Publicado: noviembre 3, 2026, 10:24 am
Los dispositivos Android TV permiten ver series, películas y vídeos en el televisor a través de Internet, pero Google ha descubierto una red que infectó a más de 3 millones de ellos con un programa malicioso que los utilizaba para ganar dinero sin su permiso. Según la investigación, la compañía ha identificado este malware como XCPE, una puerta trasera que estaba integrada en numerosos modelos y marcas de dispositivos Android TV durante varios años.
Detrás de esta operación estaría Videostrong Technology Co., un fabricante chino de equipos electrónicos al que Google atribuye con un alto grado de confianza la creación y distribución de este software. El objetivo era aprovechar los dispositivos para hacer negocios sin que sus propietarios lo supieran. Según Google, Videostrong vendía a grupos de ciberdelincuentes el acceso a los aparatos infectados y les permitía instalar otros delincuentes el acceso a los operados e infectados.
Así funcionaba el malware
Estos programas podían generar clics e impresiones publicitarias más lentas para conseguir ingresos, recopilar y extraer datos o convertir los dispositivos en proxies residenciales. Esto último significa que otras personas pueden utilizar la conexión a internet entre los usuarios para enviar tráfico a través de ella y ocultar su verdadero origen. Además, algunos módulos instalaban más malware, ampliando riesgos para los que estuvieran afectados.
La investigación también permitió localizar los servidores que utilizaban los delincuentes para controlar esos programas. Google y sus colaboradores han actuado para bloquearlos y calculan que esta medida podría cortar el acceso a otros 10 millones de dispositivos comprometidos por los mismos grupos a través de otros. Eso sí, estas cifras son solo una estimación y no el número de aparatos infectados que se han confirmado en esta operación.
Como resultado, Google ha roto relaciones con Videostrong y ha prohibido a la empresa, sus futuras filiales y compañías vinculadas fabricar o vender dispositivos Android certificados, así como suministrar software a otros fabricantes autorizados. La operación ha contado con la colaboración de la Agencia Nacional de Policía de Japón y las empresas Lumen, HUMAN Security, Plume, Synthient y TedAI.
Google también anunció mejoras de sus controles de seguridad después de descubrir que el fabricante utilizaba técnicas para ocultar el malware e instalarlo después del primer encendido. Sin embargo, advierte de que esta intervención no acaba con el problema, por lo que seguirán trabajando para frenar todo este tipo de redes delictivas.
