Publicado: mayo 11, 2026, 4:08 pm

La inteligencia artificial ha transformado las tendencias de inversión en cuestión de pocos años. Si en 2022 el 30% de los fondos de capital riesgo iba destinado a esta tecnología, al término de 2025 esta cifra se ha duplicado y ya representa el 61% del total. Esto significa que más de seis de cada diez dólares de inversión se destinan a proyectos asociados a la IA, según se desprende del informe ‘El impacto real de la inteligencia artificial en el ecosistema emprendedor’, elaborado por la consultora PwC y South Summit.
En este sentido, dicho informe destaca a España como el quinto destino más relevante a nivel europeo, por detrás de Reino Unido, Alemania, Francia y Suiza. Pese a ello, todavía se mantiene lejos de los volúmenes de inversión de los principales hubs continentales. Por poner en contexto, el ecosistema español ha movilizado fondos por valor de 1.600 millones entre 2020 y 2025, con un total de 392 empresas emergentes (conocidas en la jerga como ‘start-ups’) con el sector de la defensa y la seguridad como la vertical con mayor peso.
La cifra dista de los 18.500 millones contabilizados en las islas británicas, los 9.900 millones de la región gala y los 8.300 millones del país germano. En el caso de la nación alpina alcanza los 2.600 millones. En conjunto, Europa ha intensificado la inversión con un total acumulado de 21.100 millones a lo largo de los últimos cinco años y un volumen anual de 4.900 millones. Los fondos se concentran especialmente en dos sectores: salud (4,7 mil millones) y defensa (4,6 mil millones), lo que evidencia la «orientación» hacia sectores clave para la competitividad del continente, con una tendencia que se prevé que se acentúe de aquí en adelante.
El repunte del volumen de inversión de capital riesgo en el Viejo Continente se produce en un momento en el que las instituciones comunitarias buscan reforzar la competitividad europea y priorizar la soberanía tecnológica, ante el que la IA se presenta como una palanca «clave» de cara a impulsar la productividad. No obstante, desde South Summit detectan «con preocupación» la brecha existente en comparación con Estados Unidos. «Es necesario continuar mejorando no solo el volumen de financiación, sino la canalización de la inversión hacia los proyectos innovadores con el fin de lograr que el crecimiento y el escalamiento del proyecto se produzca en Europa», sostienen.
A escala nacional, llama la atención el «creciente interés de los agentes públicos» para el desarrollo de modelos de IA con el objetivo de promover su uso dentro de las administraciones públicas. Con este fin, España ha aprobado más de 1.500 millones del plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia a la Estrategia Nacional de IA. Dentro del ecosistema emprendedor la IA está ganando peso en ámbitos como RegTech (cumplimiento normativo), FinTech (finanzas), HealthTech (salud) y ciberseguridad, en las que el 45% de las empresas emergentes ya incorpora modelos para detectar amenazas antes de que ocurran.
El estudio pone de manifiesto el «profundo cambio» en las prioridades de mercado. Los inversores ya no buscan crecimiento, sino tecnologías capaces de «redefinir sectores y construir ventajas competitivas futuras». Una tendencia que se confirma de cara a este 2026, con el récord de ‘mega-rondas’ de financiación cerradas en este primer cuarto del año, protagonizadas por compañías de IA generativa, como por ejemplo, OpenAI, Anthropic o Waymo.
«A pesar de que la IA ya concentra la atención inversora, su adopción real en las empresas sigue avanzando de forma gradual. Aunque el 88% de las organizaciones ya la utiliza en al menos una función de negocio, su implantación todavía está alejada de su potencialidad teórica en áreas como finanzas, informática, arquitectura e ingeniería o en administración«, precisan, al tiempo que indican que esa brecha será uno de los grandes factores de competitividad en los próximos años.
La inversión en compañías emergentes se recupera
Esta situación se da en un escenario de recuperación de la inversión en empresas emergentes a escala global. El volumen invertido alcanzó el año pasado los 441.000 millones de dólares, un 26% más. América del Norte encabeza los avances tras registrar un incremento del 42% hasta los 289,3 mil millones de dólares. Al otro lado del Atlántico, en Europa, se eleva un 16%, hasta los 64.000 millones de dólares, en contraste con Asia, en la que se reduce un 5%, pasando de 81.900 millones a 77.700 millones. África (+31%), Latinoamérica (+4%) y Oceanía (+3%) mantienen una tendencia al alza, aunque el montante se reduce.
En el caso de España, la inversión se ajustó un 3%, hasta los 3.108 millones de euros, si bien el número de operaciones repunta un 11%. Es decir, se registran más rondas de financiación con un tamaño medio inferior, lo que apunta a un mercado con más transacciones, pero de importes más moderados.
