Publicado: septiembre 22, 2026, 5:23 pm
Imagina que un día recibes un SMS en tu móvil con el nombre de tu banco que te avisa de que hay un problema con tu cuenta y te pide entrar en un enlace para solucionarlo. A simple vista puede parecer legítimo, pero normalmente son una estafa porque las entidades bancarias no actúan así. Este es el típico inicio de un fraude y cada vez son más realistas porque también editan el remitente del mensaje.
Ahora, para ayudar a detectar este tipo de engaños de una forma mucho más rápida, la CNMC (Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia) ha activado un buscador que permite comprobar a quién pertenece el nombre que aparece como remitente de un SMS.
Lo que hace es identificar al remitente sin necesidad de mostrar un número de teléfono. Ese nombre se conoce como alias y puede ser el nombre de un banco, de una tienda, de una empresa de reparto o de la administración.
Como decimos, el problema es que los delincuentes también pueden intentar utilizar estos identificadores para hacerse pasar por organizaciones legítimas. De ahí que las empresas y administraciones tengan que registrar sus alias en la CNMC y demostrar que tienen derecho a utilizarlos.
¿Cómo se utiliza?
Para comprobar el alias de un remitente, simplemente hay que entrar en la página de registro de alias de la CNMC y escribir en el apartado «Alias» el nombre que aparece en el mensaje. Hay que copiarlo de forma literal, respetando las mayúsculas, minúsculas y cualquier otro carácter que pueda aparecer. Después, pulsar en «Buscar» y completar el captcha si aparece. Una vez hecho, la herramienta mostrará entonces a quién está asignado ese identificador.
El registro recoge las áreas utilizadas en SMS, MMS y RCS, y se complementa con otra medida que entró en vigor el pasado 15 de septiembre: las operadoras deben bloquear los mensajes que utilicen nombres que no estén registrados o que procedan de proveedores que no estén autorizados para utilizarlos.
Eso sí, comprobar un alias no quiere decir que el mensaje sea seguro, ya que los delincuentes pueden recurrir a otras técnicas como las falsas antenas 2G para introducir mensajes sin pasar por los sistemas habituales de la operadora.
Dicho esto, si te llega un SMS que pide una contraseña, un pago, transmitiendo sensación de urgencia, lo recomendable es no seguir ninguna instrucción y comprobar la información directamente desde la aplicación o la web oficial de la entidad.
