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El Samsung Galaxy Z Flip8 mantiene su atractivo aunque estemos en la era de los plegables anchos

Publicado: septiembre 25, 2026, 9:23 pm

La aparición del tamaño pasaporte, con un diseño más ancho y bajo, va a cambiar por completo el escenario en los móviles plegables. El fulgor inicial de la tendencia parece haber arrinconado las fórmulas habituales, en especial la de los teléfonos de apertura tipo concha. Sin embargo, el evidente menor protagonismo no impide que el Samsung Galaxy Z Flip8, el gran referente de la vía, mantenga su vigencia y atractivo, como he podido comprobar en las semanas de uso.

Samsung, como es lógico, ha puesto el foco en su nueva joya de la corona, el Galaxy Z Fold8, su flamante estreno en la relación de aspecto 4:3 para la pantalla principal, movimiento que implica que el tipo libro pase, por recorrido honorífico, a ostentar la denominación Ultra (Galaxy Z Fold8 Ultra). El Z Flip8 se queda el tercero, un poco atrás, lo que en absoluto significa que la compañía coreana haya descuidado el que hasta hace no mucho era uno de sus ‘hijos’ favoritos.

El Galaxy Z Flip8 no representa la moda como antes, pero sigue desprendiendo estilo, rasgo conjugado con la sugerencia de lo verdaderamente cómodo de llevar en el bolsillo, de la pantalla pequeña cargada de posibilidades, de la inmersión al desplegarlo y, en definitiva, de la plasmación moderna del concepto más clásico de plegable.

En la nueva estructuración de la serie, el Flip figura como el modelo más ‘asequible’, opción que un año atrás corría a cargo del Galaxy Z Flip7 FE. No obstante, parte de los 1.240 euros. Su precio, una barrera, choca además con que, a pesar de lo suscitado, el formato Flip planteado es demasiado continuista. Y en el contexto que se abre necesitará un avance más profundo.

Especificaciones técnicas principales del Samsung Galaxy Z Flip8
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  • Pantalla principal: Dynamic AMOLED 2x de 6,9 pulgadas (FHD+, 120 Hz)
  • Pantalla exterior: Super AMOLED de 4,1 pulgadas (120 Hz)
  • Procesador: Exynos 2600
  • ​Configuración: 12 GB + 256 GB / 12 GB + 512 GB
  • Cámaras traseras: principal de 50 MP + ultra gran angular de 12 MP
  • Cámara de la pantalla interna: 10 MP
  • Batería: 4.300 mAh con carga de 25W e inalámbrica de 15W
  • Conectividad: 5G
  • Sistema operativo: One UI 9.0 (Android 17)
  • Otros elementos: FlexWindow, Galaxy AI, Gemini
  • Peso y grosor: 180 gramos y 6,1 mm (desplegado) y 13,1 mm (cerrado)
  • Precio (sin contar promociones): 1.239 euros / 1.429 euros

Pequeño y con estilo

La fuerza de seducción Flip sigue intacta por la estupenda combinación de lo compacto y lo coqueto. En la fórmula se nota la dilatada experiencia de Samsung en virtud de sus ocho generaciones de plegables. Aunque en el perfeccionamiento asoma la falta de novedad, este se manifiesta en que se sigue rebajando el grosor y el peso para reforzar la comodidad. De los 6,5 mm abierto y los 13,7 mm cerrado del Z Flip7 pasa a los 6,1 mm y los 13,1 mm, adelgazando también de los 188 gramos a los 180 gramos.

La pantalla externa, la FlexWindow, vuelve a ocupar toda la tapa superior salvo por la presencia de las dos cámaras, integradas en la composición al estar envueltas en el panel, detalle una vez más arrebatador. Plegado exhibe un cierre perfecto, la bisagra Armor FlexHinge despliega presencia (el lomo) y, más importante, plena sensación de resistencia, con la tranquilidad consiguiente. Las acciones de abrir y tapar se realizan con suavidad gracias a la bisagra y al bisel.

Los materiales y acabados, como siempre, son impecables. En relación con este último apartado, hay que reconocer además que Samsung elige muy bien los colores (lo he probado en rosa, el más llamativo).

Pantallas: mismos parámetros

El añado pasado, con el Z Flip7, Samsung dijo adiós al formato carpeta para la pantalla de la cubierta, sumándose al camino de los motorola razr y subiendo a las 4,1 pulgadas. En 2025 también retocó la pantalla principal al hacerla un poco más grande (6,9 pulgadas). El Galaxy Z Flip8 reedita dichos parámetros, señal de que el combo funciona.

