Publicado: mayo 8, 2026, 9:00 am
Los Presley han vuelto al foco mediático después de unas polémicas declaraciones de Priscilla Presley, la viuda de Elvis. Durante un evento en Las Vegas, se ha sincerado sobre la situación actual de su familia después de la muerte de su hija Lisa Marie en 2023.
Esta trágica pérdida no solo dejó un vacío inmenso en la vida de sus seres queridos, sino que terminó por romper la unión familiar. «De alguna manera, nos ha separado. Antes nos reuníamos para comer y estar juntos como una familia», ha afirmado.
El distanciamiento entre Priscilla Presley y su entorno familiar no es un hecho puntual, sino una etapa profundamente marcada por la pérdida y los conflictos legales. La temprana muerte de Lisa Marie Presley a los 54 años, a causa de una obstrucción intestinal, desencadenó además una tensa disputa judicial entre Priscilla y su nieta Riley Keough por el control de Graceland, hogar de Elvis Presley desde 1957 hasta su muerte en 1977, reavivando una relación familiar que siempre había sido compleja, en parte por las decisiones personales de Lisa.
En ese contexto, la propia Priscilla llegó a pronunciarse con dureza sobre el matrimonio de su hija con Michael Jackson, afirmando que el artista se casó con ella para proyectar una imagen de heterosexualidad y resultar más atractivo, llegando a calificar aquella relación como una «trampa».
Riley, por su parte, se decepcionó con su familia cuando tuvo disputas legales para defender el estamento de su madre. «Me resultó increíblemente desgarrador que me llamaran para hablar del testamento, menos de 24 horas después del fallecimiento de mi madre, y recibir correos electrónicos de abogados incluso antes de que la enterraran», escribió la actriz en una carta privada a su abuela, tal y como ha recordado el portal Objetivo TV.
A día de hoy, Priscilla Presley ha admitido sentirse «distanciada» incluso de sus nietas más jóvenes, aunque finalmente Riley Keough asumió el control como administradora única de la herencia tras alcanzar un acuerdo económico con su abuela. La tensión familiar generada en los últimos años sigue dejando huella, con una distancia emocional que, por ahora, parece difícil de superar.
