Publicado: abril 15, 2026, 4:18 pm
El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha lanzado una advertencia contundente a los gobiernos sobre el tipo de medidas con las que pretendan contrarrestar la subida de los precios de la energía provocada por la guerra en Irán. El organismo alerta de que las rebajas de impuestos, los subsidios o los controles de precios pueden comprometer el equilibrio fiscal a largo plazo.
«Si bien la intención detrás de estas medidas puede ser buena, ya que buscan proteger a la población del impacto, tales acciones indiscriminadas no serán toleradas. Solo prolongamos el sufrimiento causado por los altos precios«, ha alertado la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, en el marco de las reuniones de primavera que el Fondo y el Banco Mundial celebran estos días en Washington.
La preocupación del organismo se explica en el hecho de que ha adelantado a 2029 el momento en el que la deuda pública mundial se situará en el 100% del PIB. «Para mantener la credibilidad de su política fiscal, los responsables políticos deben encontrar un equilibrio cuidadoso entre salvaguardar la sostenibilidad fiscal y proteger a los más afectados y con menor capacidad de respuesta», ha indicado Georgieva.
Aunque la presidenta del FMI ha celebrado que muchos países no hayan apostado por este tipo de medidas, sí ha lamentado que esta sea la vía elegida por otros tantos, que están implementado «controles a la exportación o recortes de impuestos generalizados». Ante esta situación, ha pedido poner el foco en el largo plazo y tener en cuenta otros aspectos que también afectan a las economía mundial como la geopolítica, el comercio, la tecnología, la demografía o el clima.
«Los responsables políticos deberán llevar a cabo reformas estructurales para impulsar la productividad y el crecimiento. Una economía sólida es el mejor amortiguador. Y una vez que pase este impacto, entonces debemos recuperar el margen de maniobra en materia de políticas», ha zanjado Kristalina Georgieva.
Algunos países europeos, entre los que figuran España o Alemania, han incluido rebajas de impuestos entre sus medidas para paliar los efectos provocados por el conflicto de Irán. Por otro lado, el Gobierno francés ha calificado estos recortes de tasas como «medidas fáciles que no funcionan».