La principal sigue fiel a la tecnología Dynamic AMOLED 2x, la resolución FHD+ y la fluidez adaptativa de hasta 120 Hz, y la exterior continúa con la condición Super AMOLED y el rango de frecuencia de actualización entre los 60 y los 120 Hz. Samsung no concreta sus brillos, si bien ambas satisfacen con creces cuando se usan en exteriores.

Lo envolvente corresponde a la principal, y la secundaria concede al dispositivo su distinción en el territorio plegable. Como se sabe, este panel es altamente funcional, ganando en posibilidades y número de aplicaciones optimizadas, a lo que se añade el creciente papel que desempeña la IA. A la comodidad y las opciones se suma por supuesto el juego que da el modo Flex en cuanto a las posiciones de uso. No es necesario destaparlo para disfrutarlo.

Entre los ajustes habituales de pantalla atraen las pestañas del brillo extra, del protector de la vista y la del tono de color adaptable. El modo de pantalla pedía más opciones de temperatura de color, reducidas al intenso y al natural más allá de los ajustes avanzados.

En lo relativo al acompañamiento sonoro, este se adscribe a la potencia y a la calidad que se espera encontrar en un smartphone de alto rango.

Fotografía: lo enriquecido y lo que se queda corto

El formato Flip enriquece la fotografía y el uso creativo si se atiende a todo lo que los ángulos flexibles de captura, la previsualización, el espejo o la captura manos libres ofrecen en el cauce de los selfis. Sin embargo, esta vistosa capa cohabita con la percepción de que la plasmación fotográfica se queda corta para tratarse de un Samsung premium.

Así lo indican las especificaciones de cámara, en esencia sin tocar respecto al Z Flip7, y algunos detalles al detenerse en los resultados de las imágenes. Desde luego que la calidad Samsung está ahí pero, para que nos entendamos, tiene más en común con la de los Galaxy A que con la de los Galaxy S26 o sus hermanos mayores plegables.

Incorpora una cámara principal de 50 MP que permite un zoom de 2x con calidad óptica, una ultra gran angular de 12 MP y, en la pantalla interna, una cámara de 10 MP. El modo normal abarca de los 0,6x al zoom 10x. El modo retrato admite disparos de 1x y 2x. El vídeo contempla grabaciones UHD a 30 y 60 fps y varios formatos de grabación dual, con lo que este último aporta en términos de creación de contenido.

La aplicación, de perfil minimalista, va encaminada al uso intuitivo. Entre las funciones extra aparecen modo pro, vídeo pro, expert raw, panorámica y vídeo retrato. Y, claro, si hablamos de edición emerge el componente Galaxy AI (asistente de fotos, estudio creativo, el borrador de audio…), otro de los grandes puntos a favor de comprar un Samsung.

Fluidez Exynos, 12 GB de RAM y Android 17

La vía Exynos, la de casa y la de desarrollo propio, sigue presente para el modelo Flip. El Exynos 2600 releva al Exynos 2500 de la evolución precedente. Sin la impronta de un Qualcomm, depara un rendimiento del que sobre todo destacaría la sensación fluida. Su desempeño satisface, aunque no pasa desapercibido que Samsung reserva el Snapdragon Elite 8 Gen 5 para los dos plegables estrella, lo que enlaza con lo indicado de que el Flip ha perdido peso con la irrupción del tamaño pasaporte.

El Galaxy Z Flip8 viene con 12 GB + 256/512 GB, configuraciones acordes a su segmento, y con Android 17 y, por lo tanto, con One UI 9.0, lo último en software Samsung. La proactividad y la asistencia Galaxy AI se manifiestan por medio de Now Brief, Now Nudge y Gemini.

Batería de 4.300 mAh

Estamos más que acostumbrados al conservadurismo de Samsung en baterías, y también a que sus teléfonos den más de lo que dicen sobre el papel sus capacidades. El Galaxy Z Flip8 repite los 4.300 mAh marcados por su predecesor. Un alcance escaso en estos tiempos de 6.000, 7.000, 8.000 y 9.000 mAh (tendencia en la que se han volcado los fabricantes chinos) que no obstante constituye lo suficiente como para aguantar hasta el día siguiente con un uso no intensivo.

El silicio-carbono no se ha traducido en una batería más grande, sino en la reducción del grosor manteniendo lo que había. El perfil delgado del dispositivo atrapa, aunque trae esta contrapartida. Del mismo modo, los 4.300 mAh motivan, por extensión, la continuidad de los 25W, carga rápida que chirría mucho en un móvil por encima de los 1.000 euros.

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