Publicado: octubre 14, 2026, 12:23 pm
Nuestro planeta es una gigantesca fuente de energía. Aunque ya sabíamos que las olas de los mares tienen un gran potencial como energía renovable, un no tan novedoso método maremotérmico quiere utilizar la diferencia de temperatura entre la superficie y el fondo oceánico para generar electricidad de forma continua, las 24 horas del día.
Y parece que Canarias tiene todas las papeletas para beneficiarse de esta tecnología.
El océano tiene varias temperaturas. El Sol, al igual que en la costa, calienta la superficie del océano. En algunas zonas, especialmente en las zonas tropicales, la temperatura del agua más cercana a la superficie puede ser mucho más alta que la de las profundidades: según la estadounidense Energy Information Administration, este contraste térmico puede alcanzar los 20 ºC de diferencia.
El aprovechamiento de esta diferencia tiene el nombre de conversión de energía térmica oceánica (OTEC, por sus siglas en inglés) y no es una idea nueva como tal: como cuentan desde Infobae, hace ya 140 años que se explora el potencial que tiene el océano para proporcionar energía limpia. De acuerdo con lo que indicaba un informe de 2021 del National Laboratory of the Rockies que recoge El Periódico de la Energía, solo usando las aguas que rodean Estados Unidos, la OTEC podría satisfacer la demanda eléctrica de todo el país.
¿Cómo funciona la OTEC? Los sistemas OTEC buscan aprovechar esa diferencia de temperatura para generar electricidad mediante un ciclo continuo. El funcionamiento, a priori, parece sencillo: en primer lugar se recoge el agua caliente de la superficie del océano que está a unos 24 ºC para calentar y, en última instancia, evaporar un fluido de trabajo. Como la temperatura no es especialmente elevada, se suele emplear un fluido con un punto de ebullición bajo, como el amoniaco, según explica El Periódico de la Energía. Ese vapor que se produce se utiliza para girar una turbina y así generar electricidad.
En paralelo, se extrae agua de las profundidades del océano, de hasta unos 1.000 metros de profundidad, donde las temperaturas rondan los 4 ºC. Esta agua fría se usa para enfriar ese vapor de amoniaco y condensarlo para volver a repetir el ciclo indefinidamente.
Se está desarrollando en Canarias. Un ejemplo de esta tecnología se está probando actualmente en Canarias, donde la compañía británica Global OTEC está desplegando el primer sistema de este tipo en nuestro país, con la participación de la Plataforma Oceánica de Canarias (PLOCAN). El proyecto comenzó en 2022 y cuenta con el respaldo del programa Horizonte Europa de la Unión Europea, con una financiación de 3,5 millones de euros. Con estos fondos, se ha podido desarrollar el prototipo que se está testando: un casco cilíndrico flotante que, según cuenta Infobae, incorpora una tubería para captar el agua fría y un sistema de cardán para poder llevar a cabo este ciclo del agua marina.
Si se demuestra su viabilidad y su capacidad para funcionar con éxito en el mundo real, podría convertirse en una solución interesante para enclaves que, como las Islas Canarias, cuentan con un sistema energético fragmentado, una excesiva dependencia energética exterior y, más concretamente, una fuerte dependencia de los combustibles fósiles.
Imagen | Global OTEC
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La noticia
¿Se puede aprovechar el agua caliente de los océanos para generar electricidad? Un proyecto en Canarias quiere demostrar que sí
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Alexandra Ramírez
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