Publicado: julio 13, 2026, 12:50 pm
Stellantis ha anunciado este lunes que sus ventas en el segundo trimestre del año han alcanzado 1,6 millones de vehículos, un 10% más que en el mismo periodo del año anterior. La compañía atribuye esta mejora al crecimiento registrado en Norteamérica y en Europa, dos mercados que han sostenido la recuperación del grupo en los últimos meses. Esta cifra no hace más que confirmar y consolidar la tendencia positiva iniciada a comienzos de año, por lo que el fabricante ha destacado que la evolución comercial ha estado respaldada por una oferta de producto renovada y por una mayor disponibilidad de algunos de sus modelos más recientes.
La recuperación ha sido especialmente notable en Norteamérica, donde ha crecido un 38%, marcada por la demanda de nuevos modelos y la mejora del ritmo comercial. Los ‘culpables’ han sido algunos como las Ram 1500, Jeep Cherokee, Jeep Grand Wagoneer o Dodge Charger Sixpack. Mientras tanto, Europa también ha mantenido una evolución positiva gracias al fortalecimiento de la gama de turismos, con modelos como el Citroën C3, el Fiat Grande Panda o el Opel Frontera ganando protagonismo, además de Leapmotor International,.
Otras regiones, sin embargo, no han tenido la misma suerte. Tanto África como Oriente Medio han bajado sus matriculaciones en un 3%, marcadas por el conflicto con EEUU, mientras América del Sur tampoco ha mejorado su rendimiento. En líneas generales, esta tendencia es solo una muestra de la recuperación del fabricante tras un periodo en el que ha tenido que afrontar ajustes en la producción y el avance hacia la electrificación.
Una estrategia que ya está en marcha
Las cifras llegan en un momento clave para el fabricante, que afronta una nueva etapa bajo la dirección de Antonio Filosa. El ejecutivo ha iniciado un plan para recuperar cuota de mercado, especialmente en Norteamérica, tras un 2024 marcado por la caída de las ventas, elevados niveles de inventario y una menor rentabilidad. Fue el pasado mes de mayo cuando la compañía dio un giro de 180 grados en su estrategia, cuando anunció la reducción de su producción en 800.000 vehículos en el viejo continente.
Sin embargo, esta nueva hoja de ruta nació bajo el nombre de FaSTLAne 2030 y trae consigo bajo el brazo una inversión de 60.000 millones de euros, la más ambiciosa que han implementado hasta la fecha. De este importe, el grupo de origen franco-italiano destinará cerca del 60%, unos 36.000 millones de euros, a marcas y producto. Esto dará como resultado más de 60 lanzamientos de vehículos nuevos y 50 renovaciones a lo largo de los próximos cuatro años. El restante irá a parar a nuevas plataformas, motorizaciones y tecnologías con vocación mundial.
Stellantis tratará de articular este recorte a golpe de alianzas, reservando una parte de las capacidades de sus plantas a sus socios chinos Leapmotor, en el caso de Madrid y Zaragoza, y Dongfeng, en Francia. La compañía ha llamado a la cautela al garantizar que el recorte de sus capacidades en Europa se va a llevar a cabo «velando por preservar los empleos industriales, y su CEO, Antonio Filosa ha reiterado que «está previsto que eso se lleve a cabo sin que implique el cierre de ninguna planta».
