Publicado: abril 15, 2026, 4:34 pm
Murió el Real Madrid en la orilla en el Allianz Arena, tras rozar una remontada que habrÃa sido histórica. Los blancos cayeron de manera cruel (4-3) en la vuelta de cuartos de final de la Champions League, tras tener la eliminatoria empatada durante prácticamente todo el partido, en un encuentro que terminó decidiendo la expulsión de Camavinga por doble amarilla en el 85′.
A pesar de que la relación entre el Real Madrid y su afición ha sido inconsistente durante la temporada, un único sentimiento se afianzó entre el madridismo durante esta semana: el deseo de remontar. Ni haber tirado LaLiga, ni la desconfianza en el liderazgo de Arbeloa ni el creciente rechazo a Mbappé en un sector de la hinchada taparÃa el instinto asesino del club más ganador de Europa, o por lo menos eso se esperaba entre los aficionados blancos.
Y la vuelta no pudo arrancar mejor para ellos. Sin haberse cumplido un solo minuto de juego, Manuel Neuer cometió un error indigno de uno de los mejores porteros de la historia, regalándole a Arda Güler el honor de inaugurar el marcador, aunque la alegrÃa merengue apenas duró, ya que en el 6′, un saque de esquina muy cerrado acabó en el empate, pues un bien posicionado Pavlovic no tuvo problemas para batir con la testa a un Lunin que también cantó.
Los bávaros comenzaron a desplegar todo su fútbol, y dominaron a un Madrid encerrado atrás, a la espera de un contragolpe. Pero fue a pelota parada que llegó el siguiente zarpazo. Güler, en un libre directo desde la frontal del área, cargó el cañón de babor para subir el 1-2 al electrónico. El Bayern, tocado, pero para nada hundido.
La maquinaria germana siguió funcionando, dominando en juego e intensidad. Con el descanso ya en el horizonte, en plena siesta de los hombres de Arbeloa, Upamecano encontró a Harry Kane completamente solo en el área, y el inglés definió a la perfección para que el duelo volviese a igualarse.
Los blancos despertaron, y después de que VinÃcius estrellase un peligroso disparo contra el travesaño, los merengues hicieron daño al contragolpe. Bellingham abrió para el brasileño, que esprintó hasta la zona de castigo y cedió para Mbappé, que llegaba en carrera y golpeó con el interior para batir a Neuer en el mano a mano para que el Madrid ganara al descanso.
El segundo tiempo fue regido por los de Vincent Kompany, por detrás en el marcador del encuentro y con el deseo de evitar una prórroga. Hubo grandes ocasiones para ambos equipos en el interludio. Mbappé tardó demasiado en atacar varias veces, y VinÃcius no atinó a pegarle al balón cuando el francés le regaló el que hubiera sido el cuarto gol del Madrid.
El peligro del Bayern llegó principalmente por un Olise otra vez estelar, amenazando a Lunin con varios ensayos de larga distancia. El punto de no retorno fue el ingreso en el campo de Camavinga, amonestado casi inmediatamente por agarrar a Musiala tras perder la marca. Ni 25 minutos después de su ingreso, el francés vio la segunda amarilla por perder tiempo, lo que condenó a los blancos.
En una jugada colectiva en la frontal, Luis DÃaz aprovechó el espacio vacÃo para empatar el partido y poner al Bayern por delante en la eliminatoria con fortuna por un rebote. Con los de Arbeloa volcados, los locales mataron el duelo, en esta ocasión con una preciosa definición de Michael Olise. AsÃ, el Real Madrid queda fuera de la pelea en todas las competiciones esta temporada, mientras que los alemanes se citan en las semifinales de la Champions con el PSG de Luis Enrique y su séptima Orejona en mente.
