Publicado: julio 14, 2026, 11:14 am
El candidato del Gobierno a presidir la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), Juan José Ganuza Fernández, ha superado este martes el examen del Congreso para tomar posesión del cargo. Lo ha hecho, además del resto de candidatos a ser consejeros del organismo, con el voto en contra y los ataques al Ejecutivo por «corrupción» del PP y Vox. Durante su intervención, Ganuza ha reivindicado su independencia, ha prometido dar «un salto de calidad» a la CNMC y ha señalado como retos del organismo a la economía digital y la inteligencia artificial, así como la contratación pública y la reforma del control de concentraciones.
Son las primeras líneas que ha deslizado el nuevo presidente del regulador, tras coger el testigo de Cani Fernández al frente del regulador. Un hito que, para Ganuza, ha calificado de «verdadero honor y enorme responsabilidad». «Mi propósito al frente del organismo sería respaldar y potenciar la labor de sus excelentes servicios técnicos, aportando mi experiencia como especialista académico para dar un salto de calidad en sus resoluciones, utilizando para ello las mejores herramientas metodológicas», ha afirmado.
Ganuza ha sostenido que los retos de la CNMC son «innumerables» y es «imposible» citarlos todos, pero ha destacado tres concretos. Estos son, por un lado, los de la economía digital y la IA, como el de «diseñar herramientas regulatorias dinámicas y preventivas para evitar el abuso de posiciones de dominio»: «Me siento especialmente preparado para impulsar la colaboración de la CNMC con la DigComp y otras direcciones generales de la Unión Europea con el objeto de conseguir unos mercados digitales más abiertos, competitivos y respetuosos con los derechos de los consumidores y las empresas», ha sostenido.
Por otro, ha apuntado al reto de la contratación pública y a que «preservar la competencia en las licitaciones es fundamental para garantizar la eficiencia y el mejor uso de los recursos públicos», y ha prometido que como presidente potenciará la unidad de inteligencia económica de la CNMC para «consolidarla como un referente a nivel europeo».
En tercer lugar, se ha referido a la reforma del control de concentraciones y a la revisión de las directrices sobre fusiones empresariales que está realizando la UE. «La implementación de estas directrices requerirá un gran esfuerzo metodológico, porque nuestras herramientas actuales están centradas en efectos estáticos sobre los precios. Creo que mi capacidad técnica pueda ayudar decisivamente a la organización a adoptar este nuevo enfoque«, expone.
Finalmente, se ha presentado como «un apasionado de la competencia», porque esta «democratiza los mercados, abarata los precios y eleva la calidad de los servicios», así como «por el impacto que tiene sobre el bienestar de las personas y de las pequeñas empresas» -«la regulación mejora la vida de las personas», sostiene- y ha defendido su independencia ante las dudas de los representantes de los grupos parlamentarios Popular y de Vox. Para ello, ha señalado que no milita en ningún partido político ni tiene ningún conflicto de interés con ninguna empresa y ha prometido tomar las decisiones basándose exclusivamente en el «rigor técnico» y en su «vocación de servicio público».
El Congreso respalda el nuevo equipo del organismo
La Comisión de Economía del Congreso ha emitido el dictamen de idoneidad sobre los tres candidatos a ser consejeros del organismo: Joan Capdevila, exdiputado de ERC y veterinario de profesión; la economista Carmen Balsa, exdirectora de Gabinete de la ex vicepresidenta primera Nadia Calviño; y Marina Echebarría, excandidata de Sumar en Castilla y León y la primera mujer transexual catedrática de España (Derecho Mercantil).
Tras recibir el respaldo de la Comisión de Economía, Comercio y Transformación Digital de la Cámara Baja, a pesar de la propuesta de veto de los grupos Popular y de Vox, los cuatro se sumarán al Consejo en el que ya están el vicepresidente Ángel García Castillejo y los consejeros María Vidales Picazo, Enrique Monasterio Beñarán, Pere Soler Campins y Rafael Iturriaga, que llevan en el cargo desde febrero de 2025. Los mandatos son de seis años.
Una vez la Comisión de Economía del Congreso ha dado su visto bueno a los candidatos propuestos por el Gobierno para renovar la CNMC, el Gobierno debe ratificar formalmente los nombramientos. Para ello, el ministro de Economía debe elevar las candidaturas al Consejo de Ministros, donde se aprueba su designación oficial. Los nombramientos se efectúan mediante real decreto firmado por el rey y refrendado por el ministro competente. Este decreto debe publicarse al día siguiente (o a los pocos días) en el BOE para que tenga plenos efectos jurídicos.
Finalmente, los nuevos consejeros deben realizar el acto oficial de toma de posesión en la sede del organismo o del ministerio correspondiente. En este acto formal juran o prometen acatar la Constitución y cumplir con sus obligaciones reguladas por ley, quedando plenamente habilitados para ejercer sus funciones y comenzar su mandato de seis años. A partir de la publicación en el BOE y el subsiguiente juramento, los consejeros se incorporan formalmente al Consejo de la CNMC y a sus respectivas salas (Competencia o Supervisión Regulatoria).
