Publicado: julio 17, 2026, 2:23 pm
En el mundo de las cámaras sin espejo de Sony, encontramos la gama ILCE 7 con dos ramas. En esta ocasión hemos probado la última R (resolution), la Sony A7R VI, una cámara de estudio que se puede utilizar en la calle sin complejo alguno.
Tiene un sensor de 66,8 MP que, junto con el procesador Exmor RS BIONZ XR2, es capaz de alcanzar los 30 FPS y grabar vídeo en 8K 4:2:2 a 10 bit. Una calidad al alcance de muy pocas cámaras que exige tener ordenadores de última generación para no bloquearlos con tal cantidad de datos.
Aunque estamos ante una de las mejores cámaras del momento, no estoy emocionado. Tiene todo lo que podemos pedir a una máquina fotográfica, pero le falta esa sensación en el estómago que he tenido con otros modelos de la marca y de la misma serie. Esto no es malo. Solo demuestra que hemos llegado, quizás, al límite de la tecnología… Quién sabe.

Todas las prestaciones son increíbles, desde el rango dinámico de 16 pasos hasta el avanzado sistema de enfoque automático. Y, sobre todo, destaca el sensor apilado del que hablaremos más adelante. O la nueva batería que promete mejorar los resultados de su antecesora. Pero hay algo que no termina de funcionar.
Ficha técnica de la Sony A7R VI
De nuevo, parece que fue ayer cuando presentaron la Sony A7R V, pero apareció en el último trimestre de 2022. Cuatro años que suponen una serie de mejoras importantes. Y la más importante, dentro de la gama, es el sensor apilado de 66,8 MP. La serie R, en principio, apuesta ya no solo por la resolución, también por la alta velocidad.
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Sony A7R VI |
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Sensor |
CMOS Exmor RS full-frame de 35 mm 72,6 megapíxeles (total) 66,8 megapíxeles (efectivos) 55,8 megapíxeles (vídeo) |
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Procesador |
BIONZ XR2 |
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Visor |
OLED de 1,6 cm Quad-XGA OLED Aprox. 9,44 millones de puntos |
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PANTALLA LCD |
TFT de 8 cm Tactil Aprox. 2,1 millones de puntos Ángulo ajustable |
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Sensibilidad ISO |
100-32000 |
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Ráfaga de disparo |
30 FPS |
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Almacenamiento |
Dos ranuras para tarjetas SD (compatible con UHS-I/II)/tarjeta CFexpress 2 tipo A |
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Formatos de imagen |
RAW, JPEG, HEIF (4:2:0 / 4:2:2), RAW & JPEG, RAW & HEIF |
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Resolución vídeo máxima |
7680 x 4320 (4:2:0, 10 bits) (aprox.): 29,97p (400 Mbps / 200 Mbps) |
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Conectividad inalámbrica |
Wi-Fi 6 / 6E (802.11ax) Triple band (2.4 GHz / 5 GHz / 6 GHz) Bluetooth 5.3 Fnción de transferencia FTP (LAN con cable [USB-LAN], tethering USB, Wi-Fi) Envío a smartphone Control remoto mediante smartphone Captura remota |
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Dimensiones |
Aprox. 132,7 x 96,9 x 82,9 mm Aprox. 132,7 x 96,9 x 72,8 mm (desde el grip hasta el monitor) |
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Peso (con tarjetas y batería) |
Aprox. 713 gramos |
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Precio de lanzamiento (solo cuerpo) |
Todas estas características superan con creces las prestaciones del modelo anterior. Por ejemplo, el visor tiene la misma resolución, pero tiene una luminosidad tres veces superior o un espacio de color DCI-P3, superior al sRGB al que estábamos acostumbrados. Pero sigue leyendo que descubrirás más cosas.
Sony A7R VI, ¿la cámara más avanzada?
Cuando un fotógrafo compra una cámara de la serie R es porque quiere acercarse a los resultados del formato medio. Quiere millones de píxeles para ver hasta el más mínimo detalle de sus disparos. Aparentemente, esto tenía una limitación importante: la velocidad de procesado.

ISO 25600 1/3200 f6,7
Por este motivo, ha desarrollado el nuevo sensor apilado que integra la memoria y todos los circuitos detrás de la matriz de píxeles. ¿Qué supone esto? Una velocidad de ráfaga mayor, hasta los 30 FPS, sin parpadeo entre fotogramas; permite olvidarse del rolling shutter y el uso de tecnologías que hasta ahora solo se podían ver en cámaras con sensores con menor resolución, como la precaptura.
La IA está presente, como no podía ser de otra forma, para mejorar la eficiencia del procesamiento de datos, disminuyendo el calor que genera tanta información, además de apoyar al sistema de autoenfoque, que ahora es capaz de alcanzar los 60 cálculos por segundo.

