Publicado: mayo 15, 2026, 8:08 am

Las polémicas alrededor de alimentos importados de terceros países se suceden. Este martes un comité de expertos europeos excluyó a Brasil de la lista de países autorizados a exportar productos de origen animal a la Unión Europea (UE) por el uso excesivo de antimicrobianos. El día anterior, la Unió Llauradora i Ramadera (UL) alertaba contra el aumento de los rechazos en frontera de cítricos de Egipto, de los que se habrían producido 8 interceptaciones en abril, un 166% más que hace un año, según el Sistema de Alerta Rápida para Alimentos y Piensos (RASFF). Las principales organizaciones agrarias piden más controles y personal. El Ministerio de Agricultura defiende el nuevo modelo de Puestos de Control en Frontera (PCF) que unifica las inspecciones de Sanidad Vegetal y Sanidad Exterior.
«Cada plaga que entra, y que no estaba presente, es un drama», destacan a ‘La Información Económica’ fuentes de La Unió. Esta organización agraria recuerda que, hasta marzo, las importaciones de naranjas egipcias a la Unión Europea habían alcanzado las 8.630 toneladas, un 5,9% por encima de la media. En mandarinas las compras al país africano alcanzaban las 38.120 toneladas, un 188% más. «Es competencia desleal. La Comisión Europea dice que no se pueden usar determinados tratamientos fitosanitarios, pero algunos países intentan entrar», lamenta. En La Unió creen que las inspecciones mínimas son «insuficientes» y que, aunque se incrementaron en un 20%, «luego se han bajado». Esta asociación profesional recuerda que también está en juego la protección de los consumidores europeos.
Nuevo modelo de puestos fronterizos
Fuentes del Ministerio de Agricultura defienden el nuevo modelo de Puesto de Control en Frontera (PCF), introducido en octubre de 2024 en el puerto de Algeciras y, que desde el 20 de marzo del año pasado, se encuentra vigente en todo el territorio nacional. La principal novedad es la unificación de las inspecciones de Sanidad Vegetal y Sanidad Exterior «en un único procedimiento, simplificando los trámites y reduciendo duplicidades». Es decir, una única inspección se cerciora de que el producto alimentario del tercer país cumple con las normativas nacional y europea, incluyendo aspectos como el etiquetado.
Desde el departamento que dirige Luis Planas defienden que el establecimiento de «equipos multidisciplinares» permite optimizar los recursos humanos disponibles, especialmente en los productos de origen vegetal. Las fuentes consultadas garantizan que «el 100% de las partidas de animales, vegetales y sus productos son controladas en frontera previamente a su importación». Al menos, añaden, con un control documental.
«Los controles actuales no están siendo suficientes»
El secretario general de la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG), Miguel Padilla, lamenta que «el incremento en la detección de residuos de materias activas prohibidas en la Unión Europea (UE) confirma que los controles actuales no están siendo suficientes». Padilla pide que se refuercen de forma urgente las inspecciones en frontera, así como el número de muestreos, y que se aplique el principio de reciprocidad. «No se trata solo de competencia desleal, sino de proteger la salud de los consumidores y la viabilidad de nuestro modelo agrario», advierte.
El máximo dirigente de COAG explica que el sistema oficial de control de la Unión Europea admite que las inspecciones, tanto físicas como analíticas en frontera, «no son sistémicas sino que se basan en análisis de riesgo», y habla de una frecuencia de entre el 1 y 5% de las partidas en productos considerados de bajo riesgo. Lo que, en su opinión, demuestra que hay mucho margen de mejora.
Los muestreos, claves
En Agricultura defienden que existe la previsión de aumentar los muestreos y análisis en 2026 en aquellos productos para los que se detectaron incumplimientos durante el ejercicio anterior. Desde este Ministerio apuntan que hay un programa coordinado de muestreos, que se basa en un análisis previo de riesgos de determinadas sustancias y que, según sus estimaciones, ha permitido aumentar el muestro en un 24% para futas y hortalizas. Además, recuerdan que también existe el ‘muestreo por sospecha’ para productos con un resultado negativo previo del que se han tomado más de 600 muestras, con 11 resultados desfavorables.
Más de controles físicos y aumento de inspectores
Desde el Ministerio de Agricultura defienden que, durante 2025, los controles físicos se han incrementado al menos un 7,5%, «como consecuencia de aplicar el porcentaje más estricto en función del tipo de control». A modo de ejemplo, citan el mango, el espárrago y el pimiento cuyos porcentajes de control físico han aumentado un 80%. Sobre las críticas por la falta de recursos humanos, el departamento que dirige Luis Planas, estima la cifra de inspectores y técnicos en 581. De todos ellos, 473 funcionarios son personal inspector (ingenieros agrónomos y veterinarios) mientras que otros 108 son técnicos de inspección.
Bruselas y las ‘cláusulas de salvaguardia’
En la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA), su secretario de Relaciones Internacionales, José Manuel Roche, detecta avances y fija 2 líneas rojas que deben considerarse: las ‘cláusulas de salvaguardia’, que se activarían cuando hubiera «distorsiones» en el mercado por la entrada masiva de determinadas importaciones, y el mayor número de controles tanto en frontera como en origen. A pesar de las noticias de los últimos días, Roche ve un lado positivo en lo que está sucediendo. «El compromiso de la Comisión Europea (CE) parece que se está cumpliendo, ya que se están detectando más casos tras el incremento de los controles», apunta. Sin embargo, sí coincide en que hace falta reforzar el personal en los puertos.
