Publicado: abril 18, 2026, 12:08 pm

El dato definitivo inflación correspondiente al mes de marzo, que se ha publicado esta semana, ha sido un aviso de las consecuencias de la guerra: ha ganado un punto respecto al mes anterior, hasta el 3,4%. Las ‘bayas frescas’ (frambuesas, moras, arándanos) han registrado la mayor caída mensual de toda la cesta de productos, analizada por el Instituto Nacional de Estadística (INE), con un desplome del 9% en sus precios. Lo que contrasta con la subida del 51,4% de febrero. ¿Qué ha pasado? Los expertos consultados por ‘La Información’ dan con una clave importante: la coincidencia de una producción nacional, más tardía de la cuenta por las últimas borrascas, con la entrada de importaciones desde orígenes como Alemania o Países Bajos. A lo que se suma el uso de estas frutas como producto reclamo por los supermercados y un consumo en alza.
El desplome mensual del 9%, el mayor de todos los productos analizados por el INE en marzo, contrasta con el alza del 51,4% registrada en febrero y una subida acumulada en los 3 meses completos de año que llevamos que ya es del 41%. El economista agroalimentario David Uclés Aguilera, apunta a ‘La Información Económica’ que «a cuasa de las condiciones meteorológicas – los trenes de borrascas – tuvimos un parón productivo que vino a recuperarse a primeros de marzo, con los mercados copados por otros orígenes».
El desplome mensual del 9% de las ‘bayas frescas’ es el mayor de todos los productos analizados por el INE en marzo. Lo que contrasta con el alza del 51,4% registrada en febrero y el 41% de subida acumulada desde enero
Una cosecha ‘ralentizada’ por las borrascas
El responsable estatal de Frutas y Hortalizas de la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) y secretario general de esta organización agraria en Almería, Andrés Góngora, comenta que estos frutos rojos (arándanos, moras, frambuesas) «se estimulan y maduran durante la primavera, pero este año su actividad se ha visto ralentizada porque necesitan cierta cantidad de luz». Tampoco los trenes de borrascas han ayudado para nada. Góngora recuerda que, por ejemplo, en Andalucía suele haber también este tipo de producción en invierno «y este año ha sido muy baja» en referencia a los invernaderos.
El representante de COAG advierte que la mano de obra es el principal gasto de los productores, a lo que se suma «la aparición de variedades mejoradas muy dulces y costes más altos, porque hay consumo». Góngora también sostiene que «los supermercados han aprovechado la situación» para captar nuevos clientes con nuevas ofertas o promociones. El economista agroalimentario David Uclés cree que «las promociones suelen producirse aprovechando momentos de elevada oferta como está pasando actualmente con la fresa».
El representante de COAG espera que todo se vaya normalizando durante el resto de una campaña que, en Andalucía, se prolonga hasta mayo. Luego será el turno de zonas de producción situadas más al norte (Navarra, Aragón…). Desde la Asociación de Empresarios Mayoristas del Mercado Central de Frutas de Madrid, ASOMAFRUT, coinciden en que «la reciente caída en el precio de las bayas frescas puede estar relacionada en gran medida con la entrada de producción nacional en el mercado»y recuerdan que, cuando se trata de productos de importación, sus costes logísticos osn mayores. Algo que se repercute en el precio final. «Con producto nacional esos costes se reducen notablemente y los precios tienden a ajustarse», comentan los mayoristas de frutas de Mercamadrid.
«La reciente caída en el precio de las bayas frescas puede estar relacionada en gran medida con la entrada de producción nacional en el mercado», apuntan desde la asocicación que reúne a los mayoristas de fruta de Mercamadrid (ASOMAFRUT)
«Abundancia» y guerra en los lineales
Uclés también cita la entrada de producto de países europeos como Alemania y Países Bajos, que unida a una producción nacional tardía han provocado una sobreoferta. Este experto apunta que «los precios suelen bajar por estas fechas, ya que comienza a haber más producción disponible». Sin embargo, este año se le suma una producción onubense más tardía debido a las lluvias «pasando de un precio relativamente elevado por la escasez a un mercado caracterizado por la abundancia (más que otros años)».
Sin embargo, este economista habla de que se están estabilizando los precios en las últimas 3 semanas. Según los últimos registros de Plataforma Tierra (Grupo Cajamar), los arándanos que en precios de origen se encuentra muy por encima de campañas anteriores registraba los 6,18 euros/kilo frente a los 7,31 euros el kilo del pasado 6 de marzo. En el caso de las frambuesas, su valor en origen era de 6,85 euros/kg el pasado viernes frente a los 8,94 euros del 20 de marzo.
Uclés recuerda que los mercados de frutas y hortalizas son eminentemente de oferta: «Los productores tienen muy poca capacidad para gestionar a corto plazo la oferta», señala este economista agronómica quien recuerda que son productos perecederos y no se pueden aumentar la oferta de un día a otro. El clima y las condiciones del cultivo dictan las normas. «Si la oferta cae en un momento de demanda alta, subirán los precios y, si como pasa ahora, que la producción se agolpa en los mercados, los precios caen», concluye.
«Los productores tienen muy poca capacidad para gestionar a corto plazo la oferta», advierte Davíd Uclés (economista agroalimentario)
Un consumo en alza
Un tercer elemento también citado por las fuente consultadas por este medio es la de un consumo en aumento. El último informe de consumo alimentario del Ministerio de Agricultura, con datos de 2024, señalaba que el consumo per cápita de frutos rojos (esto incluye las frambuesas, moras o arándanos) había aumentado un 6,7% hasta los 2,52 kg y que su consumo había crecido un 14,3% en términos de valor por un 8,1% en volumen en el mismo periodo. En ASOMAFRUT también detectan «un incremento progresivo y muy notable de la demanda vinculado a la percepción de estos productos como alimentos saludables y fáciles de consumir». Algo en lo que han tenido mucho que ver, apuntan, las nuevas variedades comercializadas con sabores más agradables.
