan las actuales la inflación subirÃa con más fuerza y el crecimiento serÃa más débil.
Entre los principales riesgos a la baja figuran también posibles shocks de oferta relacionados con fenómenos meteorológicos —incluido un episodio muy intenso de El Niño— que afecten negativamente a la producción agrÃcola y eleven las presiones sobre los precios de los alimentos. Otros riesgos son nuevas subidas de los rendimientos de la deuda soberana a largo plazo y una rentabilidad de la inversión en inteligencia artificial inferior a la prevista.
