Publicado: agosto 11, 2026, 4:08 am

El giro del Banco Central Europeo (BCE) con los tipos de interés el pasado junio ha empujado a la banca a cambiar de marcha y encender la guerra por el ahorro. La subida acometida por el organismo al calor de la guerra en Irán, y adelantada semanas atrás por el euríbor, que sitúa el precio del dinero en el 2,25%, también se refleja en los depósitos. La rentabilidad media escaló durante el sexto mes del año al 1,92%, su nivel más alto desde marzo de 2025.
En comparativa interanual, supone un incremento superior al 17% desde el 1,63% que marcaba hace justo doce meses. El punto de inflexión se encuentra en el 1,62% contabilizado justo un mes después. Desde entonces, la tasa media ha oscilado en una horquilla de entre el 1,6-1,7%, aunque no ha sido hasta el pasado mayo cuando la tendencia al alza ha comenzado a consolidarse. Esta mayor competencia ha venido abanderada por los neobancos y las entidades extranjeras, trasladando la presión al resto del mercado.
Las mejores promociones superan el 3%. Entre ellas destaca el Depósito Confianza Más DB de Deutsche Bank, que ofrece un 3,25% TAE, pero exige requisitos como la domiciliación de la nómina o la contratación de un fondo de inversión, así como el ofrecido por Bluor Bank. La entidad con sede en Letonia remunera al 3,15% TAE con su depósito a un año. En la misma línea, Renault Bank remunera con un 3,14% y Fjord Bank ofrece un 3,1%, si bien exige una aportación mínima de 1.000 euros.
De forma paralela, Revolut ha conseguido colocarse en la cima del ahorro con una cuenta remunerada al 3,51%. Se suma así a los grandes bancos, que concentran su campo de batalla por el ahorro en esta fórmula. Entidades como Unicaja, que da un interés del 3%, así como Bankinter, que remunera al 2,5% son un claro ejemplo. Este producto permite retirar el dinero cuando el cliente quiera sin penalización, frente a los depósitos, más indicados para aquellos ahorradores que buscan asegurar la rentabilidad y que no necesitan disponer de ese dinero a corto plazo.
Los pesos pesados del sector se decantan por el pago de intereses del saldo en cuenta y de una cantidad en efectivo por la nómina como gancho para reforzar la captación y fidelización de clientes. La banca ha encontrado en esta vía la forma de crear relaciones estables y duraderas con los usuarios, frente a los depósitos, comportamiento que fue objeto de análisis por parte de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Tras un año y medio de investigación, el organismo atribuyó la reticencia mostrada por la banca para remunerar los depósitos a factores como la falta de productos alternativos o el menor nivel de cultura financiera.
El euríbor a doce meses, el indicador de referencia en el mercado hipotecario español, se situó este lunes en el 2,905%, tendencia que de mantenerse en las próximas semanas apuntaría a cerrar agosto por encima del 2,855% registrado de media el mes anterior. El mercado ha empezado a descontar otra subida adicional de 25 puntos básicos de los tipos de interés en la eurozona en la reunión de septiembre, hasta el 2,5%, tal y como reflejan los movimientos al alza de este índice, tras lo cual las entidades podrían mover ficha al alza.
La diferencia entre lo que pagan por los ahorros y lo que cobran por la concesión de nuevas hipotecas cerró junio sobre el 51%. Esto evidencia que el sector financiero repercute más rápidamente las subidas de los tipos de interés al coste del crédito que a la remuneración. El porcentaje casi duplica el suelo registrado en este ciclo monetario, que tuvo lugar en junio de 2024, cuando la brecha apenas era del 27%.
Los datos correspondientes a junio -los últimos disponibles- arrojan que las familias españolas acumulan en el banco entre depósitos y cuentas a la vista un total de 1,114 billones, 42.800 millones más que en el mismo mes del ejercicio anterior, un 4% más interanual. En cualquier caso, se trata de una cifra históricamente alta.
