Publicado: mayo 15, 2026, 6:23 am
La crisis del hantavirus a bordo del MV Hondius ha desatado el alarmismo en los cruceros. Coincidencia o no, la realidad es que en cuestión de días se ha hecho público que dos cruceros comerciales han tenido que poner en aislamiento a sus pasajeros por un brote de norovirus, por el cual una persona de 90 años ha fallecido. Pese a lo emergente que parece la noticia, lo cierto es que este tipo de infecciones vienen a ser frecuentes en este tipo de travesías, con guías de protocolos y monitoreo público, aunque en la mayoría de casos sin lamentar la pérdida de pasajeros.
El norovirus es un virus de ARN monocatenario perteneciente a la familia Caliciviridae que no suele cursar como una enfermedad de extrema gravedad. Sin embargo, eso no significa que de darse los factores de riesgo favorables no pueda provocar casos mortales. Es de fácil contagio, altamente transmisible y logra resistir a las condiciones ambientales e incluso a los procesos de limpieza, por lo que es un patógeno muy problemático para espacios cerrados y llenos de personas, es decir, una pesadilla para los cruceros. Pero veámoslo en profundidad.
Así es el norovirus, un patógeno altamente contagioso
En una conversación que desde 20minutos hemos podido tener con el Dr. Juan F. Monteagudo, el médico especialista en Medicina Preventiva y salud del viajero nos ha podido confirmar que en los cruceros, más del 90% de los brotes de gastroenteritis con causa confirmada se deben al norovirus. Según el experto, este virus cumple con cuatro características claves para desarrollar brotes masivos.
Baja dosis infectiva y altamente transmisible
En primer lugar, el norovirus es un tipo de virus con baja dosis infectiva, es decir, se necesita muy poca carga viral para que una persona se contagie. A este rasgo, hay que sumarle que es altamente transmisible entre las personas, pues no se cuenta con una inmunidad que frene el contagio. La infección se puede dar a través de alimentos contaminados y mal cocinados, agua potable mal tratada, fallo en la cadena de frío de los alimentos, ingesta de mariscos infectados o hielo contaminado.
Aparte de que hasta el momento no se haya aprobado vacuna alguna, el norovirus destaca por ser un patógeno de fácil variabilidad. De hecho, hace no relativamente mucho tiempo, investigadores hallaron que una nueva cepa, la GII.17, ha sido la causante de los últimos brotes con síntomas más severos. Esto provoca que la inmunidad a largo plazo sea casi imposible.
Resistente a altas y bajas temperaturas y procesos de limpieza
Y, esta alta transmisibilidad y baja inmunidad viene a relacionarse también con la capacidad de resistencia que tiene el norovirus a nivel ambiental, pero también frente a los procesos de desinfección. Esto último explicaría por qué es tan fácil que pueda sobrevivir y provocar brotes en los cruceros. Según nos explica el Dr. Monteagudo, el norovirus es capaz de resistir a temperaturas elevadas: «son relativamente resistentes al calor y pueden sobrevivir a temperaturas de hasta 70ºC». También, puede infectar un producto de baja temperatura pero con gran manipulación como el hielo.
Pero, sin duda, lo que parece hacer más resistente al norovirus es su capacidad de resistir a los procesos de limpieza. «Esto significa que si no se hace una limpieza y desinfección cuidadosa puede ser que el norovirus no se elimine de la superficie», explica a 20minutos el médico, que añade que hay que realizar procesos de desinfección exhaustivos como un primer lavado con jabón para retirar restos biológicos, un segundo de desinfección con lejía diluida en agua y un tercero con lavado de agua y detergente, ya que el virus suele estar presente también en superficies comunes tales como barandillas, botones, interruptores, mantas o toallas.
Sus síntomas y consecuencias: brotes explosivos de diarrea y vómitos
El norovirus se caracteriza por provocar los síntomas de una gastroenteritis aguda pero con episodios explosivos de diarrea y vómitos. Pero también pueden aparecer cólicos estomacales, dolor muscular o febrícula acompañada de malestar en general. Como bien se mencionaba anteriormente, el norovirus en personas sanas no suele presentarse como una enfermedad de extrema gravedad.
Ahora bien, existen factores, como la población de riesgo, que pueden agravar la infección, como en el caso de los bebés o las personas de edad avanzada con sistemas inmunes más débiles. Y, es que, la consecuencia más severa de una infección por norovirus es principalmente la deshidratación. Tras los brotes explosivos el cuerpo precisa de electrolitos y mucho líquido para recuperarse, si no se recuperan, el cuerpo puede producir un fallo multiorgánico hasta producir la muerte.
Sin embargo, en personas sanas es normal que la infección mejore al cabo de los tres días con un correcto descanso y una óptima hidratación. En el caso de presentar estos síntomas y conociendo la alta transmisibilidad, lo prioritario, tal y como nos cuenta el Dr. Monteagudo, es una buena higiene de manos con agua y jabón como prevención, «ya que las soluciones hidroalcohólicas no ofrecen una protección confiable contra este virus», lo que evitaría así la propagación de focos de infección.
