Publicado: septiembre 26, 2026, 4:23 pm
«Habrá un Ave María en pleno centro de París, en el corazón de un país donde el ateísmo resulta central. Me parece algo impresionante». Antony Poujol, de 39 años y que trabaja como ingeniero informático, resumía con estas palabras su emoción ante la misa gigante que el Papa León XIV iba a presidir en la Plaza de la Concordia. Eran las doce y esa zona central ya estaba abarrotada de gente, aunque todavía faltaban tres horas para que empezara la ceremonia impartida por el pontífice. La Iglesia francesa había previsto 600.000 asistentes, y las impresionantes imágenes aéreas de los Campos Elíseos no la desmintieron. Finalmente, hubo 700.000, según el Vaticano. Tras un viernes marcado por una oración en Notre Dame… Ver Más
