Publicado: agosto 10, 2026, 12:08 pm

Talgo acude a la llamada del Gobierno portugués para participar en el suministro de una docena de trenes de alta velocidad destinados a circular entre Oporto y Lisboa. El fabricante ferroviario compite ahora con la francesa Alstom por hacerse con este suministro presupuestado en torno a los 500 millones de euros, tras ser admitidos en la fase de precalificación de la licitación que dirige el operador público Comboios de Portugal (CP), según ha avanzado el diario local Público.
Además de Talgo y Alstom, las condiciones de la entrega daban entrada a fabricantes como la alemana Siemens Mobility o las asiáticas Hitachi Rail, CRRC, Hyundai Rotem, pero, tal y como confirmó la propia CP, tan sólo dos candidatas presentaron ofertas en esta fase de la licitación lanzada el pasado mayo. Consultados por su participación, el entorno de la compañía vasca declina hacer comentarios, en línea con su política de no pronunciarse sobre concursos todavía abiertos.
Consumado su interés, ambas competidoras disponen ahora de un plazo de 90 días para presentar sus propuestas concretas sobre esta licitación que podría alcanzar los 850 millones de euros si se ejerce la opción de adquirir ocho trenes adicionales. Según los pliegos, el fabricante también deberá suministrar repuestos y garantizar el mantenimiento de los trenes durante los dos primeros años de operación.
Entre las especificaciones que requiere está que los vehículos alcancen los 300 kilómetros por hora, que tengan capacidad para, al menos, 500 asientos y estar equipada con ruedas de ancho de vía ibérico, con la posibilidad de una futura conversión al ancho europeo. Esta condición técnica será previsiblemente uno de los aspectos que se valorarán en la pugna hispano-gala, junto al precio y a las garantías de soporte, repuestos y mantenimiento durante los primeros años de servicio.
Tanto Talgo como Alstom se adentran en esta carrera después de ausentarse de la compra de los nuevos trenes de alta velocidad de Renfe. Como adelantó elEconomista, el fabricante vasco quedó fuera de la licitación al presentar su oferta fuera del plazo establecido, mientras que el productor francés optó por no concurrir al concurso, que finalmente quedó reducido a Hitachi y Siemens.
En pleno récord de pedidos
Para Talgo, esta oportunidad llega en un momento de especial actividad industrial, que ha impulsado su cartera a un nuevo máximo histórico de 6.239 millones de euros, a cierre del primer semestre. En este periodo, la compañía presidida por José Antonio Jainaga ha incorporado a su cartera varios contratos de gran envergadura, entre ellos el acuerdo para fabricar y mantener 20 trenes de alta velocidad en Arabia Saudí, valorado en unos 1.332 millones de euros, y el encargo de 756 millones de la administración ferroviaria sueca Trafikverket para suministrar trenes Intercity Talgo 230 y asumir su mantenimiento durante una década.
Con los últimos contratos incorporados a su cartera, la compañía ya ha rebasado el objetivo de contratación que se había marcado para el conjunto de 2026, de entre 1.500 y 2.000 millones de euros. Aun así, Talgo no apaga el foco comercial y estima que durante los próximos dos años tendrá a su alcance proyectos por unos 13.600 millones, con Europa como principal mercado.
