Publicado: julio 9, 2026, 11:40 am

Las cumbres internacionales suelen estar marcadas por el buen tono entre líderes y el encuentro de la OTAN de estos días en Ankara tuvo de todo: desde los desplantes de Trump hasta mensajes rotundos sobre «la unidad» de la Alianza y «el amor» en el tono. Pero lo más llamativo fue el regalo que hizo el anfitrión, Recep Tayyip Erdogan, a sus homólogos occidentales: una pistola. El presidente turco entregó a los otros 31 líderes un revólver Sarsilmaz de fabricación turca -el mayor proveedor privado de armas del país-, semiautomático, completo con balas y licencia de exportación, y personalizado para cada uno. El objetivo era que cada uno se lo pudiera llevar de vuelta a su país.
Turquía ha dado una vuelta inesperada a los regalos que se suelen dar en estas citas para completar el papel de anfritrión: Polonia obsequió vodka y chocolate en 2016, mientras que el Reino Unido repartió whisky y calcetines dos años después. Erdogan ha optado por las armas.
Visto el giro, en general, los líderes se han dividido entre dejar el obsequio en Ankara o directamente cederla a museos militares. Uno de los que no se llevó a casa el revólver fue el primer ministro de Países Bajos, Rob Jetten, según el Gobierno neerlandés. De hecho, el propio secretario general de la OTAN, Mark Rutte, denegó el regalo, aunque le reconoció a Erdogan el detalle. También tuvo que dejar en tierra la pistola el primer ministro británico, Keir Starmer, pues la legislación de Reino Unido no permite entrar con un arma cargada.
Más llamativo fue lo que le pasó al primer ministro de Bélgica, Bart de Wever, que se dio cuenta del regalo una vez que ya estaba de vuelta en Bruselas. Abrió la caja que le había entregado Erdogan y ahí estaba el arma, que fue entregada a la Policía. De la misma manera, a Bruselas también llegará el revólver la presidenta de la Comisión Europea, Urusla von der Leyen, que ha decidido, según ha podido confirmar 20minutos, donarlo a un museo militar una vez que pase todas las medidas de seguridad, tal como ha confirmado un portavoz comunitario. Algo similar está previsto que haga el equipo del presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa.
Más dudas tiene el primer ministro canadiense, Mark Carney, que dijo que buscaría «un lugar apropiado» para el obsequio. «Todos los obsequios oficiales se manejan de acuerdo con las leyes canadienses aplicables, los requisitos de seguridad y las políticas gubernamentales», explicó el Gobierno de Canadá en un comunicado. La Ley de Conflicto de Intereses del país prohíbe a los funcionarios públicos, incluido el primer ministro, conservar regalos por un valor superior a 1000 dólares y les exige declarar ante el comisionado de conflictos de intereses los regalos superiores a 200 dólares que se les entreguen por cortesía o protocolo.
En Roma sí lo han tenido claro. La ley italiana permite portar una pistola en Italia, y la primera ministra, Giorgia Meloni, decidió llevar el revólver al almacén del Palazzo Chigi, donde los líderes guardan los regalos que se hacen a los primeros ministros durante sus misiones oficiales. Algo similar harán, según las primeras informaciones, tanto Francia como Alemania, que han depositado el regalo por ahora en sus respectivas embajadas en territorio turco.
No dejó el revólver en Turquía el líder sueco, Ulf Kristersson, aunque su portavoz dejó claras las reservas. «Suecia recibirá el regalo de Turquía que se entregó con motivo de la cumbre de la OTAN, pero llegará al país de forma ordenada y de conformidad con la legislación sueca«, sentenció al ser preguntada por qué se haría con el arma.
