Publicado: mayo 6, 2026, 12:51 am

Un adolescente de 13 años ha protagonizado este martes un tiroteo dentro del Instituto San José, en la ciudad de Rio Branco, en el noreste de Brasil, que ha dejado dos trabajadoras muertas y al menos dos personas heridas. El ataque se produjo en uno de los pasillos del centro educativo, donde el menor efectuó múltiples disparos antes de entregarse a las autoridades.
Las víctimas mortales han sido identificadas como Alzenir Pereira y Raquel Sales Feitosa, empleadas de la institución. Además, una trabajadora y un alumno han resultado heridos y han sido trasladados a un hospital cercano. Según fuentes policiales, el estudiante herido recibió un impacto de bala en la pierna, mientras que otro adulto también sufrió lesiones.
Tras el ataque, el agresor se ha entregado a las fuerzas de seguridad y ha quedado bajo custodia. La policía ha confirmado que el menor llevaba cargadores adicionales y que el arma utilizada, ya incautada, pertenecía a su padrastro, quien ha sido detenido mientras se investigan posibles responsabilidades. El jefe policial Felipe Russo ha señalado que el atacante era alumno del centro, lo que le permitió acceder sin obstáculos.
Testigos han relatado que los primeros disparos fueron confundidos con ruidos de obras en el edificio. La situación se ha esclarecido cuando un docente ha alertado de lo ocurrido, lo que ha permitido que algunos estudiantes buscaran refugio. En el lugar se han encontrado múltiples casquillos de bala y cargadores, mientras los equipos de emergencia han trabajado para asistir a las víctimas y recolectar pruebas.
La investigación, a cargo de la policía civil, busca determinar el motivo del ataque y esclarecer si hubo conocimiento previo por parte de otros estudiantes. Las autoridades han suspendido las clases en toda la red estatal durante tres días y han desplegado equipos de apoyo psicológico. El caso ha reabierto el debate sobre la seguridad en los centros educativos y el acceso a armas de fuego en el país.
