Publicado: julio 17, 2026, 12:24 am
Los móviles plegables llevan años intentando ganarse un sitio estable en el mercado, pero todavía arrastran una duda difícil de evitar: qué ocurre con una pantalla que se dobla constantemente y si acabará resistiendo el paso del tiempo. Samsung quiere reducir esa incertidumbre con Flex Titanium, una nueva estructura de pantalla que ha integrado en su última generación de dispositivos Galaxy plegables.
El titanio, conocido por su resistencia y solidez, se ha utilizado en algunas de las aplicaciones más exigentes, incluidas antenas de satélite y las ruedas de un rover de Marte.
La tecnología que utiliza Samsung combina una película de aleación de titanio y una placa fabricada con este mismo material para reforzar el panel desde el interior. El objetivo es que la pantalla soporte mejor la tensión provocada por las aperturas y cierres, mantenga su flexibilidad y ofrezca un apoyo más estable cuando el dispositivo está desplegado.
Esta nueva construcción también permite reducir la visibilidad del pliegue central, uno de los elementos que más diferencia todavía a estos dispositivos de un móvil convencional. No significa que la marca haya conseguido eliminarlo por completo, pero sí que busca que resulte menos perceptible al mirar la pantalla y al utilizarla con normalidad.
Una película más fina que un cabello
El primer elemento de Flex Titanium se encuentra justo debajo del panel OLED. Se trata de una película de aleación de titanio que sustituye a las soluciones de polímero utilizadas anteriormente y que, según los datos facilitados por Samsung, ofrece una rigidez mecánica 20 veces superior.
Esta película tiene aproximadamente un tercio del grosor medio de un cabello humano. Su reducido tamaño permite reforzar el interior de la pantalla sin aumentar el grosor del dispositivo, uno de los principales retos a los que se enfrentan los fabricantes de plegables.
En este tipo de móviles no basta con utilizar un material especialmente resistente. También tiene que ser suficientemente flexible para soportar miles de pliegues y lo bastante fino como para integrarse en un dispositivo que no resulte pesado o aparatoso. El titanio ofrece esa resistencia, aunque su rigidez ha obligado a Samsung a desarrollar procesos específicos para adaptarlo a una pantalla que debe doblarse.
Debajo de la película se encuentra el segundo componente: una placa de titanio que sostiene el módulo de pantalla desde la parte inferior. Samsung ha realizado pequeñas perforaciones en la zona de plegado para conservar la flexibilidad del conjunto y mejorar la unión entre la placa, el adhesivo y el propio panel.
Con ello se eliminan algunos de los espacios de aire que pueden quedar entre las distintas capas. La pantalla recibe así un soporte más uniforme cuando está abierta, al tiempo que mantiene el movimiento necesario para plegarse repetidamente.
Más resistencia y menos temor a que la pantalla se estropee
La durabilidad continúa siendo uno de los mayores frenos para quienes se plantean comprar un móvil plegable. Aunque estos dispositivos llevan varias generaciones en el mercado, el simple hecho de que la pantalla se doble puede hacer pensar que es más vulnerable o que se deteriorará antes que la de un teléfono tradicional.
Flex Titanium trata de responder precisamente a esa preocupación. La tecnología no evita que el dispositivo pueda sufrir daños por una caída, un golpe o un uso inadecuado, pero sí refuerza la zona más sensible de su estructura y distribuye mejor la tensión que soporta la pantalla cada vez que se abre o se cierra.
Samsung acumula ya ocho generaciones de dispositivos plegables y cerca de nueve años de desarrollo de esta tecnología. Durante este tiempo ha introducido el vidrio ultrafino, la resistencia al agua IPX8 y nuevas bisagras que permiten cerrar los dispositivos sin dejar separación entre las dos partes. El siguiente paso se centra ahora en el interior de la pantalla: hacerla más estable, reducir la marca del pliegue y aumentar la confianza de quienes todavía dudan de su resistencia.
Siete años para convertir los plegables en una categoría estable
La firma coreana presentó el primer Galaxy Fold en 2019, cuando la principal incógnita era si una pantalla flexible podía funcionar de manera fiable en un producto comercial. Desde entonces, los plegables han ido perdiendo parte de su carácter experimental, aunque continúan concentrándose principalmente en la gama premium.
La compañía asegura que cuenta en España con más de 250.000 usuarios activos de dispositivos Galaxy Fold o Galaxy Flip. Según sus propias estimaciones, también representó el 86 % de las unidades plegables vendidas en el país durante el primer trimestre de 2026.
