Daniel Pereda, experto en cirugía robótica cardíaca: "Hay pacientes que rechazan la alternativa convencional por no poder operarse con robot" - Estados Unidos (ES)
Registro  /  Login

Otro sitio más de Gerente.com


Daniel Pereda, experto en cirugía robótica cardíaca: «Hay pacientes que rechazan la alternativa convencional por no poder operarse con robot»

Publicado: octubre 14, 2026, 6:23 am

Interior de una consulta, una conversación entre paciente y médico y un decisión final: pasar por cirugía robótica. Hay que operar el corazón y se hará con un robot. Esta descripción a bote pronto podría generar un sinfín de dudas; sin embargo, la experiencia del Dr. Daniel Pereda, cirujano cardiovascular en el Hospital Clínic de Barcelona, es muy diferente. Aunque reconoce a 20bien que hay algún paciente algo más desconfiado, el mayor problema al que se enfrentan en su consulta es la decepción por no ser elegidos para una cirugía robótica.

Esta es la expectativa que despiertan a día de hoy dispositivos como el da Vinci. Este robot quirúrgico ha vuelto a la escena debido a su nueva versión, una quinta generación que ha llegado además con una gran noticia para los cirujanos cardiovasculares. Hace unos días se dio a conocer que el da Vinci 5 de Intuitive Surgical conseguía el marco regulatorio y el marcado CE para cirugías del corazón, cerrando así un círculo. Y es que, a pesar de que este sistema naciera desde la especialidad cardíaca, su implicación se quedó atrás con respecto a otras especialidades.

Ahora, empieza una nueva etapa, en la que su uso en esta especialidad podría ser más extenso. Sin embargo, que se abra la puerta regulatoria no significa que la cirugía robótica cardíaca no deba asumir retos. Pereda nos cuenta así que las expectativas y el interés existen, pero esta parte crece más rápido que la capacidad de ofrecer esta cirugía.

El cuello de botella de la cirugía robótica cardíaca: la formación

Cuando se habla de cirugía robótica cardíaca aparece el concepto de cuello de botella. Esto se debe a que, según explica el doctor Pereda, el interés por parte de los profesionales es «increíble», pero la capacidad de oferta para formación es menor. «Hay muy pocos cirujanos que tengan experiencia (en robótica) y claro, recae en ellos y en la sociedad científica y en la empresa también, que este conocimiento se pueda ir traspasando a más a más centros y más cirujanos», añade.

Pero no solo esa es la única congestión de este sistema, el doctor también señala la logística. «¿Cuántos sistemas tiene el hospital? ¿Cuántas especialidades lo utilizan? ¿Qué disponibilidad hay? Si hay solo un robot y lo utilizan cinco o seis especialidades distintas, se establece otro cuello de botella, que es la falta de sistema robótico«, cuenta. Esto hace que muchos cirujanos no tengan más remedio que seleccionar a los pacientes que más se pueden beneficiar de este tipo de cirugía.

El cirujano destaca que la cirugía cardíaca para él es una de las más complejas y el acceso más continuado a estos sistemas es primordial para que el equipo gane más experiencia e incluso mantenerlo. «Este tema del acceso a dispositivos es un tema muy importante», sostiene.

Una apuesta por la cirugía menos invasiva

La cirugía robótica tiene un objetivo principal, independientemente de la especialidad sanitaria en la que se use, que no es otro que reducir la agresividad de la intervención. Por tanto, para el doctor Pereda, implicar este sistema a mayor escala en la cirugía cardiovascular es importante, porque ofrece la misma eficacia y calidad del procedimiento. «Lo que haces en el corazón es lo mismo. El resultado del beneficio para el paciente es el mismo, pero una vez acabas la cirugía, el daño que se ha hecho con la cirugía es muchísimo menor», explica el cirujano.

Así pues, entre otros beneficios se encuentran una mejor recuperación, reducción de tiempo en el hospital y una vuelta a la actividad normal más acelerada. Sistemas como el da Vinci permiten a la cirugía cardíaca no someter al paciente a una operación a corazón abierto ni a terminar con una cicatriz extensa en el pecho. Un procedimiento muy favorable sobre todo para la población joven, un nicho que es muy interesante para el doctor, por lo que lidera el programa conjunto SJD–Clínic que ha permitido llevar la cirugía cardíaca robótica a adolescentes y pacientes jóvenes.

«Niños o niñas en desarrollo viven la esternotomía con mucha dificultad frente a sus amigos o para socializar. Poder hacer una cirugía de este tipo con cuatro o cinco pequeñas incisiones en la zona de la axila que quedan completamente invisibles es especialmente interesante», sostiene,

Llega el da Vinci 5, pero qué queda por mejorar

Pereda destaca a 20bien que a simple vista el da Vinci 5 no parece cambiar conceptualmente mucho con respecto a su predecesor, sin embargo, «lo que realmente se ha modificado es lo que está por debajo de la superficie. Es una actualización a nivel informático brutal«. La capacidad de captación de datos, el acceso a la inteligencia artificial o el machine learning no estaba tan desarrollado en 2014. «La idea es que el análisis de esta cantidad ingente de cirugías y datos a nivel mundial se convierta en información que vuelva al profesional», señala.

Este nuevo panorama de actualización pone al cirujano en previsión de que el sistema robótico siga evolucionando hasta el punto de llegar a ser autónomo. A día de hoy, «todo lo que hace el robot es lo que hace el cirujano. Es un instrumento pasivo», destaca, pero al igual que se ha ido incorporando de manera natural otra tecnología sanitaria, el sistema robótico da Vinci podría llegar a ser un compañero de equipo más.

¿Prescindiría esto de los cirujanos? «No creo que podamos delegar al 100% cosas tan sensibles en una máquina», advierte Pereda, asumiendo también que no cree que sea esto lo que quieran los pacientes. «Pero si la máquina te ofrece estas capacidades, tenemos que adquirirla», concluye.

Related Articles