Publicado: junio 24, 2026, 10:57 am
Los consumidores de plataformas como Shein, Temu o AliExpress pagarán un recargo de la Unión Europea a partir del 1 de julio. Se trata de un arancel de tres euros por productos procedente de países extracomunitarios (como China, Reino Unido o Estados Unidos). Esta tasa podría incrementarse a partir de noviembre y se aplicará de manera temporal hasta que entre en vigor la reforma arancelaria prevista para el año 2028.
El recargo se aplicará por categoría de producto, no por pedido. Esto quiere decir que una persona que compre una sudadera, un bolso y un vestido deberá abonar nueve euros, tres euros por cada categoría. Sin embargo, si adquiere tres sudaderas pagará tres euros. Las categorías se diferencian por su clasificación en el sistema arancelario y pueden consultarse en el buscador TARIC de Aduanas.
¿Cómo se identifican las categorías y cómo se aplica?
Para saber la categoría de cada producto es necesario revisar la ficha técnica del producto en la plataforma y la composición exacta. El material puede determinar subpartidas distintas, aunque sea el mismo producto. Es el caso de una camiseta de algodón o de poliéster. Además, en el anuncio del producto debe figurar la dirección desde donde se realizar el envío, ya que si está dentro de la Unión Europea no está sujeto a ninguna tasa.
Este recargo de tres euros por categoría se incorporará en las plataformas de forma similar a como se aplica el IVA, integrándolo en el proceso de compra e informando al consumidor de su aplicación. Por lo tanto, el consumidor no tendrá que realizar ningún trámite adicional ante la administración para abonarlo.
Hacer frente a la competencia desleal
La Unión Europea busca con esta medida hacer frente a lo que considera una competencia desleal. Además, estos paquetes plantean otros riesgos para el consumo europeo, como los altos niveles de fraude y riesgos para la salud y seguridad de los compradores. Y a eso se suma que la mayoría de envíos proceden de China y una parte llega declarada por debajo de su valor real, lo que dificulta los controles aduaneros y fiscales.
