Publicado: agosto 6, 2026, 6:07 am
No hace ni dos años, en septiembre de 2024, el nombre del guardia civil Dámaso aparecía en los medios de comunicación vinculado a informaciones en las que se ensalzaba su trabajo. Donald, el perro detector de drogas de la Guardia Civil de Zamora del que él era guía, se jubilaba tras 11 años dedicado a la búsqueda de sustancias ilegales, tiempo en el que sumaba un millar de intervenciones y varias condecoraciones por su contribución a la lucha contra el narcotráfico. En los vídeos que distribuyeron las agencias se ve cómo los agentes del Grupo Cinológico de Zamora le realizan un pasillo al pastor alemán y cómo Dámaso lo llevaba orgulloso de la correa. Se destacaba además el acto de lealtad y generosidad del guardia civil, que había decidido hacerse cargo de Donald, adoptarlo.
Ayer miércoles, el nombre de Dámaso, de 49 años de edad, comenzó a replicarse de nuevo en los medios de comunicación, pero esta vez por un acto en las antípodas del recuerdo de Donald. Sobre las 13.30 horas, el respetado agente cinológico entraba en el cuartel asturiano de Llanes -a 350 kilómetros de Zamora- armado y buscando a la que había sido su esposa, Laura, también guardia civil, quien se encontraba de servicio en la zona de oficinas del complejo policial. Dámaso la encontró y le disparó, resultando la mujer fallecida en el acto. «Poco antes de las 13:30 horas del día de hoy, se ha producido un incidente consistente en una agresión con arma de fuego por parte de un componente del Cuerpo hacia otra», informaba en un comunicado de prensa la Guardia Civil. «Tanto víctima como autor son ex pareja, como resultado de la misma la víctima, guardia civil destinada en la Compañía de Llanes, resultó fallecida», se añadía.
Acababa de ser apartado por denuncias de malos tratos
Al escucharse los disparos, uno de los compañeros de Laura acudió en su auxilio y fue alcanzado en el intercambio de disparos con el agresor. Este guardia civil, que tiene el grado de teniente, recibió un tiro en la pierna y resultó herido grave. Dámaso trató entonces de emprender la huida pero resultó igualmente herido por los disparos de otro agente. «En auxilio [de la víctima] intervino otro componente del Cuerpo, que resultó herido grave por arma de fuego igualmente por parte del agresor. El autor en su huida abrió fuego contra otros efectivos que se encontraban en las dependencias oficiales, repeliendo éstos dicha agresión resultando el autor herido grave», explicaba la Benemérita. Pese a que Dámaso sobrevivió en un principio, fallecería dos horas después, cuando era atendido en una UVI móvil que se desplazó al lugar de los hechos.
Varios agentes en las inmediaciones del cuartel de la Guardia Civil de Llanes.
Dámaso no accedió al recinto por la puerta principal, sino por algún otro lado del cuartel, que conocía bien puesto que había estado destinado en él junto a Laura. La pareja tenía tres hijos en común: un chico de 18 años y dos gemelas de 14. Cuando el matrimonio se rompió, él dejó Asturias y se marchó a Zamora, en cuya Comandancia llevaba nueve años. Laura, de 50 años, se encontraba dentro del sistema de protección de víctimas de violencia de género (Viogén) por denuncias de malos tratos. Fuentes próximas a la investigación indicaron a Efe que hacía unos días que él había recibido la resolución de separación del servicio por este asunto y que, debido a ello, no disponía ya de su arma reglamentaria. La que usó para matarla la habría robado de las taquillas de la Comandancia o se la habría arrebatado a algún compañero, precisaban las mismas fuentes.
Al agresor se le había retirado el arma, pero habría robado una
«Oí muchos gritos y las mujeres de los guardias civiles, que son amigas mías, subieron aquí a estar conmigo; lloraban desconsoladas», contaba una vecina a los medios cómo varias esposas de los agentes que se encontraban fuera del cuartel cuando sucedieron los hechos se refugiaron en su casa. En ese momento, las mujeres desconocían lo que había sucedido: «Ellas no sabían nada. Nada más que no las dejaban entrar en casa. Y estuvieron aquí gran rato hasta que después uno de los hijos de una de ellas vino a por ella y se fueron todas para allá con él», relataba Rosalía.
La Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género anunció enseguida que investigaba el suceso como un caso de violencia machista. El crimen ha provocado reacciones de condena y lamento en redes sociales de la Guardia Civil, asociaciones como la AUGC o de la Unión de Oficiales Guardia Civil. «Después de tantos años, desde la Compañía Monteros de Espinosa de la Guardia Real hasta nuestros destinos en la Guardia Civil en Asturias, recibir esta noticia me produce un dolor difícil de describir. Descansa en paz, Laura. Mi más sentido pésame a su familia, amigos y compañeros. La muerte no es el final», le escribía un compañero.
Sólo unas horas después, una mujer de 44 años moría en centro comercial de Murcia acuchillada presuntamente por su marido, quien tenía una orden de alejamiento y quien se dio a la fuga. El cadáver fue hallado por un trabajador en el taller de una zapatería del centro comercial Carrefour Infante. El matrimonio tenía una hija de cinco años. De confirmarse este crimen, serían ya 35 mujeres las víctimas mortales de la violencia de género en lo que va de 2026.


