Publicado: noviembre 2, 2026, 4:24 am
Un robot que planche. Esa es una de las peticiones que escucha Jordi Pelegrí cuando cuenta a qué se dedica. La imagen resulta familiar: una máquina capaz de hacer por nosotros las tareas de casa. Pero entre el robot que imaginamos y el que trabaja en una fábrica hay una distancia que no se mide solo en avances tecnológicos. También importan el coste, la seguridad y algo menos vistoso que caminar sobre dos piernas: hacer bien una tarea concreta.
Pelegrí es el responsable de Universal Robots para España y Portugal, una compañía danesa especializada en brazos robóticos colaborativos, diseñados para trabajar junto a personas. En esta entrevista hablamos de qué pueden aportar estas máquinas a las pequeñas empresas, dónde encaja la inteligencia artificial y por qué, a su juicio, los humanoides no son el presente de las fábricas ni lo serán a corto plazo. También del miedo a perder el empleo y de los trabajos que un robot puede hacer para evitar que una persona tenga que cargar miles de kilos al día.