ISO 100 1/125 f7,1
Diseño y ergonomía
Su diseño recuerda en todo al modelo anterior, salvo por algunas diferencias muy sutiles. Y gran parte de la culpa de estos cambios es por la nueva batería NP-SA100, que es más gruesa que la antecesora. Y hay que hacerle sitio.
El cuerpo es de aleación de magnesio, con los botones y las juntas sellados contra el polvo y la humedad. Y aunque no garantizan que aguante un chaparrón, puedo certificar que sí, siempre y cuando la lleves protegida.

Además, en su interior cuenta con un elemento de grafito encargado de disipar el calor y permitir grabar en 8K durante 120 minutos sin los temidos problemas de sobrecalentamiento.
La empuñadura es un centímetro más grande, lo que facilita la sujeción y mejora la estabilidad en el momento del disparo. Nada que ver con los primeros modelos de la serie que eran mucho más minimalistas en este sentido.
Y, por fin, todos los botones del panel trasero están retroiluminados, perfecto para trabajar en espacios oscuros. Y se agradece que el dial de modos de exposición tenga un relieve para reconocer la posición solo con el tacto.

Es una cámara que se sujeta como una vieja réflex diseñada por el mítico Luigi Colani, es decir, perfectamente (él fue el que ideó la empuñadura ergonómica para la Canon T90 que luego copiaron todos los fabricantes). Da igual que lleves un pequeño angular o andes probando un potente teleobjetivo para un eclipse.

Y por favor, no te olvides de cambiar la correa nada más comprar la cámara. Las correas de serie son las más incómodas del mercado, por lo cortas y rígidas que son y cómo se ajustan al cuello.
La interfaz sigue la línea Sony e insisto con lo que he dicho siempre: ya estamos familiarizados con estos menús, pero ojalá copiaran a Leica o dieran la opción de trabajar con un menú con las opciones básicas para el día a día.
Pantalla, visor y autonomía
Respecto a la pantalla y al visor pocas novedades. En un mundo ideal, todas las gamas de Sony equiparasen el mismo visor de más de 9 MP. Es una maravilla.

Y han mantenido la pantalla de ángulo variable de cuatro ejes. Reconozco que son demasiados movimientos para la fotografía, pero muy prácticos para grabar vídeos en posiciones imposibles. Tiene el mismo tamaño, 3,2 pulgadas y 2,1 millones de píxeles.
Lo más destacable, como ya hemos mencionado, es el visor de 9,44 MP y un espacio de color DCI-P3 mucho más amplio que el sRGB que tienen todas las cámaras del mercado. No podemos olvidar que el monitor de la A7 V ya tenía ese espacio de color.
Es una cámara que se sujeta como una vieja réflex. La mano derecha envuelve la empuñadura y nos da una sensación de seguridad única. Ha costado, pero por fin volvemos a los diseños de finales de los años ochenta.

Llegamos al cambio más notable, la nueva batería. Sony abandona la NP-FZ100 por la NP-SA100. La antigua batería no es compatible con la nueva cámara, así que toca hacer acopio de ellas. A cambio prometen un 30% más de capacidad y la posibilidad de alcanzar hasta 700 disparos oficiales.
Durante mis pruebas, siguiendo las mismas dinámicas de ahorro de mi veterana Sony A7 III, he tenido que cargar la batería cinco veces para unos 2000 disparos (unos 400 por carga). A lo mejor con un nuevo firmware todo cambia.
El sistema de enfoque automático es perfecto
Que quede claro que, a pesar de la rapidez de funcionamiento que supone el sensor apilado, no es ni mucho menos una cámara de acción. De nuevo, como hice en la prueba de la Sony A7 V, fotografié unos partidos de voleibol, un deporte mucho más rápido e impredecible que el fútbol.

ISO 25600 1/3200 f5
Es un sistema de enfoque que cuenta con un máximo de 759 puntos de detección de fase que cubren el 94% del área de imagen, activos tanto para las tomas fotográficas como para la grabación de vídeo. Extrañamente, no hablan en ningún momento de puntos de detección de contraste. Si rebuscas en el manual, encuentras que tiene 25 cuando trabajas con objetivos pensados para sensores APS-C.
Gracias al apoyo del procesador con IA, puede hacer hasta 60 cálculos de AF por segundo, lo que la equipara con los sistema de enfoque de sus hermanas mayores, la A1 y la A9 III.

ISO 100 1/40 f8
Toda esta información es cierta, pero solo si trabajas con objetivos luminosos de gama alta. Con mi pobre teleobjetivo (Canon EF 75-300 mm f/4-5,6 de primera generación, con el adaptador Sigma MC-11), tuve más problemas que de costumbre a la hora de conseguir el foco durante un partido. Y os prometo que la configuración era buena, tal y como me han enseñado los embajadores de Sony.
Pero en el campo y en el estudio el resultado es abrumador, incluso en situaciones de poca luz. Es increíble cómo ajusta el foco y lo sigue sin perderlo en ocasión alguna. Está claro que con objetivos excelentes la precisión mejora.

