Publicado: mayo 12, 2026, 5:24 am
Todo el mundo sabe que una contraseña es una combinación de letras, números y símbolos que protege la información personal o los datos bancarios que están almacenados en el teléfono, ordenador y aplicaciones móviles. Los expertos en ciberseguridad recomiendan crear credenciales seguras con signos raros y números para no abrir la puerta a los ciberdelincuentes, pero, desafortunadamente, los usuarios siguen cayendo en el mismo error de contar con una contraseña fácil de recordar.
En este contexto, un informe elaborado por las empresas de ciberseguridad NordPass y NordStellar revela que, en 2025, ‘123456’, ‘admin’ y ‘12345678’ volvieron a situarse entre las credenciales más utilizadas a nivel mundial. Además, en el top diez aparecieron otras igual de predecibles y débiles, como ‘password, ‘Pass@123’ o ‘admin123’.
Los ciberdelincuentes podrían descifrar todas estas contraseñas en cuestión de segundos, teniendo en cuenta que, en España, las tres más utilizadas son ‘admin’, ‘123456’ y ‘12345678’. Pero, ¿por qué se eligen estas claves? El informe da a conocer que los usuarios, independientemente de la edad, priorizan la comodidad sobre la seguridad y optan por contraseñas que resulten fáciles de recordar, aunque sean débiles.
Qué es necesario para crear una contraseña robusta
Los expertos de NordPass y NordStellar recomiendan crear claves robustas, no usar la misma para todas las cuentas y que incluyan mayúsculas, minúsculas, números y caracteres especiales. Además, aconsejan no incluir datos personales —como el nombre o la fecha de nacimiento—, evitar las secuencias del teclado, activar el doble factor de autenticación, cambiarlas con frecuencia e incorporar la ‘ñ’ porque, al ser una letra ausente en muchos diccionarios, puede aumentar significativamente el tiempo que un atacante necesita para descifrar una clave.
Por otro lado, en caso de no recordar qué contraseñas se ha creado para cada plataforma, red social o aplicación, desde NordPass y NordStellar sugieren usar un gestor de contraseñas, ya que almacena todas las claves bajo una credencial ‘maestra’ —es decir, un mensaje de texto, un código o el reconocimiento facial—.
La IA y la computación cuántica pondrá en jaque la privacidad
Si las contraseñas no son robustas, Hervé Lambert, responsable de Operaciones Globales de Consumo de Panda Security, afirma a la agencia EFE que, ahora, es mucho más fácil quebrar los sistemas de seguridad a raíz del auge por la inteligencia artificial y la computación cuántica: «La inteligencia artificial no rompe la ciberseguridad, la acelera para bien y para mal; y la computación cuántica no es el apocalipsis, pero sí un cambio estructural en cómo protegemos la información».
Concretamente, explica que la IA analiza los patrones de comportamiento de las personas y acelera la probabilidad de ciertos para averiguar una contraseña, ya que genera variantes probables y prioriza los intentos más eficaces. Mientras que la computación cuántica «va a cambiar las reglas de juego», debido a que hasta los sistemas más sofisticados de cifrado podrían ser vulnerables.
