El verano pone de moda el alquiler de coches entre particulares: "Hay gente que solo lo quiere para trayectos de 15 minutos" - España
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El verano pone de moda el alquiler de coches entre particulares: «Hay gente que solo lo quiere para trayectos de 15 minutos»

Publicado: julio 5, 2026, 8:08 am

Playa, piscina, pueblo, montaña… Con el verano en pleno apogeo y unas vacaciones marcadas en rojo en el calendario, los españoles ultiman sus planes para desconectar con un denominador común: encontrar la fórmula más económica. Si alquilar una vivienda a un particular se ha vuelto una de las opciones más viables en estas fechas, algo parecido está ocurriendo con los coches: cada vez más españoles prefieren alquilar el coche del vecino, que lo tiene parado en el garaje, mientras cada vez más vecinos deciden ‘prestarlo’ para evitar que esté parado y ganar así un dinerillo. Sí, como un Airbnb, pero de vehículos. 

Basta con acudir a la web de plataformas especializadas como Amovens. En apenas unos minutos y varios clics es posible tener un vehículo a nuestra disposición. Sí, el de otra persona. Puede dar cierto reparo, pero es cada vez más frecuente. Un servicio relativamente nuevo que sorprende antes incluso de arrancar el motor: no hace falta quedar con el propietario ni tener las llaves. Se puede acceder y arrancar utilizando únicamente el teléfono móvil. Una alternativa de desplazamiento que gana cada vez más adeptos. «En estas fechas siempre hay picos de actividad. Para este año hemos estimado un incremento del 60%», explica a La Información Económica Alberto Bajjali, consejero delegado de Amovens. 

Hasta 600 euros al mes

Una idea innovadora que no solo se presenta como una alternativa cómoda, sino también como una opción de rentabilizar el coche si no lo usamos mucho o si lo vamos a dejar en el garaje durante el verano. «Los propietarios pueden obtener de media 300 euros de forma recurrente, aunque en momentos puntuales como ahora esa cifra puede ascender hasta los 600«, señala el mandatario de la empresa que recientemente adquirió también Getaround.

Detrás de este cambio hay una transformación clara. Tener un coche en propiedad ha dejado de ser una prioridad, especialmente para los más jóvenes. La situación económica actual, de la mano del elevado coste de la compra, el seguro, el mantenimiento o el combustible, ha llevado a muchos a cuestionarse si realmente les resulta rentable comprar. «Cada vez más personas piensan si merece la pena, porque supone un importante desembolso», apuntan desde la compañía.

La consecuencia es clara y ha desembocado en un cambio de mentalidad que lleva tiempo gestándose. «La gente ahora compra movilidad y opta por servicios de alquiler de vehículos por horas o días», tal y como explica a La Información Económica Mario Arnaldo, presidente de Automovilistas Europeos Asociados (AEA). «Ahora hay mucha gente que solo quiere el coche para trayectos de una hora o 15 minutos, entonces entra en la app y ya lo tiene», señala, una situación que resume fácilmente con un símil: «Es como Willy Fog, que tenía que dar la vuelta al mundo, entonces decía, ‘¿qué medio de transporte utilizo’? Pues el más adecuado para cada momento y trayecto», explica. 

El alquiler vacacional como referencia

Esta actividad no solo obedece a factores económicos. También se antoja como una solución un parque automovilístico que la mayor parte del tiempo está parado, tal y como señala Anfac. Una circunstancia sobre la que también pone la lupa Bajjali: «Los coches pasan el 95% del tiempo parados». A todo ello hay que sumarle la facilidad de acceso que facilitan las plataformas digitales, explica a este medio José-Martín Castro, presidente de la Asociación Española de Renting de Vehículos (AER): «Herramientas como estas favorecen claramente la movilidad compartida y colaborativa, porque permiten democratizar el acceso a estos servicios». Pero no solo eso:  «También ayudan a tener una pequeña rentabilidad y todo esto está generando una tendencia de cambio». 

Una línea de crecimiento que desde la AER llevan observando poco después de la pandemia, aunque creen que continuará creciendo de forma paulatina. «Está claro que funciona en gente joven, que está empezando o cuya situación económica no es holgada», recalca. Sin embargo, cree que también podría tener una gran bienvenida en otro público: «Si tenemos un coche eléctrico y nos vamos con él a Francia… igual nos compensa más alquilar uno de gasolina para sentirnos más tranquilos». Para ello, cree que es indispensable que este tipo de compañías generen confianza en los usuarios para que les empujen: «Tiene que haber garantías de que el coche está en buen estado, de que no está sucio, de que haya pasado mantenimientos…». 

Uno de los sectores que Castro pone como referencia y que ya ha pasado por el mismo proceso es el de la vivienda vacacional. «El hecho de que en habitacional haya funcionado va creando una cultura de que, si lo has hecho en un alquiler turístico, también se puede hacer con un vehículo. Se está cosechando una audiencia nueva y seguro que en el futuro va cogiendo más peso». Sin embargo, no todo es de color de rosas, ya que este tipo de alquiler entre particulares no ofrece las mismas garantías que los servicios de profesionales. «Hay que saber que el usuario no tiene ningún tipo de protección. A pesar de que haya empresas intermediarias, es como si alcanzáramos un acuerdo verbal al comprarle un coche a un particular», concluye. 

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