Publicado: agosto 14, 2026, 7:00 am

El virus del Nilo cambió en 2024 el ritmo de las fumigaciones en los arrozales sevillanos, la vigilancia de los mosquitos mediante trampas y la atención a los afectados en los hospitales. Fue una respuesta que, para quienes vivieron la enfermedad de cerca, llegó tarde. Aquella temporada dejó 11 fallecidos y más de un centenar de casos en Andalucía. Entre los afectados estuvieron Ana García y Francisco Parrado. Hace dos años, tuvieron que enfrentarse a largos ingresos hospitalarios tras contraer el virus en su municipio natal, Coria del Río, donde los vecinos protagonizaron varias protestas para reclamar más fumigaciones en los arrozales de la zona. Sus evoluciones posteriores han sido muy distintas, pero coinciden en algo: aquel contagio marcó «un antes y un después» en sus vidas.
