Publicado: junio 22, 2026, 5:50 pm

La inteligencia artificial está reproduciendo sesgos de género y raza que pueden profundizar la discriminación contra las mujeres, alertó ONU Mujeres.
Un estudio de 133 sistemas detectó sesgos de género en el 44% y sesgos de género y raza en el 26%. Los modelos que generan texto suelen asociar a las mujeres con el hogar y la familia, y a los hombres con los negocios y la carrera profesional.
“Esto no es solo un defecto de diseño que pueda corregirse con una actualización. Es una brecha real en las políticas que hemos dejado abierta. De los 138 países con una estrategia nacional de inteligencia artificial, solo 24 mencionan la igualdad de género y apenas 18 incluyen medidas sustantivas al respecto”, afirmó Jayathma Wickramanayake, responsable de tecnologías digitales de ONU Mujeres.
La organización señaló que estas herramientas pueden agravar desigualdades cuando se usan para crear contenidos o tomar decisiones sin supervisión humana ni perspectiva de género. También facilitan nuevas formas de violencia digital: casi una de cada cuatro defensoras, activistas y periodistas consultadas dijo haber sufrido ataques en línea asistidos por IA, incluidos deepfakes.
Las mujeres son solo el 30% de la fuerza laboral dedicada a la inteligencia artificial y, fuera del sector, tienen casi el doble de probabilidades que los hombres de ocupar empleos con alto riesgo de automatización. ONU Mujeres pidió incorporar sus derechos, experiencia y participación en el desarrollo y la gobernanza de estas tecnologías.
El papa León XIV pidió a la comunidad internacional redoblar su atención frente al hambre, durante una visita a la sede del Programa Mundial de Alimentos en Roma, la agencia de la ONU que presta asistencia alimentaria en emergencias.
El pontífice vinculó la inseguridad alimentaria con retos más amplios para la paz, el desarrollo y la estabilidad de las sociedades.
“Más que una preocupación humanitaria, el hambre erosiona la cohesión social, eleva el riesgo de conflicto y alimenta la migración forzada. También debilita la capacidad de los Estados y las sociedades para construir instituciones resilientes, ofrecer educación eficaz y fomentar un desarrollo económico sostenible”, dijo.
“De ese modo, perpetúa ciclos de fragilidad que, en última instancia, afectan a toda la comunidad internacional”.
La visita tuvo lugar mientras 266 millones de personas en 47 países enfrentan inseguridad alimentaria aguda y la financiación para la ayuda alimentaria sigue disminuyendo.
Trasladar los controles migratorios, los trámites de asilo o las devoluciones a terceros países puede exponer a migrantes y solicitantes de asilo a graves violaciones de derechos humanos.
Así lo planteó ante el Consejo de Derechos Humanos el relator especial sobre los migrantes, Gehad Madi, quien cuestionó la creciente externalización de las políticas migratorias.
“En lugar de externalizar sus responsabilidades mediante acuerdos que crean riesgos significativos para los derechos humanos, los Estados deberían priorizar sistemas de migración y asilo justos, sostenibles y basados en los derechos”, afirmó.
Según el experto, estas prácticas pueden dar lugar a devoluciones forzadas, detención arbitraria, malos tratos, trabajo forzoso y separación de familias. Los niños, las mujeres y niñas, las personas LGBTIQ+ y quienes enfrentan formas múltiples de discriminación corren riesgos especialmente elevados.
Madi pidió garantizar transparencia, evaluaciones de impacto en los derechos humanos y mecanismos independientes de supervisión.
Los recortes de financiación, el aumento de la deuda y el retroceso de los derechos humanos amenazan los avances logrados en la respuesta al VIH/sida, advirtió la vicesecretaria general de la ONU durante una reunión de alto nivel de la Asamblea General.
A finales de 2024, 9,2 millones de personas que necesitaban tratamiento contra el VIH no lo recibían; ese año, 1,3 millones contrajeron el virus y 630.000 murieron por enfermedades relacionadas con el sida.
Aunque las muertes vinculadas al sida han caído un 70% desde su pico de 2004 y más de 32 millones de personas reciben tratamiento antirretroviral, Amina Mohammed subrayó que la epidemia no ha terminado.
“Este no es el momento de dar marcha atrás en la inversión en la respuesta. El mundo debe apoyar a los países en desarrollo para que construyan sistemas de salud y protección social más sólidos”, afirmó.
La vicesecretaria general pidió cerrar las brechas en prevención, tratamiento y atención, proteger a las comunidades afectadas por el estigma y la discriminación, y reforzar las organizaciones comunitarias.
Mohammed añadió que la ONU trabaja en una transición para preservar y fortalecer la respuesta al VIH ante los recortes que afectan a ONUSIDA, el programa conjunto de la ONU sobre el VIH/sida.
Las organizaciones de derechos humanos y ayuda humanitaria que trabajan con niños palestinos están suspendiendo o reduciendo sus actividades en Gaza y Cisjordania debido a restricciones, amenazas y sanciones, alertó el Comité de la ONU sobre los Derechos del Niño.
El Comité denunció que las autoridades israelíes han recurrido a medidas como la designación de organizaciones como terroristas, redadas, prohibiciones de viaje, sanciones financieras y amenazas de arresto, lo que dificulta su trabajo y limita la asistencia a niños y familias.
“Sin ellas, los niños palestinos estarán aún menos protegidos y las violaciones de sus derechos corren el riesgo de continuar impunes”, señaló el Comité.
El órgano de expertos pidió a Israel levantar las restricciones contra los defensores de los derechos de la infancia y las organizaciones humanitarias en el territorio palestino ocupado, y llamó a la comunidad internacional a exigir responsabilidades.
