Publicado: junio 5, 2026, 4:07 pm
Los profesores catalanes han vuelto a la calle este viernes para medir su fuerza tras el contundente rechazo al preacuerdo firmado el pasado viernes entre Govern y sindicatos mayoritarios. Y han dejado claro que las fuerzas, de momento, no flaquean: unas 15.200 personas se han manifestado, según la Guardia Urbana, este viernes en Barcelona, una cifra que dobla las 7.000 registradas en la capital en la última huelga general educativa del 27 de mayo (aunque se alcanzó las 10.000 sumando las marchas de las seis ciudades), pero inferior a las 26.000 del 12 de mayo. El seguimiento de la huelga ha sido del 30%, igual que hace una semana, pero cinco puntos menos que el día 12) Y además, han anunciado que las protestan continuarán la semana que viene, coincidiendo con la visita del Papa a Barcelona. Los tres sindicatos convocantes -Ustec, CGT e Intersindical- han confirmado este viernes que el próximo martes 9 de junio se llevará una nueva huelga general educativa, con protestas todavía por determinar. Mientras, el conflicto educativo en Cataluña se vuelve a enquistar tras el portazo del Govern a rehacer el pacto. “El momento de la negociación ha acabado”, ha asegurado la consejera de Educación, Esther Niubó.
Compatibilizar huelgas con la visita del Papa
El comisario de los Mossos d'Esquadra y jefe del dispositivo de seguridad de la visita del Papa León XIV a Barcelona, David Boneta, ha asegurado que el cuerpo policial velará por la compatibilidad entre la presencia del pontífice y las movilizaciones educativas convocadas esos días. "Hemos diseñado un dispositivo para garantizar la seguridad tanto de los visitantes como del Santo Padre. Esto debe ser compatible con los derechos fundamentales y con cualquier otro acontecimiento que pueda sobrevenir", ha dicho este viernes en una entrevista en SER Catalunya.
Boneta ha hecho un llamamiento a la responsabilidad pues "tan legítimo es querer ver el Santo Padre como movilizarse por una causa determinada", y ha recordado el amplio dispositivo previsto, que incluye a 5.600 agentes de los Mossos y 500 guardias urbanos, a los que hay que sumar el personal de Seguridad del Papa, la Guardia Vaticana, la Policía Nacional, la Guardia Civil, el equipo de la Casa Real y el de la Presidencia del Gobierno.
"A nadie se les escapa la trascendencia que tiene y la alta relevancia a nivel institucional internacional que tiene esta visita, la gran afluencia de público y la proyección mediática que tiene alrededor del mundo y por tanto se debe hacer un dispositivo donde se deben prever todos estos escenarios posibles", ha explicado el mando de Mossos, quien ha destacado la transversalidad del dispositivo que se desplegará del 8 al 11 de junio.
