Publicado: noviembre 2, 2026, 12:23 am
Miles de personas han regresado en la tarde de este domingo a las plazas de Joao I de Oporto y de Pedro IV de Lisboa tras el violento desalojo de la pasada madrugada de las acampadas por la vivienda expulsadas en una polémica intervención policial.
«Si me detienen por cantar no callaré la garganta. Soy como un pajarito que hasta en la jaula canta», han coreado los asistentes de la concentración de Oporto citando la canción tradicional portuguesa Si vas a Alentejo. También han coreado la canción La hormiga en el camino de José Afonso.
Después ha comenzado la asamblea para decidir los próximos pasos a adoptar, principalmente si se vuelve a instalar la acampada y si aceptan la invitación del Ayuntamiento de Oporto a reunirse el próximo martes, una propuesta firmada por el alcalde, el conservador Pedro Duarte. También se han podido leer pancartas con lemas como «No a la violencia, sí al diálogo» o «Póngame contra la pared por pedir vivienda».
Desde la organización de la acampada han denunciado la intervención policial. «No hay justificación para que el Gobierno reaccione así», ha afirmado Leonor Mire, que ha destacado por otra parte la participación de «personas de varias generaciones» en la última asamblea.
Mientras, en la plaza de Pedro IV o plaza de Rossio, se ha celebrado la que es ya 16ª asamblea de la acampada con un micrófono abierto y sin votaciones. «La acampada de Lisboa resiste otra vez», ha destacado una de las portavoces de la acampada, que ha confirmado «30 personas heridas, diez hospitalizadas y seis detenidas» de entre los «manifestantes pacíficos que están luchando por el derecho a la vivienda».
«Pueden llamarnos alborotadores (…), pero este es un debate sobre la vivienda», ha añadido antes de criticar la «absurda y cruel» ley de arrendamientos. Piden también topes a los alquileres, para los desahucios, más vivienda pública y frenar a los fondos buitre.
El gobierno ofrece una reunión
La secretaria de Estado de Vivienda, Patrícia Gonçalves Costa, ha afirmado este domingo estar disponible para reunirse con las organizaciones de las acampadas.
«Claro que sí, que estoy, he estado y estaré disponible para reunirme con todos», ha afirmado Gonçalves en declaraciones a la agencia de noticias portuguesa Lusa después de recordar que ha mantenido «más de 350 reuniones» con distintas entidades, además de las que han tenido otros miembros de su equipo.
«Son municipios, asociaciones profesionales, propietarios, inquilinos, la Asociación Portuguesa para la Defensa del Consumidor (DECO), Cáritas Diocesana de Lisboa, Santa Casa de la Misericordia, asociaciones de vecinos del norte a sur del país, cooperativas,… Ya me he reunido con el Movimiento Vida Justa, con el Movimiento Puerta a Puerta. Estoy disponible y siempre estaré y estuve disponible para reunirme con todos aquellos que tengan ideas y que sientan la necesidad de compartir sus ideas», ha argumentado. «Las ideas son bienvenidas de todas partes», ha asegurado.
Gonçalves ha recordado que el Gobierno tiene un programa denominado Construir Portugal que se mantiene. «La política pública de vivienda, dado su alcance, tiene que hacerse con todos, y nosotros no hacemos normativa y no hacemos política pública encerrados en el despacho», ha subrayado.
Las prioridades, ha señalado, están «muy claras»: «aumentar la oferta pública, generar capacidad en el sector de la construcción, industrialización para responder al desafío que tenemos entre manos, innovación en los métodos constructivos y resolución de toda esta urgencia». «Mientras estas casas no estén en el mercado tendremos todos los mecanismos de apoyo para los que son más vulnerables», ha prometido.
«Estos movimientos, todas las personas que se manifiestan en este momento, lo que quieren es más casas en el mercado y nosotros estamos trabajando para esto», ha remachado.