ISO 4000 1/100 f2,8
De hecho, salvo por el tema de los puntos de detección de contraste, el sistema de enfoque parece un calco del de la Sony A7 V que tanto ha llamado la atención. Pero no olvidemos la necesidad de contar con objetivos punteros con este modelo para aprovechar al 100% sus capacidades de enfoque.
La calidad de imagen de la Sony A7R VI: es una cámara de estudio
Las prestaciones son las mismas que las que tiene la Sony A7 V, pero con un sensor de 66,8 MP. Por lógica, con más píxeles en un mismo espacio, el resultado final tiene que ser inferior.

Como veis en la prueba, este modelo está limitado y solo llega a 32.000 ISO, frente a los 51.200 ISO de la Sony A7 V. Y sinceramente, en este apartado sale perdiendo la cámara que tenemos entre manos.
El ruido a 25.600 ISO es notable y no nos queda más remedio que pasarlo por la IA de nuestro software preferido para minimizarlo. No me ha sorprendido por lo que he comentado, pero, sinceramente, me esperaba más.
Entre 100 ISO y 6400 ISO es imbatible y demuestra que estamos ante una cámara de estudio y de trípode. La calidad de imagen, el rango dinámico y el color son perfectos en situaciones controladas.

Prueba ISO-less superada. A la izquierda ISO 100 subexpuesta cinco pasos; a la derecha ISO 3200 bien expuesta
Y como curiosidad, sí que tenemos entre manos un sensor ISO-less. Podemos equivocarnos de exposición y obtener el mismo ruido en la imagen. Esto es perfecto si no se nos dispara el flash durante la sesión y no queremos perder justo ese fotograma.
El vídeo de la Sony A7R VI
Uno de los grandes beneficiados por el sensor apilado es la grabación de vídeo. Automáticamente todas sus prestaciones mejoran. Mejora la resolución y la frecuencia, pues graba tanto a 8K@30 FPS como a 4K@120 FPS.
De nuevo me asaltan las dudas sobre si el fotógrafo que compra este modelo piensa grabar alguna vez en 8K, pero quién sabe. Igual hay gente que todavía busca modelos híbridos…
El sensor apilado permite una velocidad de lectura 5,6 veces más alta que su antecesora, evita el temido rolling shutter y facilita el autoenfoque en tiempo real para evitar la pérdida de foco, aunque los buenos videógrafos siguen trabajando en manual.
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Tiene prestaciones profesionales, aunque no permite grabar en RAW nativo. A cambio, sigue utilizando los formatos XAVC HS (MPEG-H HEVC/H.265) y XAVC S (MPEG-4 AVC/H.264) con un muestreo 4:2:2 de 10 bits.
Y tiene los famosos perfiles de imagen S-Log3, S-Cinetone para aumentar el rango dinámico y editar a fondo los archivos en cualquier programa de edición que se precie.
Sony A7R VI, la opinión de Xataka
Creo que lo más importante es la sinceridad a la hora de opinar sobre una cámara. He podido probarla en todo tipo de situaciones, con todas las luces imaginables y con tiempo. Y no es una cámara para todo el mundo.
Es una máquina fotográfica para aquel que trabaje, sobre todo y ante todo, en el estudio. Es para un fotógrafo que tenga el ordenador más potente posible para mover archivos de más de 70 MB que alcanzan rápidamente los 380 MB si trabaja con archivos de 16 bits.

ISO 1000 1/40 f3,5
Por cierto, si esta cámara quiere ser una opción a tener en cuenta frente a una de formato medio ¿por qué no han apostado por un formato RAW de 16 bits reales? Sería un auténtico golpe sobre la mesa.
El sistema de enfoque es excelente, pero es más ágil en una Sony A7 V, sin lugar a dudas. Y sé que es una cámara de estudio, aunque se defiende muy bien en cualquier situación. Pero es claramente de barrio ‘pijo’ y, como dicen por ahí, le falta ‘calle’.

ISO 100 1/20 f9
Si tienes un presupuesto holgado, puedes comprar los mejores objetivos, en tu casa hay un ordenador potente y suficientes discos duros, es tu cámara. Está al alcance de muy pocos y dentro del catálogo de Sony encontramos opciones mucho más equilibradas en relación calidad/precio, como la ya mencionada Sony A7 V.
Es la cámara más avanzada de Sony, desde luego. Pero, como a muchos otros, me ha dejado frío. No me ha emocionado, siendo un monstruo de la tecnología. Y sin emoción, no hay buenas fotografías.
Imágenes | Xataka
En Xataka | Sony A7R V, análisis: la entrada a lo grande de la IA en la cámara más puntera de Sony
Este dispositivo ha sido cedido para prueba por parte de Sony. Puedes consultar cómo hacemos las reviews en Xataka y nuestra política de relaciones con empresas.
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La noticia
Sony A7R VI, análisis: un monstruo tecnológico impecable al que le falta un poco de calle
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Fernando Sánchez
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